“Hacemos lo que no podemos evitar, luchamos por controlarnos, pero al final del día me resulta imposible pensar de esa forma”

Entrevista a Angela Schanelec

Por Mauro Lukasievicz

Traducción: Rocío Molina Biasone

 

En I Was a Home But… utilizas a Hamlet aunque parece que te gusta que quede bien marcada la diferencia entre cine y teatro. ¿Qué tanto crees que  se puede utilizar del teatro en el cine? 

En algún punto creía que muy poco, ahora estoy convencida de que es un todo, por supuesto. Se pueden trasladar los conflictos, la narrativa, el lenguaje. Sólo los medios son diferentes. El escenario de la cámara, la luz, el espacio, la relación de las figuras con el espacio. Todo esto tiene consecuencias para la interpretación de los actores.

¿Cómo crees que el ser actriz y estudiar interpretación influyeron en tu forma de filmar?

Tal vez no sea tanto la actuación en sí sino el trabajo en el teatro lo que me ha influenciado al momento de realizar mis películas. Muchas veces pienso en planos generales o secuencias planificadas y en realidad mi interés es por el lenguaje, es un diálogo escrito que luego se apropia el actor.

Entiendo, hay algo que también sucede en tus películas, los personajes parecen no tener el control sobre sus decisiones, parecen ser reacciones que no pueden evitar. ¿Qué es lo que más te interesa sobre plasmar el comportamiento humano de esta forma? 

Es que yo creo que así actuamos todos, en la vida misma. En cierto modo, hacemos lo que no podemos evitar, luchamos por controlarnos, pero al final del día me resulta imposible pensar de esa forma.

¿La utilización de no actores para los papeles tiene que ver con esa búsqueda del comportamiento humano natural?

En parte, me gusta trabajar con personas que no son actores porque hacer o decir algo puede tener un mayor significado para ellos. Los actores se han acostumbrado a hacer y decir lo que se les pide que hagan. A veces les cuesta muy poco. Hay algo que se pierde ahí y que no me resulta tan interesante.

Si bien nadie catalogaría tus películas como comedias, hay algo en cuanto al sentido del humor que siempre es llamativo, no te interesa que tenga un remate o un final, por ejemplo en I Was a Home But…, la escena sobre la estafa de la bicicleta rota podría seguir durante horas

Sí, eso es correcto. Me gusta evitar los punch´s porque marcan el final de una escena. Prefiero decidir el final de una escena con un corte. Un remate suele ser también la solución al problema. pero para mí se trata más de problemas que no se pueden resolver, que tal vez solo se resuelven porque pasa el tiempo y luego reaparecen de repente. El final de esta respuesta no debería estar (risas).

Es que también siempre parece que estás tratando de tener cierta distancia de la situación que estás filmando, dejando mucha libertad como dijimos antes, y en este mismo juego muchas veces hay fotógrafos u otros personajes observando sin participar. ¿Por qué decidís utilizarlos de esta manera?

Es muy cierto, los fotógrafos de mis películas observan y me identifico con ellos. Realmente me siento yo misma cuando observo desde la distancia, por eso filmo mucho y por eso me gusta ver a otras personas observar algo desde afuera o desde la distancia.

Tal vez sea solo una sensación mía, pero a menudo pienso que tus personajes se insertan en lugares que se decidieron incluso antes de que se creara la historia

De hecho, necesito un espacio para imaginar a una persona. Tampoco pienso en las características de un personaje. Escribo escena por escena, y sólo escribiendo descubro cómo se comporta el personaje. Los personajes se crean dejándolos actuar y hablar. Lo hacen en habitaciones que conozco, o al menos que puedo imaginar muy bien. Mientras escribo, aprendo sobre los personajes de la misma manera que el espectador aprende sobre ellos, observándolos.

Algo que me resulta realmente fascinante en tus películas es la representación de la relación madre-hijos, relaciones siempre conflictivas, ¿de dónde te parece que surge esto?

Creo que la cuestión de la relación entre una madre y sus hijos es algo que me marca mucho y que lo ha hecho durante toda mi vida. Me cuesta mucho entender esta relación. Al día de hoy, y 5 años después de su muerte, todavía no tengo en claro mi propia relación con mi madre, que fue lo que sucedió ni cómo fue, me cuesta entenderlo y me apasiona.

¿Cómo es tu relación actual entre filmar y dar clases de cine?

Me tomó mucho tiempo acostumbrarme a la enseñanza. No me gusta escucharme hablar y no me gusta repetirme. Mientras tanto, he encontrado una manera de hacer algo que considero muy práctico. Dirigimos juntos y los estudiantes también actúan, todos somos todo. Cuando vemos películas juntos, tratamos de averiguar qué es exactamente lo que percibimos y qué desencadena esta percepción.

¿En qué otros proyectos te encontrás trabajando?

Nos estamos preparando para una nueva película. Solo buscábamos ubicaciones en Grecia. Se trata del mito de Edipo.

Si llegaste hasta acá…
Es porque entendés que el cine es un arte y no un mero entretenimiento, por eso valorás y apoyás que existan otras miradas. Podés apoyar a Revista Caligari adquiriendo alguna de nuestras suscripciones.
SUSCRIBIRME

20% DE DESCUENTO EN CAJA NEGRA + SOLAX.TV + REVISTA CALIGARI

Suscribite por $200