“Transformar la vulnerabilidad”
Por Laura Santos
La ópera prima de Bel Gatti, nace de un impulso íntimo y urgente: convertir en obra cinematográfica una dificultad personal que la acompañaba desde hacía años. Lo que podría haber quedado en una confesión de terapia se transformó en un biodrama libre y experimental donde la directora y protagonista se pone frente a la cámara para explorar su propia vulnerabilidad. Filmada casi por completo en modo selfi, con la frescura y la inmediatez de un registro casero, la película se mueve entre lo confesional y lo performático, entre la crudeza de una verdad incómoda y el juego creativo que la vuelve habitable. Así, Gatti convierte su día a día como actriz, dramaturga y niñera en material narrativo, abriendo preguntas sobre el deseo, la ficción y la manera en que nos contamos a nosotros mismos.
En este autorretrato sin filtros, los vínculos ocupan un lugar central: la relación con Juana, la niña a la que cuida, funciona como un recordatorio de que el contacto y la ternura no siempre tienen que ver con lo sexual, y la complicidad con su madre abre un espacio de diálogo sobre temas que muchas veces son tabú. Entre conversaciones, juegos, reflexiones y momentos absurdos, Gatti construye una trama que se alimenta de la estética de las redes sociales, incorporando stickers, textos en pantalla e imágenes espontáneas que refuerzan la sensación de estar asistiendo a una bitácora audiovisual. Lejos de buscar la perfección formal, el proyecto abraza la imperfección como parte de su identidad, respetando el orden y las huellas del rodaje real, sin pulidos ni artificios innecesarios.
Más que contar una historia cerrada, la película propone un proceso abierto de exploración, donde el “no puedo” se convierte en un territorio para pensar el deseo desde sus múltiples capas: físicas, emocionales y culturales. No puedo tener sexo no pretende dar soluciones ni agradar a todos evidentemente, sino compartir un viaje honesto que se atreve a poner en primer plano aquello que suele ocultarse. En esa mezcla de fragilidad y humor, de confesión y parodia, Gatti logra una obra profundamente personal que, sin dejar de ser autorreferencial, dialoga con una época en la que la intimidad se expone y se reinterpreta constantemente. El resultado es una ópera prima que encuentra su fuerza en la autenticidad y en la libertad creativa con que fue concebida.
Titulo: No puedo tener sexo
Año: 2025
País: Argentina
Director: Bel Gatti