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Más de 500 trabajadores de la Berlinale respaldan a la directora artística Tricia Tuttle en una carta abierta

Más de 500 trabajadores del Festival Internacional de Cine de Berlín (Berlinale) expresaron públicamente su apoyo a su directora artística, Tricia Tuttle, a través de una carta abierta difundida mientras se debate su futuro al frente del certamen. El respaldo llega en vísperas de una reunión extraordinaria convocada por el ministro de Cultura alemán, Wolfram Weimer, para analizar la dirección del festival.

Tuttle asumió la dirección artística hace dos años, tras suceder a Carlo Chatrian, y ha quedado en el centro de una fuerte controversia política que eclipsó la última edición del festival. En la carta, los firmantes subrayan que “más de 500 empleados de la Berlinale han compartido conjuntamente este mensaje con responsables políticos y el público (…) y hablan con una sola voz en apoyo unánime a la extraordinaria Tricia Tuttle como directora de la Berlinale”.

El texto destaca la experiencia directa del equipo trabajando con Tuttle durante su gestión. “Hemos trabajado estrechamente con Tricia durante su mandato y hemos sido testigos de primera mano de la claridad, integridad y visión artística que ha aportado a la Berlinale”, señala la carta. También subraya el impacto interno de su liderazgo: “Ha hecho que los cientos de colegas de la Berlinale se sientan individualmente respetados y colectivamente orgullosos de nuestros logros a lo largo de dos años difíciles”.

Los empleados consideran que su designación fue acertada por parte del consejo de supervisión del organismo que gestiona el festival. “No exageramos cuando decimos, como una sola voz, que difícilmente el consejo habría podido nombrar a una líder más inteligente, ética y receptiva, ni más comprometida con los principios que hacen de este festival una plataforma vital para el cine en Alemania y en el ámbito internacional”, añade el documento.

La controversia estalló inicialmente por acusaciones de censura política cuando algunas figuras destacadas —incluido el presidente del jurado, Wim Wenders— evitaron pronunciarse sobre temas políticos durante el certamen. Sin embargo, el conflicto se intensificó en la gala de clausura del sábado, cuando varios ganadores aprovecharon sus discursos para expresar apoyo a Palestina y Gaza.

Según reportes de prensa, el ministro federal alemán de Medio Ambiente, Carsten Schneider, abandonó la ceremonia después de que el director palestino Abdallah Al-Khatib —ganador de la sección Perspectives con su película Chronicles From the Siege— acusara al gobierno alemán de “ser cómplice del genocidio en Gaza por parte de Israel”.

La polémica culminó con el anuncio del comisionado federal de Cultura y Medios de una reunión extraordinaria del órgano rector de la Berlinale para “discutir la futura orientación del festival”. A diferencia del Festival de Cannes, que es una institución privada, la Berlinale depende directamente del Estado alemán. Tuttle fue nombrada por un consejo presidido por Claudia Roth, excomisionada de Cultura que dejó el cargo el año pasado, con el objetivo de revitalizar el evento y acercarlo al posicionamiento de Cannes y Venecia.

Antes de llegar a Berlín, Tuttle dirigió el Festival de Cine de Londres del BFI durante cinco años de crecimiento sostenido, en los que la audiencia casi se duplicó. En una entrevista reciente, reconoció que siempre supo que la Berlinale sería “un pararrayos para la controversia política”. Su primera edición ya estuvo marcada por tensiones en Alemania, con el auge de la extrema derecha y presiones para que el festival tomara partido en el conflicto entre Gaza e Israel.

Frente a las críticas por presunta censura, Tuttle defendió su postura: “No intento que el festival sea menos político. La política y las películas sobre política son una parte muy importante de cualquier festival, y también de la Berlinale. Solo quiero mantener el equilibrio y que podamos hablar del arte del cine y apoyar al mercado”.

Carta abierto

El equipo de la Berlinale hace balance de un exitoso festival 2026, realizado colectivamente y recibido con una fuerte respuesta tanto de cineastas de todo el mundo como de decenas de miles de espectadores en las salas. A la luz de los debates en curso y los acontecimientos recientes, más de 500 empleados de la Berlinale (al 26 de febrero, 8:45 a. m.: 510) han compartido ahora conjuntamente este mensaje con responsables políticos y el público.

Nosotros, el personal, empleados contratados y freelancers de la Berlinale y de las instituciones asociadas, que representamos una pluralidad de perspectivas, hablamos con una sola voz en apoyo unánime a la extraordinaria Tricia Tuttle como directora de la Berlinale.

Todos hemos trabajado estrechamente con Tricia durante su mandato y hemos sido testigos directos de la claridad, la integridad y la visión artística que ha aportado a la Berlinale. Ha hecho que los cientos de colegas del festival se sientan respetados individualmente y, colectivamente, extremadamente orgullosos de nuestros logros a lo largo de dos años difíciles.

No exageramos al decir, al unísono, que es poco probable que el Consejo de Supervisión de la KBB pudiera haber designado una líder más inteligente, ética y receptiva para la Berlinale, ni una más comprometida con los principios fundamentales que hacen de este festival una plataforma vital para el cine en Alemania y a nivel internacional.

Esperamos que este mensaje contribuya a comunicar el alcance de la admiración y la lealtad que Tricia ha inspirado en todos aquellos comprometidos con el futuro de la Berlinale y con el futuro del cine.