“Escuchar lo que no se oye“
Por Franco Alves
El documental se adentra en un territorio íntimo y frágil: el universo de quienes conviven con voces que irrumpen en su mente sin aviso. Desde una perspectiva profundamente humana, la obra expone la diversidad de experiencias de cinco protagonistas que dialogan con presencias internas muy distintas entre sí, algunas protectoras y otras amenazantes. A través de un dispositivo terapéutico en el que un psiquiatra conversa tanto con ellos como con las voces que escuchan, emerge una comprensión más amplia de este fenómeno que afecta a una parte significativa de la población y que sigue marcado por el estigma y el desconocimiento.
La cámara fija y la atmósfera contenida favorecen un clima de intimidad donde cada protagonista puede revelarse sin defensas. Lo inquietante aparece de forma natural, nunca como recurso provocador, y el espectador presencia cómo estas voces influyen en la identidad, en las emociones y en la vida cotidiana. El enfoque terapéutico resulta especialmente revelador, ya que no se centra en silenciar esas presencias, sino en reconocerlas y negociar con ellas, lo que permite a algunos pacientes descubrir un alivio palpable y recuperar cierta sensación de control. La película sugiere que estas manifestaciones internas no son simples síntomas, sino respuestas complejas vinculadas a experiencias pasadas que buscan ser comprendidas.
La puesta en escena sobria, apoyada por un diseño sonoro envolvente, refuerza el carácter introspectivo del relato. Las escenas fuera del consultorio permiten ver a los protagonistas en su cotidianidad, ampliando el retrato y mostrando que, a pesar del peso de las voces, siguen construyendo vínculos, deseos y rutinas. En conjunto, My Word Against Mine se convierte en una obra luminosa que invita a mirar el fenómeno de oír voces con empatía renovada, destacando la importancia de la escucha y del acompañamiento respetuoso como caminos para transformar el miedo en entendimiento.