“Una película mutante”

Por Sebastián Francisco Maydana

La Noche de San Juan es la más corta del año, y marca también el inicio del verano boreal. Es un tiempo de festejo, de celebración colectiva, de ocio y de purificación. También es un momento auspicioso, en el que todo puede pasar. Y en Balearic, pasa todo. El agua y el fuego, los dos instrumentos de purificación en la tradición pagana y cristiana de que se nutre la fiesta, están presentes de principio a fin. Un primer guiño levemente sobrenatural viene de una situación fortuita: una casa que no estaba allí el año anterior. Cuatro adolescentes deciden acercarse a explorar esta anomalía, sólo para verse asediados en la pileta por unos enormes perros negros. Al mismo tiempo, algunos miembros de generaciones anteriores celebran en otra casa, una que siempre estuvo ahí, el comienzo de un verano que no augura nada bueno. Pero a ellos no les importa. Total, ya vivieron.

Balearic es una película que muta. Es cine de género, pero no podría decir exactamente qué género. Si me apuran, diría que se trata de un género mutante. Ion de Sosa toma tópicos, escenas, ideas, planos, herramientas, motivos y los lenguajes propios de distintos géneros y fabrica una unidad orgánica, donde uno no puede ver exactamente dónde están las costuras. La centralidad temática de la piscina se contrapone al flujo tan libre de la película, que jamás se estanca, sino que corre frenéticamente de un lado al otro sin nunca revelar su siguiente paso. Hay en la cinematografía, en el guion y en la música guiños a distintas películas, desde Psycho (1960) hasta The wicker man (1973), pero sobre todo a The swimmer (1968). La idea de una interconexión entre piscinas es llevada acá al paroxismo, añadiendo elementos fantásticos y varios condimentos locales.

Balearic contiene dos enseñanzas que más de un cineasta en nuestro país podría aprovechar: por un lado, pone las historias por delante de todo lo demás; y por otro lado es un ejercicio tremendo de colaboración creativa, especialmente en cuanto al guion que se nutre de muchas ideas distintas pero que se amalgaman perfectamente. Acá, todo está en función de la historia, y la historia está en función de lo que se les ocurra a algunas de las cabezas más creativas que hay hoy haciendo cine en España. Es que, desde hace algunos años para acá, ver la firma de Apellaniz y de Sosa al principio de una película se ha convertido en garantía de que estás por ver cine interesante, vivo y rico. Balearic es su última producción, y también es un mundo en sí misma.

Decía que en esta película los escritores ponen por delante las historias, en plural, porque caben muchas. Cada personaje aporta una complejidad tremenda que en ningún caso se explora en profundidad. Los escritores derrochan creatividad, construyen un mundo donde caben muchísimas películas además de la que hicieron. Si tantas líneas de fuga quedan sin resolver no es por falta de ideas sino al contrario, porque no son angurrientos, porque confían en su creatividad. Esto tiene el resultado de invitar al espectador a meterse en la película sin estar tratando de memorizar nombres o situaciones que seguramente sean importantes o se resuelvan más adelante. Nada es tan sencillo ni directo. Un ejemplo: la película no transcurre como uno podría esperar en Mallorca ni en Ibiza, sino en el continente. “Balearic” es sólo el nombre de una discoteca que el dueño de casa, un viejo que va en silla de ruedas a todas partes, supo tener décadas atrás y que aparece en una sola escena.

El último aspecto por destacar es la música, igual de mutante que el resto de la película, excelente y excelentemente utilizada (de nuevo, en función de las historias). Y encima se dan el lujo de regalarnos un temita a capella de Christina Rosenvinge, artista conocidísima para los que siguieron la música peninsular posfranquista de los 80s y 90s.

Titulo: Balearic

Año: 2025

País: España, Francia

Director: Ion De Sosa

 

Jueves 5 y 19 de febrero / 20hs

ARTHAUS / Bartolomé Mitre 434. CABA

Director: Abbas Fahdel / 2025

Selecciones: Locarno 2025 (Ganadora Mejor Dirección) – DocLisboa – Tallinn Black Nights – Ji.hlava International Documentary Film Festival – Viennale – El Gouna Film Festival – Seminici