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Invention – MALBA Cine

Pirovano reveló que pactó despidos en el INCAA con el secretario general de la UPCN y que el gremio pidió salvar a “amigos”

El presidente del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), Carlos Pirovano, reconoció públicamente que los despidos dentro del organismo fueron acordados con el sindicato UPCN y que incluso el propio gremio pidió que algunos trabajadores no fueran echados por ser “amigos”. Las declaraciones se produjeron durante una entrevista en el programa libertario de streaming Civilización y Barbarie, emitido por el canal de YouTube Hache, y vuelven a dejar al descubierto el rumbo de una gestión que muchos dentro del sector audiovisual describen como un intento deliberado de vaciar y destruir el sistema de fomento al cine argentino.

Durante la entrevista, Pirovano relató con total naturalidad cómo fueron los primeros despidos al asumir. Según explicó, decidió no renovar de forma masiva contratos del organismo sin siquiera analizar caso por caso. “Primer día que tengo firma, saco una resolución anunciando que no renuevo ningún contrato de locación de obra. Eran 150 personas… los eché el primer día sin preguntar a nadie”, dijo el funcionario al recordar sus primeras medidas en el instituto.

El propio presidente del INCAA explicó que deliberadamente evitó saber quiénes eran los trabajadores afectados. “No quiero saber quiénes son, ni si son útiles o no… no quiero saber nada”, sostuvo, describiendo su decisión como una especie de “motosierra profunda” aplicada al organismo.

Pero lo más grave llegó cuando relató su reunión con el sindicato UPCN, donde según sus propias palabras los despidos fueron avalados por el gremio con una condición: que algunos trabajadores cercanos a la organización sindical no fueran incluidos en la lista. “Me junto con el secretario general de UPCN y me dice: ‘Nosotros sabemos a qué viene usted, estamos de acuerdo’. Eso sí, algunos amigos…”, relató Pirovano.

La frase deja expuesta una negociación escandalosa: mientras se ejecutaban despidos masivos en el principal organismo público del cine argentino, se discutía al mismo tiempo la protección de personas vinculadas al sindicato.

Las declaraciones se suman a una serie de definiciones del propio Pirovano que reflejan su mirada profundamente hostil hacia el cine como actividad cultural y económica. Economista y militante liberal desde la adolescencia —él mismo cuenta que comenzó a formarse leyendo a Hayek a los 14 años— el actual presidente del INCAA no tiene ninguna trayectoria en el mundo audiovisual y llegó al organismo sin experiencia en la industria cinematográfica.

Lejos de intentar comprender la complejidad cultural y productiva del sector, Pirovano suele hablar del cine exclusivamente en términos de costo económico y rentabilidad. En la entrevista volvió a insistir con esa lógica, afirmando que la actividad audiovisual financiada por el Estado “destruye valor” y comparándola con trabajos obsoletos de otras épocas.

“Los únicos dos países que no destruyen valor en su actividad audiovisual son Estados Unidos e India”, sostuvo durante la entrevista.

Incluso fue más lejos y llegó a sugerir que el cine podría desaparecer como forma cultural. “A lo mejor el cine tiene que morir… con toda la tristeza del mundo tenemos que aceptar que ya no convoca”, afirmó.

Las frases sintetizan la mirada con la que el funcionario conduce hoy el instituto: una perspectiva que desconoce no solo el valor cultural del cine, sino también su peso económico dentro de la industria audiovisual global, un sector que genera empleo, exportaciones y desarrollo tecnológico en numerosos países.

En lugar de fortalecer esa industria, la gestión de Pirovano se ha caracterizado por el recorte de estructuras, despidos masivos y un discurso que presenta al cine argentino como una actividad parasitaria sostenida artificialmente por el Estado. En ese marco, sus propias declaraciones —admitiendo despidos sin evaluación y acuerdos sindicales para salvar “amigos”— refuerzan la imagen de una administración más interesada en desmantelar el sistema de fomento que en construir una política pública para el desarrollo del cine nacional.