Noticias
Cargando noticias…
Father – MALBA Cine
“Desde Columbia Hasta Gaza

Por Pablo Gross

En tiempos donde la represión silencia voces y los medios hegemónicos distorsionan causas justas, documentales como The Encampments se vuelven indispensables. Dirigido por Kei Pritsker y Michael T. Workman, esta obra captura con urgencia, pero sin perder rigor, la chispa de un movimiento que marcó un antes y un después: el Campamento de Solidaridad con Gaza levantado en los jardines de la Universidad de Columbia en abril de 2024. Frente a la matanza de miles de civiles palestinos y la destrucción sistemática de hogares en Gaza, un grupo de estudiantes decidió plantar tiendas en el corazón de una de las universidades más prestigiosas de Estados Unidos. Su demanda era clara: que Columbia dejara de invertir en empresas que fabrican armas utilizadas para aniquilar a familias palestinas. Lejos de la narrativa superficial que criminaliza cualquier gesto de solidaridad con Palestina, The Encampments ofrece un retrato humano y valiente de jóvenes que, con determinación y convicción, rompieron con la comodidad académica para exigir justicia.

Lo que diferencia a este documental de una simple crónica de protesta es la intimidad con la que Pritsker y Workman siguen a los organizadores. Entre ellos destaca Mahmoud Khalil, estudiante y negociador clave, cuya voz pausada y mirada firme encarnan la esperanza palestina. La ironía amarga es que, mientras alzaba la voz por los derechos de su pueblo, Khalil fue detenido meses después por agentes de inmigración sin orden judicial, en un claro intento de amedrentar y castigar la disidencia pacífica. En menos de 80 minutos, la película logra algo que grandes reportajes no pudieron: devolver la dignidad a quienes el discurso oficial etiquetó como “antisemitas” o “radicales”. Los estudiantes que levantaron las carpas en Columbia no pedían violencia ni negaban el sufrimiento de nadie. Su único delito fue confrontar la hipocresía de una institución que presume de legado progresista mientras se lucra con la industria armamentista que alimenta la ocupación y el genocidio.

Dos organizaciones, Jewish Voice for Peace y Students for Justice in Palestine, lideraron la coordinación del campamento, desmintiendo de paso la narrativa de que apoyar a Palestina es negar la identidad judía o fomentar el odio. Nada más lejos de la realidad: la presencia de estudiantes judíos hombro con hombro junto a palestinos y aliados de todas las razas y credos es una de las imágenes más potentes del filme. La solidaridad que se palpa en esas escenas contrasta con la hostilidad de grupos sionistas que llegaron a increpar y agredir a manifestantes pacíficos. En una era donde la información circula a velocidad de vértigo, muchos pensarían que lanzar un documental tan pronto podría ser un error. Sin embargo, el contexto exige inmediatez: mientras se rodaban las entrevistas, nuevas protestas brotaban como eco en campus de todo Estados Unidos. La represión también creció. Imágenes de la policía de Nueva York arrasando las tiendas en Columbia recorrieron el mundo, recordándonos que la violencia institucional no se limita a Gaza: se reproduce en cada intento de silenciar la protesta legítima.

Pero The Encampments no es un registro de derrota. Es, sobre todo, un testimonio de esperanza. La participación de Bisan Owda, periodista gazatí, aporta un puente necesario entre la lucha estudiantil y la realidad diaria en la Franja de Gaza. Su mensaje final, sereno y desgarrador, recuerda que la solidaridad no es solo simbólica: alimenta la certeza de que el pueblo palestino no está solo. Que desde un campus universitario, una voz puede cruzar océanos para abrazar a quienes resisten bajo bombas. El documental también deja en evidencia el doble rasero de universidades como Columbia, que glorifican su pasado de rebelión contra la guerra de Vietnam mientras expulsan y criminalizan a estudiantes que hoy reclaman coherencia ética. La represión, lejos de sofocar el movimiento, encendió más conciencias. Las carpas en Columbia se replicaron en UCLA, NYU y otras universidades, tejidas con el mismo hilo: la convicción de que la educación debe estar al servicio de la justicia, no de los negocios bélicos. Resulta inevitable ver en Mahmoud Khalil un símbolo de todo lo que está en juego. Su secuestro migratorio demuestra que la persecución política ya no necesita excusas penales. Es un mensaje claro: levantar la voz por Palestina, aún dentro de los márgenes legales, puede costarte la libertad. Pero también es un recordatorio de por qué no hay que callar.

Titulo: The Encampments 

Año: 2025

País: Estados Unidos

Director: Kei Pritsker y Michael T Workman