“Sherezade en la prisión de Maca”

Por Lucía Roitbarg.

Quién mira y quien es mirado, quién escucha y quién es escuchado. A los ojos llenos de miedo del nuevo joven que llega a la prisión costamarfileña de Maca estas preguntas lo rodean desde el primer momento que pisa la prisión. Una cárcel particular, con sus propios códigos y leyes, donde los guardias poco pueden hacer para controlar a los presos, si bien esto no parece estar en el centro. En el centro está Blackbeard, o Barba Negra, y su inminente desaparición como jefe “legítimo” de la prisión: le queda muy poco en su reinado y su poder será pronto asumido por otra banda, cuyos líderes esperan hacer “clientes” de los presos.

Ahí llega el protagonista de La nuit de rois, en la noche de eclipse lunar, la noche que un preso es elegido por el jefe para contar una historia, que debe mantener en vilo a todos los presos hasta el amanecer, a riesgo de perder la vida si no lo consigue. Blackbeard sabe, apenas lo ve, que él es el elegido, el nuevo “Román”, como lo apodan todos, y es así que en breves minutos el joven se entera de cómo sobrevivir en ese mundo hostil, violento, e incomprensible por donde se lo mire.

Como espectadores entramos a Maca con los mismos ojos temerosos que Roman, quién, si bien no es un santo porque está allí por conformar una banda criminal, es el único personaje con el que empatizaremos durante todo el film.  En Maca hay mucha espectacularización, hay códigos, hay leyes, hay tradición, hay leyendas, hay deseo por escuchar, necesidad por “salir” por un rato del encierro y expresarse, hay criminales que son ensalzados, hay personas devenidas en personajes, pero nadie parece ser víctima. Esas son las herramientas que tiene el nuevo Roman  para pensar en el relato que deberá contar y hacer atractivo a los presos.

Llega el eclipse, y un gran paréntesis se abre en la prisión: todos se juntan alrededor de Román para escuchar el relato. Román decide contar a los presos la historia de cómo murió Zama King, líder de la banda criminal Le Microbes, a la cual pertenecía él. La euforia y reconocimiento de los presos  hacia Zama King gana de antemano su atención. De a poco Román entiende que estos presidiarios ahora devenidos en oyentes y espectadores necesitan  ingredientes que transformen el relato en algo extraordinario: tiene un héroe diferente, que gana popularidad como criminal, pero ahora Román le otorga un padre ciego y una madre con poderes extraordinarios, entre otros detalles como apelar a la leyenda de antiguos reyes.

Mientras relata, el miedo nunca desaparece de los ojos de Román, pero mágicamente la historia de Zama King, cobra vida propia. El relato dentro del relato en esta película se traduce en otra película dentro de la película. Al igual que los presos y espectadores, vemos e imaginamos la historia de Zama, que a medida que crece en dramatismo también lo hace en fantasía. En el medio de la narración, un extraño viejo con un pájaro en su hombro advierte al joven Román que nunca termine su historia, ya que si no lo matarían, algo de lo cual él no estaba advertido totalmente. El relato de Zama King debe necesariamente terminar al amanecer, pero en ese momento se enfrentan los dos bandos y la ficción se diluye.

La nuit des rois es un film donde la cámara se luce en todo momento. Sin escapar al realismo que la vida en una cárcel invade de antemano, consigue un universo peculiar. Muchas veces es el uso de la cámara en mano la que permite que entremos a ese universo de a ratos violento de a ratos más reposado. Las miradas de los personajes son muy significativas y la cámara está sobre ellas más que sobre las acciones. El clima es tenso en todo momento y el director supo mantener esto con el ritmo adecuado y con actuaciones de gran calidad. Pero lo más notable de la película del director Philippe Lacote es haber elegido como  tema principal la narración, el relato oral, la construcción de la historia y el poder que adquieren en la vida de las personas. Más hábil aún es haber elegido el contexto de una prisión, con el rigor de un público hostil, crítico, pero ávido por escuchar algo diferente y hasta con necesidades expresivas fuertemente arraigadas. La estructura del relato desfila por la historia de Zama: la creación de un clima, un universo, personajes atractivos y con detalles significativos para la historia, el suspenso necesario para que el espectador permanezca atraído, y giros inesperados. Casi sin saberlo asistimos a un trabajo de metalenguaje, donde la construcción del relato se convierte en protagonista. Se puede afirmar después de ver este film que todo puede cambiar: narrador, protagonistas, oyentes, pero el arte de narrar y la necesidad de escuchar relatos es tan necesaria como respirar.

Titulo: La nuit des rois

Año: 2021

País: Francia

Director: Philippe Lacôte

 
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