Cine, identidad y niñez: sobre la charla de Kleber Mendonça Filho y Carla Simón en el Festival de Róterdam

El 31 de enero, el Festival de Róterdam fue escenario de una nueva edición de las Big Talk, un espacio de conversación que en esta ocasión reunió a los cineastas Kleber Mendonça Filho y Carla Simón para dialogar sobre cine, memoria, territorio e infancia. En ese contexto, el director brasileño elogió públicamente el trabajo de Wagner Moura durante la presentación de su nueva película, The Secret Agent, y definió al actor como “una estrella generosa”, clave para sostener el amplio elenco del filme.

“Desde ‘Neighboring Sounds’, creo que una película es una gran oportunidad para mostrar rostros. Cuando lo haces, dices mucho sobre el país del que vienes. Brasil tiene grandes rostros: somos una mezcla de muchas cosas distintas y cualquiera que intente demostrar lo contrario tiene un problema. Justo esta semana tuvimos a un gobernador diciendo que todo el estado es blanco. Lo cual no es cierto”, afirmó el realizador, subrayando además que no establece grandes diferencias entre intérpretes profesionales y no profesionales. “¡Todos son grandes actores!”, remarcó.

Mendonça Filho explicó que la película reúne a más de 60 personajes con diálogo, además de contar con una figura de proyección internacional. “Wagner fue muy importante para que todo ese conjunto funcionara. Todo se unió gracias al actor principal, que cree en la generosidad”, sostuvo.

El reconocimiento crítico de la cinta ha sido notable: The Secret Agent obtuvo cuatro nominaciones a los Premios Óscar, incluyendo Mejor Película y Mejor Actor para Moura, quien se convirtió en el primer brasileño nominado en esa categoría. “Mis películas son exactamente las películas que quise hacer. Algunos preguntan: ‘¿Vas a sacar un montaje del director?’ Todas mis películas son el montaje del director. Eso sí, son desafiantes, todas. Es como si alguien dijera: ‘Aquí está nuestro supermercado, puedes llevarte todo gratis, pero tienes dos minutos’. Rodamos The Secret Agent como maníacos”, comentó.

Durante la conversación, Simón recordó una infancia con poco acceso a películas. “Crecí en el campo, así que no veíamos muchas películas. Luego descubrí que los dibujos animados no eran reales, lo cual fue muy decepcionante. Recuerdo cómo me afectó. Fue como descubrir que Santa Claus no existe”, relató. Mendonça Filho, en cambio, dijo haber sido “siempre muy curioso sobre las películas”.

“Mi madre era cinéfila. Tuve suerte. Siempre me hablaba de una película de Alfred Hitchcock que había visto. No recordaba el título, pero decía que trataba de una mujer subiendo las escaleras y cayendo. Solo muchos años después me di cuenta de que era ‘Vertigo’. Es uno de mis recuerdos más antiguos”, contó. “Eso y un maratón de ‘Tom and Jerry’: oficialmente, mi primer viaje al cine”.

Ambos coincidieron en su interés por retratar dinámicas familiares complejas y trabajar con protagonistas jóvenes. “Me fascinan los niños y tratar de captarlos con una cámara. Debería sentirse vivo y natural, lo cual es difícil. Algunas películas ponen a los niños en situaciones que no son naturales, creo”, señaló el director brasileño.

El sábado, los cineastas también hablaron sobre el trabajo con niños en los rodajes y elogiaron la naturalidad y autenticidad que aportan. “También hacen que los adultos sean mejores actores”, comentó Simón. “Son más participativos”.

Mendonça Filho, sin embargo, advirtió que la era de las redes sociales puede afectar esa espontaneidad. Recordó haber visto durante un casting a un niño que miraba directamente a la cámara como si fuera un influencer. “No era solo un niño”, dijo. “Era un niño de la televisión, un niño de internet”. El pequeño que finalmente eligió, en cambio, era “simplemente un niño maravilloso y muy expresivo”.

Simón compartió otra anécdota reveladora: durante una prueba de cámara, una niña de siete u ocho años se refirió a otra como “mi enemiga” porque ambas coincidían con frecuencia en audiciones. “Así que intento no contratar a las niñas que vienen de una agencia”, concluyó.

La conversación también abordó el peso del origen en la identidad artística. “Marca profundamente quién eres: nuestro espacio, su historia y su contexto. Todo lo íntimo es muy político”, apuntó Simón. “Siempre me hacen esta pregunta: ‘¿Por qué en catalán?’ Porque es mi lengua”.

Mendonça Filho coincidió desde su propia experiencia en Recife. “Vengo de una ciudad con una cultura muy consolidada, pero los actores todavía se van [a buscar] trabajo. Pasan por un tratamiento especial para perder su acento, lo cual es muy de hace 40 años”, lamentó, aunque reconoció que la situación está cambiando. “Estoy totalmente a favor de hablar de forma auténtica. En los viejos tiempos, el cine era muy teatral. Marilyn Monroe podía interpretar a un personaje británico, que es un ejemplo loco. Al final del día, me gusta mezclar el realismo extremo con el cine extremo”.

¡Los suscriptores de Caligari ya pueden reservar sus entradas para el mes de marzo! 🎬✨

CARTELERA MARZO: