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CALIGARI

Mixtape La Pampa (2023), de Andrés Di Tella

“La Pampa no existe”

Por Sebastián Francisco Maydana

Como en todo gran personaje, conviven en Guillermo Hudson más de una persona. Según Andrés Di Tella, son dos: William y Guillermo. Nació en Buenos Aires pero era un gentleman inglés. En Inglaterra era casi un gaucho, y él así lo sentía porque llevaba fatalmente a la Pampa adentro. Sus experiencias, la vida de las pampas, el canto de los pájaros eran vivencias que no lo abandonaron nunca. Tan fuertes fueron para Hudson que, instalado en las islas habiendo abandonado décadas atrás su hogar en los Veinticinco Ombúes, era capaz de reproducir fielmente el canto de numerosas especies de aves pampeanas. Ese vivir tironeado entre dos lugares que se añoran es lo que lo hermana con Di Tella, a quien también impulsa la añoranza. En este caso, es el recuerdo de un amigo que perdió y que le legó un monumento sonoro en la forma de un cassette con grabaciones de rock nacional argentino. Armado de estas grabaciones y un experimentado equipo técnico, Di Tella sale a la ruta siguiendo los rastros de Hudson, si es que siguen ahí, si es que alguna vez existieron.

Para bien y para mal, Andrés Di Tella es el principal responsable del auge del llamado “cine en primera persona” en Argentina. También es el que mejor lo hace. Porque hablar en primera persona no es, como viene sucediendo en los últimos años, hablar de uno mismo. No es contar la propia historia (ahí hay material apenas para una sola película, como mucho). Es encontrar el punto en que la vida del otro, la historia que estoy contando, me traspasa y me involucra. Esto Di Tella lo sabe muy bien, y Mixtape La Pampa quizás sea el ejemplo más pulido y orgánico de su obra. La historia de Hudson lo traspasa, se mezcla con su propia experiencia, y también lo transforma. Hacia el final de su viaje se produce un encuentro fortuito: “¡mirá, un chajá!”, exclama. Probablemente, meses atrás ese avistaje no le habría producido la misma emoción. Ahí es donde se produce la magia transformativa del cine, esa magia que para Baudelaire consistía en hallar los hilos invisibles que unen a las personas entre sí y con las cosas del mundo. De hecho, podría pensarse que el poeta maldito se inspiró en los veinticinco ombúes de la casa natal de Hudson cuando escribió que “la naturaleza es un templo de vivos pilares”. Los versos que le siguen también parecen describir Mixtape La Pampa:

 

Como muy largos ecos de lejos confundidos

en una tenebrosa y profunda unidad,

vasta como la noche, como la claridad,

perfumes y colores y sones se responden.

 

Esos largos ecos hacen que algunas cosas se digan dos veces, en los idiomas de William y de Guillermo. “You can’t go home again. No se puede volver”. La Pampa no existe. Mejor dicho, no existe más que en la memoria, en los fantasmas que acompaña(ba)n a Hudson y a Di Tella.

Mixtape La Pampa es un documental extraordinario que tiene mucho respeto por el material. El archivo es riquísimo y lo usa con creatividad. Los sonidos los graba con una obsesión total pero necesaria. La sonidista declara en voz alta lo que está grabando: “este es el ambiente de la habitación donde durmió Hudson”. Como si los “muy largos ecos”, acaso de sus ronquidos, todavía flotaran en el aire de esa recámara. Pero es cierto, no da lo mismo que el sonido provenga de esa habitación o de otra, ni que el canto de un pájaro sea reemplazado por otro, de la misma manera que en un mixtape las canciones no son grabadas al azar. Cada una tiene un lugar, una razón de ser en esa cadena de sentido que se crea en la grabación y se recrea cuando se escucha.

El siguiente eslabón de la cadena son las imágenes, hermosas y precisas, de esa Pampa que es y no es la que habitó Hudson. Hoy está poblada de personajes interesantísimos, tanto humanos como no humanos, cuyo testimonio vital recoge Di Tella con paciencia. Su voz taciturna, sosegada, hila o encadena una multiplicidad de historias que recorren cientos de kilómetros y de años, historias impensables que no se sabe si ya estaban ahí o aparecen cuando alguien se anima a filmarlas. Eso que Aby Warburg, el genial historiador del arte y loco llamaba Nachleben, a veces traducido por pervivencia, pero que no es sólo lo que resiste el paso del tiempo, lo que sobrevive a pesar del tiempo, sino precisamente gracias al tiempo. Gracias al tiempo que permitió que hoy tengamos una obra como Mixtape La Pampa, indescriptible porque es mucho más que la suma de las partes. Es inefable.

Titulo: Mixtape La Pampa

Año: 2023

País: Argentina

Director: Andrés Di Tella