“Educación y censura en tiempos de guerra“
Por Felipe Jacobsen
Active Vocabulary, de la directora rusa Yulia Lokshina, convierte un caso individual en una reflexión más amplia sobre educación, libertad de expresión y las formas contemporáneas de control ideológico dentro de la escuela. El relato se articula en torno a la experiencia de María Kalinitscheva, una joven profesora que comenzó su carrera en un aislado poblado de la región de Transbaikalia, miles de kilómetros al este de Moscú. Tras la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, realizó comentarios espontáneos contra la guerra ante un pequeño grupo de estudiantes. Uno de ellos grabó la conversación sin que ella lo supiera y la compartió con su familia y con la dirección del centro educativo. En cuestión de días, Kalinitscheva recibió mensajes agresivos que la acusaban de traicionar a su país, mientras las autoridades lanzaban una investigación en su contra. Ante un contexto de creciente coacción política, reforzado por la incorporación de clases obligatorias de propaganda militarista en el currículo escolar, la docente decidió huir a Alemania y solicitar asilo. En Berlín retoma su oficio y transforma su propia historia en una herramienta pedagógica. Junto a su alumnado, reconstruye el episodio vivido en Rusia como un ejercicio teatral y cívico que busca comprender qué empuja a un estudiante a denunciar a su maestra y qué efectos tiene la censura en la vida de las personas y en la salud de una comunidad democrática. Los jóvenes asumen roles de víctima o de delator, mientras discuten sobre miedo, persecución y libertad para pensar distinto.
Lokshina, también emigrada y crítica del sistema educativo ruso, organiza el documental como un mosaico. Al relato principal se le suman imágenes filmadas cerca de Moscú días antes del estallido de la guerra: un grupo de mujeres protesta frente a la construcción de una nueva escuela sobre un terreno forestal protegido, enfrentándose a obreros y a las fuerzas del orden. Aunque los vínculos parecen oblicuos, ambas historias exhiben cómo la escuela puede convertirse en un campo de batalla simbólico donde se disputa el control sobre la sociedad.
La cineasta aporta, en voz en off, recuerdos personales de su paso por las aulas en Rusia y reflexiones sobre el modo en que los gobiernos autoritarios moldean a los jóvenes para justificar tanto la violencia externa como la represión interna. A la vez, observa el caso alemán y sus medidas preventivas contra el adoctrinamiento tras el nazismo, e introduce referencias a manifestaciones artísticas de la era socialista que usaron el ámbito educativo como escaparate ideológico. En lo visual, Active Vocabulary combina documental observacional, material de archivo, animaciones y composiciones con apariencia pictórica que en realidad son imágenes satelitales de zonas en disputa. Con su enfoque, Lokshina invita a cuestionar quién controla el lenguaje, voces silenciadas y por qué la educación nunca es neutral hoy.