Con una multitudinaria ceremonia de apertura en el Théâtre Silvain, comenzó la 37ª edición del FIDMarseille, uno de los festivales más prestigiosos dedicados al cine de autor y a las nuevas formas de creación cinematográfica. Bajo el lema de ser “un espacio de libertad para el cine de hoy”, el certamen se desarrollará del 7 al 12 de julio con una programación integrada por 133 películas provenientes de 42 países.
La inauguración reunió al cineasta franco-argelino Rabah Ameur-Zaïmeche y al dúo de artistas portugueses Mariana Caló y Francisco Queimadela, antes de la proyección, en estreno mundial, de Route Algéricaine, la nueva obra de Ameur-Zaïmeche.
“Un lugar sinónimo de una gran libertad para hacer y mostrar cine”, definió el nuevo presidente del festival, François Quintin, también director de la Fondation Lambert de Aviñón. Esa libertad constituye el ADN del FIDMarseille desde su creación y se refleja en una programación que borra las fronteras entre documental, ficción, ensayo cinematográfico y cine de artistas, privilegiando miradas autorales que expanden los límites del lenguaje audiovisual.
La edición 2026 propone un mapa del cine contemporáneo con 133 títulos que exploran nuevas formas narrativas y estéticas. En ese recorrido participan 116 cineastas de todo el mundo, quienes acompañarán las proyecciones y dialogarán con el público durante los seis días del festival.
Uno de los grandes ejes de esta edición es el homenaje a Rabah Ameur-Zaïmeche, invitado de honor del festival. Además del estreno internacional de Route Algéricaine, el realizador protagonizará una retrospectiva integral que recorrerá toda su filmografía, desde Wesh Wesh (2001), considerada una obra fundamental sobre las periferias urbanas francesas, hasta títulos como Les Chants de Mandrin y Le Gang des Bois du Temple. El cineasta también participará en encuentros con el público dentro del tradicional Forum del FID y en la presentación de un libro colectivo dedicado a su obra.
Otra retrospectiva destacada estará dedicada a los artistas portugueses Mariana Caló y Francisco Queimadela, cuya producción se sitúa entre el cine y el arte contemporáneo. El festival presentará en estreno internacional su primer largometraje, Infinito infinito na imaginação da matéria, además de una exposición de instalaciones audiovisuales y obras plásticas en la galería Sissi Club.
La competencia oficial reúne 70 películas provenientes de todos los continentes, con especial atención a cinematografías emergentes y producciones independientes. Entre ellas sobresalen A Requiem in Bishkek, del realizador indio Sica Ray, rodada en Kirguistán; Chicken Soup, de la francesa Caroline Milcent; y Az Zeeb, del chileno Rafael Guendelman, una reflexión sobre la memoria familiar, el desplazamiento y el exilio. También competirán nuevas obras de Ted Fendt, Anna Marziano, Adolfo Arrieta y Jean-Claude Rousseau, habituales del festival.
Fuera de competencia, la sección “Autres Joyaux” ofrecerá algunos de los títulos más esperados de la programación, entre ellos Fe sense Obres Morta és, de Albert Serra, centrado en el universo del pintor Antoni Tàpies; I Promise I’ll Come and Rescue You, debut como directora de la actriz francesa Vimala Pons; además de nuevas películas de Florence Pazzottu y del realizador argelino Hassen Ferhani.
El festival también reserva un espacio para el público infantil con un programa gratuito de cortometrajes de animación realizados por estudiantes de la escuela MoPA de Arlés, acompañado por talleres de animación stop motion en la Biblioteca del Alcázar.