Les vilains petits canards (2021), de Anton Balekdjian

“Un cambio de piel, un cambio de vida”

 

Por Sebastián Francisco Maydana.

 

Vuelve el hijo pródigo a París. Roman pasó los últimos meses en una excavación arqueológica en Bolivia, y sus padres preparan todo para que se sienta a gusto en su corta visita. Sobre todo, no quieren que su hermano, Adam, arruine la felicidad de volver a ver al hijo exitoso. O peor, que le contagie su desaprobada conducta. Sin embargo, lo que queda en claro después de seguir los pasos de Roman y Adam durante el primer fin de semana juntos es que los roles asignados por los padres no son exactos ni monolíticos, y que la complicidad fraterna es parte necesaria de sus vidas. Esto es tan así que Roman, que guarda un secreto que, él sabe, a los padres no les va a gustar, elige a su hermano para sincerarse.

Muchas veces los directores de cortometrajes toman una decisión difícil. O bien privilegian mostrar el desarrollo de un personaje, o bien contar una (sencilla) historia, o lograr cierto clima o estética. En Les vilains petits canards Anton Balekdjian hace todo eso. Y lo hace aparentemente sin esfuerzo, solamente a través de ofrecer una mirada atenta e íntima a las relaciones entre los personajes, que son siempre genuinas.

Roman tiene la vida resuelta, una carrera, un trabajo, cierta reputación. La irresponsabilidad de Adam pone en peligro la relación entre él, Roman, y Julie, una amiga en común. Pero en vez de mandarlo al frente, los tres se defienden entre sí, cementando la relación, los tres contra el mundo. Más tarde, cuando Julie le muestra a Roman su mascota, una serpiente albina, es como si ella misma se mostrara tal cual es. Reclama un cambio de piel, un cambio de vida. Pero no es fácil, como no es fácil para Roman escapar al mandato familiar, esa presión externa que le dificulta tomar decisiones sobre su carrera.

Les vilains petits canards es demasiado corta. Si en poco tiempo construye personajes complejos, auténticos y queribles, con muchas más dimensiones que las que se alcanzan a mostrar en los veinticinco minutos que dura, es difícil no querer saber qué pasa a continuación. Las actuaciones son tan naturales y sinceras que parece que estuviéramos en medio de un grupo de amigos. La mirada de la cámara es profunda y está cargada de complicidad, es una mirada amiga. Y una mirada que permanece con el espectador mucho después del último corte a negro.

Titulo: Les vilains petits canards

Año: 2021

País: Francia

Director: Anton Balekdjian

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