“Dedicar su vida”

Por Belén Paladino.

La nueva película de Andrea Staka narra una pequeña historia, la rutina de una mujer que es madre, esposa, que sostiene el funcionamiento del hogar, que alimenta, abriga y protege. Las historias de quienes dedican su vida al cuidado de les otres en verdad no son pequeñas, están repletas de gestos sutiles que pueden hacer que la carga del día sea más llevadera para quienes los reciben, la delicadeza de una mano en la frente puede alejar fantasmas. Si estas historias se vuelven pequeñas es porque el capitalismo las esconde, porque no encuentra en ellas productividad, porque no sabe de vínculos ni afectos solo de ganancias.

Mare– ya desde su título- rescata a su protagonista de ese anonimato. Al llamarla por su nombre le devuelve autonomía, la libera de sus funciones y su rol. Mare deja de ser madre, esposa, para volverse mujer. A través de una cámara atenta, cercana pero no invasiva, Staka le otorga la atención que Mara no recibe de su familia. En este proceso Mare se vuelve protagonista de su propia vida, dejando de lado una rutina en donde hay poco espacio para el placer para permitirse vivir un romance con un hombre extranjero que está de paso por el pueblo. Ese vinculo se volverá un espacio para recuperar la intimidad perdida, despertar el deseo adormecido y volver a sentir la emoción de tener un secreto.

El entorno parece encerrar a Mare y la expectativa del amor cobra mayor intensidad ya que es una respuesta a un contexto opresivo. Staka da cuenta de la penetración y consolidación de un discurso machista dentro de las familias que se vuelve peligrosamente cotidiano, en el que los roles entre hombres y mujeres están claramente diferenciados, en donde la mujer no puede tomar sus propias decisiones sin consultarlas con su pareja. La perpetuación de ese discurso se hace evidente cuando el propio hijo de Mara le dice que ella pertenece a su padre. La incertidumbre económica y habitacional que vive Mara y su familia está coronada por el constante sonido de los aviones del aeropuerto cercano, que parecen acrecentar las ansias de huir al mismo tiempo que evidencian la imposibilidad de hacerlo- huir se vuelve un privilegio imposible de afrontar.

Andrea Staka construye un relato que ocurre puertas adentro pero que es un fiel reflejo de sociedades machistas y furiosamente capitalistas. La directora acompaña a su protagonista y su deseo de libertad, transita junto a ella esa vida en los márgenes de las grandes ciudades, se vuelve confidente y amiga.

Titulo: Mare

Año: 2020

País: Suiza 

Director: Andrea Staka

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