“Un diálogo entre historia, arte y restitución“
Por Laura Santos
El debut cinematográfico de Gregor Brändli, Elephants & Squirrels, revela a un creador que ha recorrido múltiples disciplinas antes de dirigir su primer largometraje documental. Con experiencia en teatro, publicidad y videoclips, y habiendo trabajado como director de fotografía y montajista para otros realizadores —entre ellos Frank Matter, hoy su productor—, Brändli se adentra en un terreno donde la sensibilidad estética se une a la reflexión ética. La película, presentada por primera vez en la Competencia Internacional de Documentales de DOK Leipzig, se adentra en un tema que resuena con fuerza en el presente: la restitución cultural y la memoria colonial.
Rodada entre Suiza y Sri Lanka, la obra explora la relación histórica entre ambos países a través del legado de los primos Paul y Fritz Sarasin, exploradores suizos que entre 1883 y 1913 viajaron a la entonces Ceilán, recolectando objetos y restos que llevaron de vuelta a Basilea. Más de un siglo después, la artista ceilandesa Deneth Piumakshi Veda Arachchige descubre esa colección mientras investiga en museos suizos. Su hallazgo abre una conversación que pone en cuestión los métodos del pasado —a menudo crueles— y plantea la necesidad de devolver las piezas al pueblo originario Wanniyala-Aetto, de donde provienen.
A diferencia de otros documentales que denuncian sin matices, Elephants & Squirrels busca la conciliación y el diálogo. Brändli evita la oposición fácil entre víctima y verdugo, y opta por una mirada que equipara la dignidad de ambos mundos: el europeo y el asiático. Su cámara, acompañada por la fotografía de Jonas Jäggy, rehúye los contrastes obvios entre el gris institucional suizo y la exuberancia tropical de Sri Lanka. En su lugar, construye un espacio de encuentro donde ambos territorios se reflejan, cuestionando juntos su herencia compartida.
La película se sostiene también por la colaboración transparente entre Brändli y Deneth, cuya presencia guía el relato con serenidad y firmeza. Ella revive el recorrido de los Sarasin, dialoga con los descendientes de su comunidad y enfrenta la burocracia suiza que, aunque no niega la restitución, la retrasa con argumentos administrativos. La música de Yanik Soland acompaña con sutileza ese vaivén entre esperanza y desencanto, marcando los momentos de tensión con instrumentos de viento y aliviándolos con un piano luminoso. Elephants & Squirrels no es solo un documental sobre el pasado, sino una propuesta sobre cómo reparar el presente. Brändli transforma un caso específico en una reflexión universal sobre pertenencia, respeto y memoria. Su tono medido y su profundidad visual convierten esta obra en una lección sobre cómo el arte puede mediar entre culturas sin caer en la acusación ni en la complacencia. Con su mirada crítica pero conciliadora, el director suizo ofrece un retrato de la historia que, más que cerrar heridas, propone aprender de ellas.