Wim Wenders volvió a referirse a la polémica generada por sus declaraciones sobre la relación entre cine y política durante la última edición de la Berlinale y aseguró que mantiene lo dicho entonces. “Podría repetir exactamente lo mismo que dije en aquel momento. Incluso podría ser más explícito”, afirmó el cineasta alemán durante la conferencia de prensa de su nueva película, From Inside Out – The Architecture of Peter Zumthor, que tuvo hoy su estreno mundial en Venecia Open, la sección anteriormente conocida como fuera de competición de la Mostra de Venecia.
La discusión se originó durante la Berlinale, donde Wenders presidió el jurado de la competencia oficial. Sus declaraciones sobre la necesidad de diferenciar el trabajo de los cineastas del de los políticos fueron interpretadas como un llamado a mantener al cine alejado de la política, en un contexto marcado especialmente por los debates en torno a la guerra en Gaza.
En Venecia, Wenders quiso precisar nuevamente su posición. “Lo que dije entonces es que los cineastas somos lo contrario de los políticos. Tenemos empatía. La política funciona sin empatía. Eso es todo lo que dije”, sostuvo. Ante una pregunta de The Guardian, el director insistió en que cine y política parten de lógicas diferentes. “Tenemos algo muy diferente. No trabajamos con la mentalidad de los políticos. Trabajamos con la mentalidad de personas empáticas y estamos interesados en cambiar las cosas. La política está interesada en confirmar lo que existe, y eso es lo que dije. Y fue citado como ‘tenemos que mantenernos al margen de la política’, cuando claramente eso no fue lo que dije, porque no es lo que estoy diciendo ahora, y entonces dije exactamente lo mismo”.
Wenders remarcó que su crítica no implica que los cineastas deban desentenderse de la política, sino todo lo contrario. “El marco de los cineastas responde a una mentalidad diferente de la de los políticos y no deberíamos trabajar con su mentalidad. Trabajamos con un conjunto diferente de reglas. Lo digo nuevamente y espero que no me citen incorrectamente diciendo ‘tenemos que mantenernos al margen de la política’, porque hacemos exactamente lo contrario. Somos el antídoto”.
El realizador vinculó sus reflexiones con el tema de su nueva película, un documental dedicado al arquitecto suizo Peter Zumthor y a su particular concepción de la arquitectura. Wenders, que durante la conferencia llevaba una camiseta con la inscripción “Imagine peace”, sostuvo que arquitectura y política mantienen vínculos inevitables.
“Política y arquitectura están relacionadas de muchas maneras”, señaló. “Hoy la mayoría de los edificios son prefabricados porque es más fácil, más rápido, más eficiente. Los edificios de Peter son lo contrario: están hechos a mano. Cada uno es único; todos son prototipos de una arquitectura que no existía antes. Y la política no necesariamente está de acuerdo con esa idea”. Entre los ejemplos que menciona el documental aparece un proyecto de Zumthor que debía construirse en el lugar que había ocupado una antigua sede nazi en el centro de Berlín, utilizada por las SS. Según Wenders, el arquitecto había comenzado a trabajar en el proyecto antes de que la ciudad de Berlín decidiera abandonarlo, oficialmente por razones vinculadas a sus costos.
“Visto en retrospectiva, uno se da cuenta de que no lo detuvieron porque fuera demasiado caro”, afirmó Wenders. “Lo detuvieron porque sintieron que ya no era necesario, porque ya tenían el Memorial del Holocausto y el Museo Judío, y pensaron que ya habían hecho suficiente por la memoria histórica”.
Para el cineasta, la decisión tuvo también una dimensión política relacionada con la memoria. “El acto político fue hacer que el lugar se volviera invisible. El lugar ya no habla, y la política no quiere que los lugares hablen; la política quiere controlar lo que muestran”.
La película sobre Zumthor también llevó a Wenders a establecer un paralelo entre la forma de trabajar del arquitecto suizo y su propio método cinematográfico. Para el director de Paris, Texas y El cielo sobre Berlín, una película no debería estar completamente determinada por un guion antes de comenzar el rodaje. “Estoy convencido de que una película no es algo que está terminado cuando tienes un guion”, explicó. “La mayoría de las películas de hoy son un producto, y el producto está definido por el guion. En mi caso, el guion no define el producto, el guion es una sugerencia. La verdad de la historia de una película solamente aparece en el acto de filmar”.
Wenders sostuvo que necesita conservar esa apertura durante el proceso de realización: “Exijo que cualquiera que me ayude a hacer una película acepte que puede ser diferente, y yo solamente puedo descubrir cómo hacerla mientras la estoy haciendo. Una película y una historia son algo en lo que solamente puedo creer si las vivo. Si ocurre algún cambio, que así sea”. Según el realizador, esa concepción del cine es precisamente uno de los puntos de contacto que encontró con Zumthor. “El propósito de hacer películas es explorar; me di cuenta de que ese era también el enfoque de Peter hacia la arquitectura”.