H (2022), de Carlos Pardo Ros

“El conjuro y el trance”

Por Paulo Pécora

A través de un conjuro, una suerte de sortilegio que parece transformar la realidad en un fluir sobrenatural, el cineasta español Carlos Pardo Ros invoca al espíritu del misterioso H. 

El ritual que pone en escena no busca traer al presente a cualquier entidad: H fue su tío y murió en 1969 durante un encierro en San Fermín, Pamplona, donde un toro retobado le atravesó el corazón. 

El director apela al hechizo y la alquimia audiovisual para obligar a su espíritu a regresar desde el más allá, e intentar así entender las extrañas circunstancias que rodearon a su muerte.

En sus bolsillos encontraron 4.400 pesetas, un paquete de cigarrillos y un llavero con la letra H. Pero, ¿por qué era el único que vestía una camisa azul en medio de una multitud en donde todos iban uniformados, según la tradición, con remeras blancas y pañuelos rojos? 

La pregunta que el director se hace en voz alta dispara un sinnúmero de especulaciones que acrecientan el misterio: ¿Dónde y con quiénes había pasado la noche anterior? ¿Iba solo cuándo lo alcanzó la cornada? ¿Estaba angustiado y deprimido? ¿Su muerte fue una fatalidad o una elección desesperada? 

Para responder esas dudas, más de medio siglo después, Pardo Ros invoca al presente al espíritu de su tío y, una vez que el hechizo tiene efecto, lo invita a recorrer otra vez las calles de Pamplona, durante un nuevo festejo de San Fermín. 

La cámara adopta su perspectiva, la mirada subjetiva de una entidad etérea, incorpórea, como un fantasma que parece flotar entre la muchedumbre, observándolo todo desde muy cerca, sin ser percibido por los demás. 

Al comienzo, el fantasma de H. se materializa imaginariamente en la rueda de la fortuna de una gran feria de diversiones desde cuya altura pueden verse las luces que iluminan las callejuelas antiguas de la ciudad. 

A partir de ahí, la presencia impalpable y la mirada subjetiva de H., siempre imperceptibles para los demás, acompañarán la extensa gira nocturna de un grupo de jóvenes que salen a divertirse y dejarse llevar por las celebraciones. 

Caminan, charlan, beben, bailan, ríen, cantan, transpiran, se ensucian, se emborrachan, parecen diluirse en la marea de personas que buscan la mejor forma de pasar las horas previas al típico encierro de toros. Y nosotros -puestos en la acción a través de los ojos y los oídos de H.- podemos verlo y oírlo todo, somos conducidos junto a ellos hipnotizados, como en un trance.

Pardo Ros transforma el registro documental de las vivencias reales de esos jóvenes durante una noche de juerga en una ficción difusa, gaseosa, donde los lazos narrativos se relajan paulatinamente hasta rozar los límites del sueño, la embriaguez y la abstracción, pero sin llegar nunca a diluirse por completo en ellos. El sonido acentúa la extrañeza, la irrealidad, generando texturas y atmósferas propias de una dimensión paralela.

En primer lugar, el cineasta se vale de la supuesta mirada de H., una cámara movediza, errática, curiosa, a la que inviste de una subjetividad que quiere verlo todo, que lo envuelve todo y que finalmente, un poco a desgano, le va dando forma a una narración. 

Aunque difuso, ese relato nos involucra y nos hace vivir junto a H. sus últimas horas, nos hace partícipes de sus sensaciones, de los momentos de dicha colectiva que, sin embargo, no son suficientes para vencer la melancolía y la tristeza que lo ensombrecen. 

A todos esos recursos tendientes a la abstracción y al ejercicio de la imaginación, Pardo Ros añade el uso creativo de la voz en off, poniendo en presencia paralela, a un mismo nivel de importancia, su propia voz y la voz imaginaria del fantasma de H. Esos y otros hechizos audiovisuales refuerzan la idea de una polifonía narrativa donde el punto de vista puede variar inesperadamente hasta hacernos dudar de quién narra a quién en realidad. Quizás eso sea lo menos importante frente a la intensidad del trance perceptivo del que nos hace partícipes a través de la mirada subjetiva: el viaje desesperado y melancólico de un fantasma obligado a vivir su muerte por segunda vez.

Titulo: H

Año: 2022

País: España

Director: Carlos Pardo Ros

 
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