Una nueva corriente sacudió ayer la Croisette. En el marco del Festival de Cannes 2025, se presentó oficialmente DOGMA 25, una iniciativa cinematográfica nacida en Dinamarca que, tres décadas después del histórico manifiesto DOGMA 95, propone un retorno al cine artesanal y con sentido. Detrás del proyecto se encuentran cinco reconocidos y arriesgados cineastas daneses: May el-Toukhy, Milad Alami, Annika Berg, Isabella Eklöf y Jesper Just. Reunidos como colectivo, los realizadores han redactado un nuevo “voto de castidad”, que renueva los principios originales con reglas aún más radicales. La iniciativa surge como respuesta directa a lo que consideran una industria dominada por algoritmos, producciones apuradas y equipos inflados. “DOGMA 25 es una misión de rescate y una revuelta cultural”, afirmaron en su presentación. “Nos unimos para defender la libertad artística como escudo frente a lo insignificante y la impotencia.”
El manifiesto establece diez reglas que giran en torno a tres principios fundamentales: el regreso a la realidad física, la contención estética y la responsabilidad económica y geográfica. Entre las normas destacan la prohibición del uso de internet en el proceso creativo, la escritura manual de los guiones, el rodaje en locaciones reales usando materiales prestados o reutilizados, la ausencia de diálogos en al menos la mitad del filme y la eliminación del maquillaje salvo que esté justificado narrativamente. La chispa inicial del proyecto la encendió May el-Toukhy, quien a finales de 2024 propuso a la productora Zentropa la creación de un espacio para la innovación y la reflexión. Desde entonces, DOGMA 25 tomó forma con el apoyo de DR, Nordisk Film Distribution y financiamiento del Instituto de Cine Danés (DFI). Las ventas internacionales estarán a cargo de TrustNordisk.
El movimiento ya cuenta con el respaldo de figuras clave del cine danés. Thomas Vinterberg y Lars von Trier, fundadores de DOGMA 95, ofrecieron su bendición: “En 1995 hicimos cine en tiempos de paz. En 2025, surgen nuevos dogmas en un mundo de guerra e incertidumbre. Les deseamos suerte en su marcha por reconquistar el cine danés.” Desde la industria, el entusiasmo no tardó en llegar. Henriette Marienlund (DR) calificó la propuesta como “un paso necesario para dar lugar a nuevas voces”, mientras que Kenneth Wiberg (Nordisk) celebró su pertinencia en un mercado saturado. Susan Wendt, directora de TrustNordisk, destacó el valor de contar historias originales con valentía creativa. Por su parte, Tine Fischer (DFI) fue categórica: “DOGMA 25 es exactamente lo que necesitamos: cineastas radicales, comprometidos colectivamente con la libertad artística.”