La libertad doble, secuela del debut del director, inauguró anoche en el Cine Cosmos la cuarta edición del FIC.UBA. Hasta el 7 de octubre habrá estrenos, competencias, un foco dedicado a Ozu y la visita de Léos Carax, todo con entrada libre y gratuita.
Con la sala del Cine Cosmos llena, el Festival Internacional de Cine de la Universidad de Buenos Aires (FIC.UBA) dio comienzo anoche a su cuarta edición con el estreno argentino de La libertad doble, la nueva película de Lisandro Alonso. El film llegó a Buenos Aires después de su presentación mundial en la Quincena de Cineastas de Cannes, el mismo festival donde, en 2001, el director había dado a conocer su ópera prima.
No es una elección casual. La libertad doble retoma, un cuarto de siglo después, al personaje de La libertad, uno de los títulos fundacionales del Nuevo Cine Argentino. Misael Saavedra, el actor no profesional que entonces encarnaba a un hachero solitario, vuelve a ese mismo hombre, ahora mayor y con motosierra en lugar de hacha, sin que su vida en el campo haya cambiado demasiado.
Una agenda intensa
La actividad sigue hoy mismo: a las 15.30, Alonso dará un seminario en el Aula Magna de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU-UBA). También hoy, la productora y directora Lita Stantic y el director de fotografía Félix “Chango” Monti recibirán el título de Doctor Honoris Causa de la UBA. Stantic estuvo detrás de películas como Camila, La Ciénaga, Mundo grúa y Un oso rojo. Monti firmó la imagen de La historia oficial, El exilio de Gardel y El secreto de sus ojos. Ambos volverán a encontrarse con el público el miércoles 7 a las 19.30 en el Aula 301.
El lunes 5 será una de las jornadas más fuertes del festival. A las 11 habrá un encuentro con Dolores Fonzi, y a las 19.30 llegará el turno de Léos Carax. El director francés de Los amantes del Pont Neuf, Holy Motors y Annette, por la que ganó el premio a Mejor Director en Cannes, conversará con el público porteño. Su película sobre el famoso puente parisino también forma parte del ciclo “Cine y ciudades: París”, que suma títulos recientes como El gran arco, de Stéphane Demoustier, y The Story of Souleymane, de Boris Lojkine, además de una serie de cortometrajes.
Entre las retrospectivas se destaca un foco sobre Yasujirō Ozu, con clásicos como Buenos días, El sabor del sake y Hierbas flotantes. Habrá también un homenaje a Lucas Vignale, el realizador de 28 años que murió en junio y que trabajó con artistas como Bizarrap, Duki y Nathy Peluso. Se proyectará El tren fluvial, su película póstuma codirigida con Lorenzo Ferro, que se estrenó en la última Berlinale.
La sección Panorama Internacional trae lo nuevo de Sergei Loznitsa (Imperium), Paweł Pawlikowski, Radu Jude y Bruno Dumont, entre otros. A esto se suman cinco competencias: largometrajes internacionales, cortos iberoamericanos, cortos UBA y dos categorías para graduados de la carrera de Diseño de Imagen y Sonido.
Apuesta a la formación
Más allá de la pantalla, el festival pone el foco en los nuevos realizadores. Los ganadores de la competencia de cortos UBA podrán participar de programas de formación como el Málaga Talent y el BIFF Bang de Bogotá. Además, un convenio con Disney aportará 170 millones de pesos en becas para proyectos de estudiantes de la FADU, que se repartirán entre cortometrajes de fin de carrera e ideas de largometraje surgidas del FIC.UBA LAB.
Las funciones y actividades se reparten entre la FADU, el Cine Cosmos, el Cine Arte Cacodelphia, la Facultad de Filosofía y Letras y la Sala Leopoldo Lugones.