El Festival Internacional de Cine de la Universidad de Buenos Aires (FIC.UBA) cerró su cuarta edición después de ocho jornadas que reunieron a más de 40.000 espectadores en distintas salas porteñas y confirmaron el crecimiento de una propuesta que, en apenas cuatro años, consiguió instalarse en el calendario cinematográfico de la ciudad. Con una programación que combinó competencias, estrenos, retrospectivas, homenajes, encuentros y actividades de formación, el festival se presentó como un espacio particularmente fértil para el descubrimiento de nuevas películas y cineastas.
En una ciudad con una tradición excepcional de festivales internacionales, pero que en los últimos años ha visto reducirse las oportunidades de acceder a nuevas cinematografías y a largometrajes internacionales fuera de los grandes circuitos, el FIC.UBA aparece como una incorporación especialmente significativa. Su Competencia Internacional de Largometrajes permitió poner en diálogo películas de distintas procedencias y estéticas, mientras que el resto de la programación amplió ese mapa a través de retrospectivas y focos dedicados a cineastas como Léos Carax y Yasujirō Ozu.
La dimensión universitaria es, además, una de las particularidades que distinguen al festival. El FIC.UBA articula exhibición, formación y producción en un mismo espacio, vinculando a estudiantes y graduados con realizadores, docentes, programadores y profesionales de la industria. Esa combinación se tradujo también en nuevas oportunidades concretas: durante el cierre se destacó el acuerdo con Disney, que destinará 170 millones de pesos a dos becas para proyectos de estudiantes de Diseño de Imagen y Sonido de la FADU-UBA.
La edición tuvo entre sus principales acontecimientos la apertura en el Cine Cosmos con La libertad doble, de Lisandro Alonso, quien además participó de un seminario con estudiantes y público. La Universidad de Buenos Aires también distinguió a Lita Stantic y Félix “Chango” Monti con el título de Doctor Honoris Causa, mientras que el homenaje a Lucas Vignale reunió a familiares, amigos y colegas en una sala colmada.
El crecimiento del festival resulta especialmente visible en su capacidad para ocupar diferentes espacios de la ciudad y construir públicos alrededor de una programación cinematográfica amplia. FADU-UBA, Cine Cosmos, Cine Arte Cacodelphia, la Facultad de Filosofía y Letras y la Sala Leopoldo Lugones formaron parte de un circuito que permitió que las películas circularan más allá de una única sede y que el festival adquiriera una presencia urbana cada vez más reconocible.
“Lo logramos: cuarto festival y salas llenas. Es emocionante ver cómo crece este encuentro”, señaló Ricardo Alfonsín (h.), director general del FIC.UBA, durante la ceremonia de cierre. La cifra de espectadores y, sobre todo, la respuesta obtenida por las distintas propuestas parecen confirmar esa expansión.
A cuatro años de su creación, el FIC.UBA comienza así a ocupar un lugar que la ciudad necesitaba: el de un festival internacional capaz de acercar largometrajes, nuevos realizadores y cinematografías que difícilmente encuentran espacio en la cartelera comercial, al mismo tiempo que funciona como plataforma de formación y encuentro para una nueva generación del cine argentino. Más que una iniciativa exclusivamente universitaria, el festival empieza a proyectarse como uno de los nuevos lugares de descubrimiento cinematográfico de Buenos Aires.
Ganadores FIC.UBA 2026
- Competencia Internacional de Largometrajes: Shana, de Lila Pinell.
- Competencia Iberoamericana de Cortometrajes: Los caminos de María, de Gabriel Coêlho.
- Premio Distribución Festhome al Mejor Cortometraje Argentino: Puertas abiertas, de Iván Bustinduy.
- Competencia de Cortometrajes UBA – Mejor Dirección: Larga vida a Kong, de Gaspar Merkin Saavedra.
- Competencia de Cortometrajes UBA – Mejor Cortometraje: Condenados, de Segundo Pruden.
- Competencia de Largometrajes Graduados DIS: Los vencedores, de Pablo Aparo.
- Competencia de Cortometrajes Graduados DIS: Escena final, de Diego Kompel.
- Selección Ibershorts/Festival de Málaga: Lo que fue nuestro hogar, de Angelo Lobos, y Decaer, de Juan Camilo González.