“Sin sobresaltos pero sin pausas”

Por Rocío Rivera.

No parece necesario aclarar que el cine europeo y el cine estadounidense tienen tiempos y formas diferentes entre sí. Si tomamos un genero clasico como es el cine policial o noir, sabemos que Hollywood ha construido unas formas genéricas muy claras y estandarizadas: la femme fatal, el detective, el hampa como escenario, el soundtrack que vigoriza climas y momentos para guiar a lxs espectadorxs para que no se pierdan la sorpresa y el climax del film. En su nueva producción Corneliu Porumboiu realiza una apropiación del género noir para construir La Gomera, un film que tiene todos los elementos del policial trastocados y con una nota de autor, 

La historia que nos presenta es la de Cristi, un policía que también trabaja para la mafia rumana. En este doble proceso de legalidad/ilegalidad, Cristi se traslada a la isla La Gomera para aprender un nuevo lenguaje para él, pero ancestral para lxs islenxs: el idioma silbado. Esta nueva forma de comunicación es adoptada por el grupo mafioso al cual investiga (pero al mismo tiempo pertenece) Carli, en caso de tener que pasarse información delante de la policía. 

Pero no todo es idílico en esta isla de Tenerife ya que todo se complica para Cristi y su doble vida. Parte de esta complicación tiene relación con una mujer que aparece desde el comienzo del film hablando de forma misteriosa y compleja: Gilda, quien irá tomando protagonismo a medida que avanza la trama, permitiendo ver la contradicción propia del personaje. Así, conforme avanza la trama, más personajes se irán imbricando en esta historia. 

Pero lo interesante de La Gomera es la huella de autor y de la cinematografía que representa. Se puede apreciar que si bien el film tiene una clara pertenencia al genero policial, el mismo respeta su estructura pero cuestiona algunos de sus elementos. Por ejemplo, la cinta presenta una banda sonora mínima, que no exacerba ni denosta momentos de la trama. Lo mismo sucede con el protagonista, es casi impoluto en sus emociones, nada lo enoja ni lo emociona demasiado. Gilda, como la femme fatale de la historia, encarna físicamente este estereotipo, al mismo tiempo que expone su contradicción entre la bondad y la traición (cliché clásico de la femme fatale del cine noir). El espacio urbano sucio, desordenado y oscuro de las películas policíacas de los años 40 es cambiada a una isla soleada, con acceso al marm a jardines verdes y la tranquilidad islena. 

A pesar de todos los cambios a la estructura clásica del film noir, La Gomera funciona en armar el clima tenso, de peligro constante y traiciones inminentes, eso sí, con un ritmo más calmo que el que se puede encontrar en clásico del género como The Killing Kiss (1955) o Sunset Boulevard (1950)⚫

Titulo: The Whistlers

Año: 2019

País: Rumania

Director: Corneliu Porumboiu

 

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