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17 de Mayo - 2026
En el Marché du Film de Cannes, expertos analizaron la evolución de la producción y la taquilla mundial
El Observatorio Europeo del Audiovisual presentó en el Marché du Film de Festival de Cannes el informe “FOCUS 2026: Key Trends in the Film Sector”, donde analizó las principales tendencias de la industria cinematográfica mundial y europea. La exposición estuvo encabezada por el subdirector del Departamento de Información de Mercado, Martin Kanzler, junto a los analistas Nicolas Edmery y Elisa Joliveau-Brene, y contó además con la participación de Naohiro Kaji, director de la División de Cultura e Industrias Creativas del Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón, país invitado de honor este año en Cannes.
Durante la presentación, Edmery advirtió que la taquilla mundial continúa por debajo de los niveles previos a la pandemia. Según los datos del organismo, las admisiones globales cayeron un 28% respecto del período pre-COVID y alcanzaron los 5.000 millones de entradas vendidas en 2025. Sin embargo, el informe destacó una leve recuperación interanual del 3% frente a 2024, impulsada principalmente por Asia y, especialmente, por China.
Europa, en cambio, registró una caída del 5% respecto del año anterior. El analista también subrayó la retracción del cine estadounidense en el mercado europeo, con una pérdida estimada de 40 millones de espectadores. “Cuando observamos las tasas de recuperación, es decir cuánto logró recuperarse el mundo tras la pandemia en 2025, el promedio se ubica entre el 60% y el 70%, aunque Medio Oriente muestra cifras sorprendentes que ya superan el período previo al COVID”, explicó Edmery.
El informe también repasó la densidad de pantallas cinematográficas a nivel global. Estados Unidos y Francia continúan liderando la cantidad de salas por habitante, mientras que países como India, Indonesia y Brasil permanecen por debajo del promedio internacional.
Pese a la disminución general de espectadores, las producciones estadounidenses mantienen una posición dominante en Europa. Dieciséis de las veinte películas más vistas en el continente durante 2025 fueron franquicias de Hollywood, mientras que 19 títulos del Top 20 correspondieron a producciones o coproducciones financiadas por Estados Unidos. La única excepción fue Paddington in Peru, que logró ubicarse entre los títulos más exitosos del año.
No obstante, las películas europeas conservaron una cuota de mercado significativa, una de las más altas de los últimos años, gracias al fuerte desempeño de las producciones nacionales en sus respectivos mercados. Al observar exclusivamente el cine europeo, el panorama fue más diverso que en temporadas anteriores: además de Francia y Reino Unido, se destacaron producciones alemanas, polacas, turcas e italianas.
“Muchas de ellas fueron éxitos locales que concentraron la mayoría de sus espectadores en sus propios países, como Buen Camino, Manitou’s Canoe o Home Sweet Home. Pero también hubo excepciones capaces de atraer público fuera de sus fronteras, entre ellas Paddington in Peru, Maria de Pablo Larraín y Flow”, señaló Edmery.
El caso de Japón apareció como uno de los fenómenos más singulares del informe. Allí, las producciones locales concentraron la gran mayoría del público, mientras que las películas estadounidenses representaron apenas el 20% de las admisiones, una proporción considerablemente menor a la registrada en la mayoría de los mercados internacionales.
En la segunda parte de la presentación, Elisa Joliveau-Breney expuso los datos vinculados a la producción cinematográfica global. Según las estimaciones del Observatorio, en 2025 se produjeron alrededor de 7.700 películas en todo el mundo, de las cuales unas 2.500 correspondieron a Europa.
Asia concentró el 40% de la producción mundial y Europa el 35%, lo que evidencia un fuerte contraste con los niveles de consumo: aunque las películas europeas representan apenas el 10% de las admisiones globales, generan más de un tercio de la producción cinematográfica mundial. “Europa está produciendo más películas que antes de la pandemia, aunque las admisiones siguen siendo un 25% inferiores respecto de ese período”, explicó la analista.
En contraste, la producción en Estados Unidos y Canadá cayó hasta el 72% de los niveles previos al COVID. El dato adquiere relevancia porque las películas estadounidenses todavía representan el 52% de las entradas vendidas a nivel global. “Si el número de producciones estadounidenses continúa disminuyendo, esto podría tener importantes implicancias para la taquilla mundial en el futuro”, advirtió Joliveau-Breney.
Dentro de Europa, España fue señalada como uno de los motores del crecimiento reciente. El país mantuvo niveles de producción estables y se convirtió en el principal productor cinematográfico europeo de 2025, con más de 420 películas realizadas.
En la comparación global, Japón ocupó el segundo lugar entre los mayores productores del mundo, con cerca de 700 películas estrenadas en un solo año. Europa, como región, produjo alrededor de 2.500 títulos en total.
Otro rasgo distintivo del cine europeo es el peso de las coproducciones internacionales, que representan en promedio el 23% de las películas realizadas en el continente. En Japón, en cambio, las coproducciones equivalieron apenas al 3% de los estrenos nacionales de 2025.
El informe también indicó que el 96% de las películas producidas en Europa tienen presupuestos inferiores a los 10 millones de euros y que el presupuesto promedio ronda los 2,2 millones. Sobre este punto, Naohiro Kaji destacó las diferencias entre ambos modelos de financiamiento: “Me sorprende saber que el financiamiento europeo es aproximadamente un 50% público. En Japón, la norma son las inversiones privadas”.
Finalmente, Martin Kanzler repasó las principales herramientas que sostienen actualmente a la producción audiovisual europea: las obligaciones de inversión impuestas a plataformas de streaming y broadcasters, los incentivos fiscales, como los tax rebates, y los sistemas de financiamiento público directo.