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CALIGARI

Entrevista a Mariana Sanguinetti y Renzo Cozza, directores de La necesidad de un testigo

Por Mauro Lukasievicz

Retratar la soledad mostrando los intentos de ocupar los espacios es siempre difícil y más aún en un cortometraje ¿Cómo surgió la idea de La necesidad de un testigo?

Hace tiempo veníamos teniendo conversaciones acerca de que muchas veces, el deseo de compañía no es tanto el deseo de estar con alguien de verdad, sino, justamente, la necesidad de un testigo. Y que la sensación de soledad, que estuvo siempre y se puso muy en primer plano en la pandemia, es el abismo de que no haya alguien al lado atestiguando nuestra existencia. No queremos hacer de esto una reflexión cínica, sino por el contrario, nos parecía que había belleza y gracia en admitir que muchas veces lo que uno quiere, y en este caso lo que quiere Inés, el personaje de Lai, es un testigo. Y así como ella está buscando testigos, sus propios testigos hacen lo mismo: su hermana, su vecino, y la novia de su papá. En relación a retratar la soledad, pensamos que poner al personaje en una casa que no le es tan propia, pero tampoco tan ajena, era una zona lo suficientemente difusa para resaltar esta idea de soledad, donde no se apropia ni de los muebles, ni de la cocina, ni tampoco de la ajenidad de la situación.

 

Claramente uno de los aciertos del cortometraje es la idea de rellenar los momentos de la vida de Inés siempre utilizando situaciones diferentes, con encuentros sexuales, amistades pasajeras, mascotas ¿por qué decidieron narrarlo de esta manera?

Nos interesaba narrar a Inés a través de los demás. Y por eso queríamos verla en situaciones vinculares distintas, como una manera de contar el estado del personaje sin explicarlo y poder ir acompañándola en la acumulación de distintos momentos para estar más cerca de ella. Inés es igual de testigo de los otros personajes como nosotros. En este sentido, se repite una idea que nos encanta y con la que solemos trabajar que es la del recorte, como una posibilidad que permite el cine de espiar.

"Muchas veces el deseo de compañía no es tanto el deseo de estar con alguien de verdad, sino, justamente, la necesidad de un testigo. Y que la sensación de soledad, que estuvo siempre y se puso muy en primer plano en la pandemia, es el abismo de que no haya alguien al lado atestiguando nuestra existencia."

Laila Maltz aporta esa frescura e intriga necesaria para que todo funcione a su alrededor ¿cómo llegaron a ella?

Llegamos a ella porque es nuestra mejor amiga. Aparte de eso, es una de nuestras actrices favoritas, y las ganas de trabajar con Laila fueron previas a la escritura del guión. La primera chispa que se enciende siempre a la hora de escribir para nosotros es la de dirigir actores. Actuando nos conocimos nosotros, y así la conocimos a Lai, hay un lenguaje en común. Tener mucha confianza con un actor es muy estimulante para la escritura, porque también nos preguntamos con quién puede actuar esa actriz y empiezan a aparecer los otros actores y el imaginario del corto. Nos daban ganas de verla en un lugar nuevo que era inspirador tanto para nosotros como para ella. Como la conocemos mucho nos divertía escribirle algo para que estuviera callada.

 

Hay algo que se mantiene en la filmografía de ambos y es la utilización de la ironía muy sutil como comedia ¿qué es lo que más les interesa de estas situaciones y porque se sienten tan cómodos?

Es lo primero que aparece, no es una búsqueda consciente. Pero sí sabemos que es eso lo que nos enciende. Es la manera que tenemos de aproximarnos a las escenas y a los personajes. Tanto en lo que escribimos como en lo que vemos y leemos. Será que la ironía nos permite la posibilidad de abordar la multiplicidad de sentidos en una misma situación. Algo puede ser desolador, puede ser grave, incluso muy serio, y no dejar de ser gracioso. Es una hipótesis. Lo que seguro hay es un impulso muy primario a la hora de salir a filmar que tiene que ver con las ganas de divertirse y sorprenderse.

 

Entendiendo que son grandes amigos ¿cómo y porqué decidieron realizar una película juntos?

Sí, somos muy, muy, amigos, hace mucho tiempo. Y también hace tiempo que venimos escribiendo un largometraje que se titula Estamos todos bien. Paloma Torras, la productora, nos incentivó el año pasado a escribir y dirigir juntos un corto que retomara algunos temas presentes en la película. Un poco para aminorar la espera que implica un proceso tan largo como filmar una película, y también para que co-dirijamos algo de hecho, más allá de que siempre hemos colaborado de manera muy activa en los proyectos anteriores del otro desde el principio. Así que en realidad fue Paloma, nuestra productora, la que apareció primero con la idea de que hagamos este corto juntos.

 

¿En qué otros proyectos se encuentran trabajando?

Tenemos esta película de ficción en conjunto, Estamos todos bien, que esperamos poder filmar pronto. Y aparte cada uno tiene proyectos individuales. En el caso de Renzo, su ópera prima, El Hincha, que se estrenó en Bafici, se estrena el año que viene en salas. Al mismo tiempo, está desarrollando una nueva película de ficción. Y en el caso de Mariana, está editando la película documental Annemarie, acerca de su bisabuela, la fotógrafa Annemarie Heinrich.

Titulo: La necesidad de un testigo

Año: 2023

País: Argentina

Director: Mariana Sanguinetti y Renzo Cozza