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CALIGARI

Tú me abrasas (2024), de Matías Piñeiro

“Leer el cine”

Por Lucía Roitbarg

La evasión del conflicto de la clásica estructura dramática y estética vuelven a estar presentes en Tú me abrasas, última película de Matías Piñeiro seleccionada para la sección Encounters del 74° Festival de Berlín. Retoma universos del arte clásico, esta vez utilizando como alma (¿guión?) del film un texto de Cesare Pavese sobre la poetisa Safo. A su vez, el universo femenino, uno de los preferidos del director, aquí también se hace presente: una deidad griega femenina, Britomartis, y la poetisa Safo son encarnadas en dos actrices que en una suerte de diálogo dan forma a este gran universo de poetisas, ninfas y mujeres. Teléfonos celulares de por medio, el realizador cruza lo antiguo y lo contemporáneo proponiendo un choque tal vez dialéctico en el que el montaje juega más a romper la referencialidad y la temporalidad lineal que a dejarse dominar por ellas.

“Las películas funcionan como artilugios autosustentables que procesan el conflicto y eliden la tensión” afirman Mariano Dagatti y Julia Kratje sobre los films de Piñeiro en el libro Después del nuevo cine que recopila varios ensayos. Y es que quizás pueda ser esta una clave de lectura posible para quien no tenga familiaridad con su obra. Incluso escribir sobre una película que se declara a sí misma por fuera de los límites narrativos convencionales también implica nuevos desafíos pues nuevos códigos se precisan para abordar las imágenes y sonidos de su obra. La autosustentabilidad a la que aluden los mencionados autores nos induce a buscar otras formas de conectar con la propuesta que no sean la clásica expectativa por el qué va a pasar después o los recursos estéticos para conseguir determinadas emociones. El distanciamiento a la manera brechtiana resuena como código de expectación: un espectador activo y no manipulado que pueda tener una mirada crítica y no puramente entretenida.

Piñeiro apela a los tiempos pretéritos de los dioses y las poetas para darle un perfil terrenal y cinematográfico que no tenían por sí solos. Y así como aquellos se modifican también lo hace el cine que debe ponerse a disposición de una nueva manera de contar. La “trama” se arma también con las imágenes de los párrafos, versos y  palabras que se articulan con imágenes hasta un poco azarosamente y con un uso mecánico del montaje para resignificar los sentidos más literales. Piñeiro tiene algo que decir respecto de la relación cine y literatura: una relación que aún hoy debería ser repensada para que ninguna sea dependiente de la otra sino que se encuentren en un vínculo nuevo que rompa los convencionalismos ya conocidos.

Por otra parte, el diálogo teatralizado entre la ninfa Britomartis y la poetisa Safo es la excusa que encuentra Piñeiro para pensar en algunas cuestiones relacionadas con el deseo, la muerte, el suicidio,  la libertad, el castigo, la persecución. Los diálogos propuestos se tornan filosóficos pero profundizar en cada uno de estos temas tampoco le interesa a Piñeiro, por eso es que su cine puede sentirse algo distante y confuso. No significa esto que no sea disfrutable sino que su apuesta requiere de un espectador que también tenga al cine como referente para poder ser apreciado completamente. Aún así en su goce por poner en diálogo el universo cinematográfico con universos literarios clásicos,  podría afirmarse que Piñeiro rompe moldes y nos hace preguntarnos nuevamente “¿qué es el cine?”. 

Titulo: Tú me abrasas

Año: 2024

País: Argentina / España

Director: Matías Piñeiro