“La adicción y la familia”
Por Natalia Llorens
La película A Want In Her, dirigida por la artista y cineasta Myrid Carten, se abre con una escena impactante en una calle concurrida de Belfast: un banco vacío donde la voz de Myrid se escucha en una llamada telefónica con su tío Kevin, relatando haber visto a su madre, Nuala, perdida y borracha tras un año de ausencia. Este inicio nos sumerge inmediatamente en el oscuro mundo de una familia marcada por la enfermedad, la adicción y los trastornos mentales, con el alcoholismo de Nuala como eje central. Nuala, madre de Myrid, es una figura compleja que ha luchado durante años con el alcoholismo, episodios de encierro en instituciones, y la pérdida de su hogar. La directora, que también ha trabajado como artista visual y presentó una exposición en Londres en 2023 sobre su madre, usa el cine para procesar y entender su propia historia personal. La película combina diferentes registros visuales: desde vídeos caseros grabados en su infancia, hasta imágenes aéreas del deteriorado hogar familiar en Donegal, Irlanda, y tomas en 16 mm que muestran los paisajes aislados que rodean su entorno. Así articula una tensión constante entre pasado y presente, revelando cómo la infancia de Myrid se formó en medio de la fragilidad de su madre. Un momento destacado es una secuencia en la que la directora graba a sus compañeros y a su profesora en clase, mientras dos estudiantes representan una escena de borrachera. Este juego infantil, lleno de inocencia, contrasta con la cruda realidad de la adicción que vivieron, demostrando cómo la mente infantil crea mecanismos de defensa frente a situaciones traumáticas.
El corazón de la película está en las conversaciones cara a cara entre Myrid y Nuala, en las que abordan temas dolorosos como la muerte de la abuela, la relación familiar y el abuso del alcohol. Estas entrevistas largas y sin cortes profundizan en la mente caótica de Nuala, revelando su mezcla de egoísmo y sinceridad brutal. La relación madre e hija, fragmentada y a menudo tensa, se muestra en toda su complejidad, con momentos de frustración, amor y culpa que hacen que el espectador sienta la misma carga emocional que vive Myrid.
A Want In Her no es solo un documental sobre la adicción, sino un ejercicio artístico valiente que utiliza imágenes fragmentadas y recursos experimentales para contar una historia personal y universal. La banda sonora minimalista y la inclusión de música contemporánea irlandesa contribuyen a crear una atmósfera envolvente y melancólica. A través de esta obra, Myrid Carten demuestra cómo el arte puede ser un medio poderoso para enfrentar el dolor y la fragilidad familiar, mostrando que, para cuidar a otros, primero hay que aprender a cuidarse a uno mismo.