Más de 1.200 profesionales del cine y la televisión, entre ellos nombres destacados como el director Yorgos Lanthimos y las actrices Olivia Colman y Ayo Edebiri, han firmado un compromiso público en el que se niegan a colaborar con instituciones y empresas cinematográficas israelíes acusadas de ser “cómplices de genocidio y apartheid contra el pueblo palestino”.
La declaración, impulsada por la organización Film Workers for Palestine, reúne a ganadores del Óscar, BAFTA, Emmy y la Palma de Oro. Entre los firmantes figuran también cineastas como Ava DuVernay, Adam McKay, Boots Riley, Emma Seligman, Joshua Oppenheimer y Mike Leigh, así como intérpretes de renombre internacional como Mark Ruffalo, Gael García Bernal, Riz Ahmed, Javier Bardem, Tilda Swinton, Melissa Barrera, Cynthia Nixon y Josh O’Connor.
El texto señala que los ejemplos de complicidad incluyen “blanquear o justificar el genocidio y el apartheid, y/o asociarse con el gobierno que los comete”. En consecuencia, eventos como el Festival de Cine de Jerusalén, que mantiene vínculos oficiales con el Estado israelí, quedarían dentro del boicot.
“Pese a operar en el sistema de apartheid israelí y beneficiarse de él, la gran mayoría de las productoras, distribuidoras, agentes de ventas, cines y otras instituciones nunca han respaldado plenamente los derechos internacionalmente reconocidos del pueblo palestino”, sostiene Film Workers for Palestine en su declaración.
Los organizadores explican que la iniciativa se inspira en la campaña Filmmakers United Against Apartheid, impulsada en 1987 por figuras como Jonathan Demme y Martin Scorsese, que reclamaba al cine estadounidense dejar de distribuir películas en la Sudáfrica del apartheid.
“En este momento de crisis, cuando muchos de nuestros gobiernos permiten la carnicería en Gaza, debemos hacer todo lo posible para señalar la complicidad con ese horror incesante”, señala el texto.
Hannah Einbinder, actriz y comediante, subrayó el carácter urgente de la declaración: “Lo que hemos estado presenciando en Gaza en los últimos dos años sacude la conciencia. Como ciudadana judía estadounidense cuyos impuestos financian directamente la ofensiva de Israel, siento que debemos hacer todo lo que esté en nuestras manos para poner fin al genocidio”.
El movimiento sigue la estela de un pronunciamiento similar en el mundo editorial: en 2023, más de 7.000 escritores y trabajadores del libro —entre ellos Sally Rooney y Viet Thanh Nguyen— firmaron un compromiso para boicotear a editoriales israelíes consideradas “cómplices”.
Compromiso de cineastas
Como cineastas, actores, trabajadores de la industria cinematográfica e instituciones, reconocemos el poder del cine para moldear percepciones. En este momento urgente de crisis, en el que muchos de nuestros gobiernos están permitiendo la carnicería en Gaza, debemos hacer todo lo posible para enfrentar la complicidad en ese horror incesante.
El máximo tribunal del mundo, la Corte Internacional de Justicia, ha dictaminado que existe un riesgo plausible de genocidio en Gaza, y que la ocupación y el apartheid de Israel contra los palestinos son ilegales. Defender la igualdad, la justicia y la libertad para todas las personas es un deber moral profundo que ninguno de nosotros puede ignorar. Por ello, también debemos alzar la voz ahora contra el daño infligido al pueblo palestino.
Respondemos al llamado de los cineastas palestinos, que han instado a la industria cinematográfica internacional a rechazar el silencio, el racismo y la deshumanización, así como a “hacer todo lo humanamente posible” para poner fin a la complicidad en su opresión.
Inspirados por Filmmakers United Against Apartheid, quienes se negaron a proyectar sus películas en la Sudáfrica del apartheid, nos comprometemos a no proyectar películas, participar ni colaborar de ningún modo con instituciones cinematográficas israelíes —incluidos festivales, cines, emisoras y productoras— que estén implicadas* en genocidio y apartheid contra el pueblo palestino.
* Ejemplos de complicidad incluyen blanquear o justificar el genocidio y el apartheid, y/o asociarse con el gobierno que los comete.