La ceremonia de los premios César se llevó a cabo el viernes en París mientras activistas por los derechos de las mujeres protestaban contra Roman Polanski, a quien le fue concedido el galardón al mejor director.
 

Polanski decidió no acudir a la entrega de estos premios, mundialmente reconocidos como «la versión francesa de los premios Oscar», debido a la protesta de grupos feministas que manifestaron públicamente su indignación ante las doce nominaciones que recibió la película J’accuse, luego de que una mujer haya presentado una nueva denuncia de violación en su contra. 

Apenas se anunció que Polanski había ganado en la categoría de mejor director, se escucharon algunos abucheos entre el público, que estaba compuesto por los equipos de cada película y otros profesionales del cine.

La actriz Adèle Haenel, quien recientemente denunció el acoso sexual reiterado por parte de otro director francés, que habría tenido lugar a principios de la década del 2000, cuando ella tenía entre 12 y 15 años, se puso de pie y abandonó la sala, seguida por algunas otras personas.

“Honrar a Polanski es escupirle en el rostro a todas las víctimas. Es dar a entender que violar mujeres no es algo tan malo”, le dijo Haenel al diario The New York Times hace unos días.

Los integrantes del elenco y del equipo de producción de J’accuse, incluido Jean Dujardin, nominado al mejor actor, también se rehusaron a asistir a la ceremonia. Dujardin publicó un mensaje en Instagram que decía: “Al hacer esta película, creí y sigo creyendo que hice más bien que daño”.

Los hechos

El 11 de marzo de 1977, Roman Polanski (43 años) fue detenido, acusado de haber drogado y violado a Samantha Gailey, una adolescente de 13 años, esa misma víspera, durante un supuesto fotorreportaje en la mansión de Jack Nicholson en Hollywood. 

Luego de que tuvieran una primera sesión fotográfica, Polanski volvió a buscar a Gailey para una segunda instancia, con la autorización de su madre, según el acta de acusación. 

En sus Memorias (1984), el director de cine reconoce una relación sexual con la menor, pero niega que haya sido una violación. La adolescente celebraba haber sido aceptada en la escuela en el grupo de aquellos que «sabían divertirse, bebían y tomaban anfetaminas”, escribe.

“Fui fotografiada por Roman Polanski y me violó”, testimonió en un libro Samantha Gailey, actualmente Geimer, según su apellido de casada.

En 1977, ante un gran jurado, declaró que Polanski le dio un sedante antes de tener relaciones sexuales con ella. “No quería lastimarme(…), pero no entendía que yo era demasiado joven. No veía que yo tenía miedo”, dijo.

La demanda judicial

Polanski fue liberado tras su detención por una fianza de 2.500 dólares. Se enfrentaba a una posible condena de 50 años de prisión.

Inculpado el 24 de marzo de violación, se declara inocente.

A principios de agosto, para evitar un juicio público, reconoce haber tenido relaciones ilegales con una menor, a cambio de que el juez abandone la acusación por violación con suministro y consumo de droga, una circunstancia agravante. Se llega a un acuerdo judicial con el consentimiento de la familia.

Polanski es condenado a 90 días de prisión. Una pericia psiquiátrica concluye que no existe peligro de reincidencia. Tras 42 días, es liberado por conducta ejemplar. 

Pero la víspera de la audiencia para homologar el acuerdo, el juez cambia de parecer, estimando que esa sentencia es insuficiente. El 31 de enero de 1978, Polanski parte con destino a París. 

La justicia estadounidense lanza una orden de captura internacional.

Perdón y disculpas

En agosto de 1994, luego de que Polanski pusiese fin a una demanda civil pagando 225.000 dólares a Samantha Geimer, y en un momento en que la pena máxima había sido reducida a cuatro años, la fiscalía lo convoca ante el tribunal.

Samantha Geimer, a quien el cineasta envió varias cartas pidiendo disculpas, reclama en diferentes ocasiones el cierre de la causa.

Secuelas

Durante sus viajes al extranjero, la justicia estadounidense intenta que se detenga a  Polanski. Francia y Polonia (Polanski posee la doble nacionalidad) se niegan a extraditarlo.

El 26 de septiembre de 2009 es detenido durante un festival en Zúrich. Pasa dos meses en prisión y luego otros ocho en arresto domiciliario en su casa en Gstaad. En julio de 2010, Suiza rechaza finalmente el pedido de extradición.

En 2014, es detenido en Varsovia. Polonia rechaza primero su extradición pero en 2016 el gobierno conservador reabre el caso, cerrado por la Corte Suprema a finales de ese año. 

En agosto de 2017, un juez de Los Ángeles rechaza cerrar el caso como lo pedían el acusado y su víctima.

Tres acusaciones

En pleno festival de Cannes en 2010, la actriz británica Charlotte Lewis acusa al cineasta de haber “abusado sexualmente” de ella cuando tenía 16 años en un casting organizado en su casa en 1983.  

Otra mujer, identificada como ‘Robin’, lo acusa en agosto de 2017 de una agresión sexual cuando ella tenía 16 años, en 1973. 

En septiembre de 2017, Renate Langer, una exactriz, presenta una denuncia por violación, afirmando que haber sido agredida en 1972 en Gstaad cuando tenía 15 años. Dos meses más tarde, la justicia suiza declara que esas acusaciones prescribieron.

 

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