Más de 50 festivales de cine y organizaciones del sector audiovisual europeo reclamaron a los Estados miembros de la Unión Europea que rechacen la reducción presupuestaria prevista para AgoraEU, el programa que reunirá las políticas comunitarias de cultura, medios y democracia durante el período 2028-2034. La propuesta de negociación de la Presidencia irlandesa del Consejo de la UE reduce de 8.580 millones a 6.000 millones de euros los fondos inicialmente previstos por la Comisión Europea, un recorte cercano al 30%.
El rechazo quedó plasmado en dos cartas abiertas impulsadas por distintos sectores de la industria. La primera reúne a 16 organizaciones representativas del cine y el audiovisual europeo, mientras que la segunda, promovida por la Short Film Coalition, cuenta con el respaldo de 51 festivales y entidades vinculadas al cortometraje. Ambas iniciativas advierten que una reducción de esta magnitud comprometería la producción independiente, la diversidad cultural y la cooperación entre países.
AgoraEU fue concebido para integrar las líneas Cultura y MEDIA del programa Europa Creativa con el mecanismo Ciudadanos, Igualdad, Derechos y Valores (CERV), además de ampliar el apoyo a iniciativas relacionadas con la democracia y los medios de comunicación independientes. Sin embargo, la asignación de 6.000 millones de euros propuesta por la Presidencia irlandesa implicaría un ajuste considerablemente superior al recorte aproximado del 8% contemplado para el presupuesto general de la UE.
Entre las entidades que cuestionan la medida se encuentran la Unión Internacional de Cines (UNIC), la Federación Internacional de Asociaciones de Productores Cinematográficos (FIAPF), la Federación de Directores de Cine Europeos (FERA), la Federación de Guionistas de Europa (FSE), el European Producers Club y Europa International, que representa a agentes de ventas internacionales. También firmaron la Confederación Internacional de Cines de Arte y Ensayo (CICAE), Europa Distribution, la Sociedad de Autores Audiovisuales (SAA) y la Asociación Europea de Productores Audiovisuales (CEPI).
Las organizaciones sostienen que los fondos previstos no alcanzan para compensar la inflación acumulada y proyectada, especialmente ante la ampliación de las responsabilidades del nuevo programa. Según sus estimaciones, solo la actualización de los recursos correspondientes a la línea MEDIA requeriría alrededor de 600 millones de euros durante el período 2028-2034. Esa suma absorbería gran parte del incremento presupuestario aparente respecto de los programas actuales, sin dejar margen suficiente para sostener su capacidad de financiación y asumir nuevas funciones.
Frente a este escenario, el sector reclama que se preserve una línea específica para el cine y el audiovisual, con una dotación mínima de 3.500 millones de euros para los siete años. La previsibilidad de esos recursos, argumentan, resulta fundamental para sostener la producción independiente, favorecer la circulación internacional de las películas y mejorar la competitividad de la industria europea frente a las transformaciones digitales y ambientales.
La protesta también involucra al ámbito del cortometraje. La Short Film Coalition, una alianza de 16 organizaciones que trabajan en festivales, formación, mercados y redes profesionales, advirtió que los recortes afectarían de manera desproporcionada a las estructuras pequeñas e independientes. Según la coalición, la reducción de las ayudas podría profundizar las desigualdades geográficas en el acceso a oportunidades de capacitación, producción y comercialización internacional.
Entre los integrantes fundadores de la alianza figuran el Festival Internacional de Cortometrajes de Clermont-Ferrand, la European Network for Film Discourse (END), la European Short Film Network (ESFN), la Short Film Conference, la Asociación Alemana de Cortometrajes AG Kurzfilm y CineSud. Para el 16 de octubre, la carta había sumado otras 35 adhesiones, hasta alcanzar un total de 51 organizaciones firmantes. Entre ellas se encuentran festivales y plataformas como CPH, IDFA, DOK Leipzig, el Festival de Sarajevo, el Festival Internacional de Cine de Tesalónica, el Festival de Cortometrajes de Uppsala, el Festival Internacional de Cortometrajes de Oberhausen, CEE Animation y el mercado When East Meets West.
La coalición destaca que el cortometraje cumple una función central en la formación de nuevos realizadores, la educación cinematográfica, el desarrollo de audiencias y la difusión de perspectivas diversas, especialmente entre niños y jóvenes. En ese marco, sostiene que los festivales, los programas de desarrollo profesional y las redes transnacionales son indispensables para garantizar la participación de cineastas de distintas procedencias y regiones en la vida cultural europea.
Los firmantes de ambas cartas instan a los Estados miembros a mantener la propuesta original de aproximadamente 8.600 millones de euros y a establecer un marco de financiación estable y accesible para las organizaciones culturales y audiovisuales, los medios independientes y la sociedad civil.
Las negociaciones del Marco Financiero Plurianual de la Unión Europea para 2028-2034 definirán el presupuesto definitivo de AgoraEU y de sus distintas líneas de apoyo. La decisión determinará los recursos disponibles durante los próximos siete años para la producción, distribución, formación, festivales y redes profesionales del cine europeo, en un contexto en el que las organizaciones independientes consideran que la continuidad de estas ayudas es decisiva para sostener la diversidad y la circulación de obras en el continente.