Paramount y Warner Bros. Discovery completaron este martes su fusión y dieron origen a una nueva compañía que operará bajo el nombre de Skydance. La operación, valuada en unos 111.000 millones de dólares al incluir la deuda asumida de Warner Bros. Discovery, concentra bajo una misma estructura dos de los grandes estudios históricos de Hollywood, además de importantes cadenas de televisión, plataformas de streaming y franquicias cinematográficas.
La nueva Skydance estará encabezada por David Ellison, presidente y CEO, junto a Ynon Kreiz, exdirector ejecutivo de Mattel, como co-CEO. Ellison tendrá a su cargo la estrategia general y el área creativa, mientras que Kreiz supervisará las operaciones y el proceso de integración de las dos compañías.
La operación reúne a Paramount Pictures y Warner Bros. con HBO, HBO Max, Paramount+, CBS, CNN, Nickelodeon, MTV, Comedy Central, Cartoon Network, TNT Sports y otras marcas de televisión y entretenimiento. También quedan bajo una misma compañía franquicias como Harry Potter, Misión: Imposible, Star Trek y las producciones vinculadas a DC.
El cierre llega después de un proceso de aproximadamente un año, durante el cual Paramount compitió con Netflix por la adquisición de Warner Bros. Discovery y enfrentó obstáculos regulatorios y judiciales. En septiembre, una jueza federal aprobó un acuerdo entre Paramount y los fiscales generales de 12 estados que habían intentado frenar la operación por cuestiones vinculadas a la concentración del mercado. También se alcanzó un acuerdo con el sindicato de guionistas.
Uno de los principales desafíos para la nueva compañía será la integración de sus estructuras. Skydance apunta a conseguir más de 6.000 millones de dólares en ahorros anualizados durante los próximos tres años, mediante la combinación de operaciones tecnológicas, proveedores, marketing, infraestructura y otros gastos. La compañía también prevé integrar progresivamente Paramount+ y HBO Max en un único servicio de streaming.
El proceso de reducción de costos tendrá además consecuencias sobre el empleo. Ellison y Kreiz advirtieron a los trabajadores que la integración implicará cambios y “decisiones difíciles” que afectarán a la fuerza laboral, aunque todavía no se informó públicamente el número total de puestos que serán eliminados. Un informe publicado en agosto había estimado que la operación podría provocar la pérdida de alrededor de 4.500 empleos vinculados al cine y la televisión solamente en Los Ángeles durante los próximos tres años.
La dimensión financiera de la operación también condicionará la estrategia de Skydance. La compañía comenzará su actividad con una deuda cercana a los 80.000 millones de dólares y deberá reducir su nivel de endeudamiento mientras intenta mantener la inversión en producción cinematográfica y televisiva. Según los planes anunciados, Skydance prevé estrenar al menos 30 películas anuales durante sus dos primeros años y elevar esa cifra a 32 posteriormente.
La nueva compañía también comienza a cotizar en la Bolsa de Nueva York bajo el símbolo “SKYD”, reemplazando la cotización anterior de Paramount Skydance. Los accionistas de Warner Bros. Discovery recibieron 31,01666668 dólares en efectivo por cada acción como parte de la operación.
Con la fusión, Skydance pasa a controlar una parte significativa de la producción y distribución audiovisual estadounidense en un momento marcado por la contracción de la televisión por cable, la competencia entre plataformas de streaming y una creciente concentración de la industria. La integración de Paramount y Warner Bros. Discovery abre ahora una nueva etapa para ambas compañías, mientras Skydance deberá definir cómo reorganizará sus estudios, plataformas y estructuras de producción bajo una misma dirección.