Noticias
Cargando noticias…
Invention – MALBA Cine

Efe Cakarel, fundador de Mubi, responde a las críticas por inversión vinculada a empresa del sector de defensa israelí y anuncia medidas para garantizar su independencia

La plataforma de cine de autor Mubi, reconocida por su apoyo a voces independientes en todo el mundo, atraviesa una intensa polémica desde que en mayo anunciara una inversión de 100 millones de dólares por parte de la firma de capital riesgo Sequoia Capital. El vínculo de esta compañía estadounidense con una empresa tecnológica del sector defensa en Israel desató críticas en la comunidad cinematográfica, incluida una carta firmada por 63 cineastas que acusan a Mubi de beneficiarse indirectamente de la guerra en Gaza.

En una extensa declaración pública dirigida a la comunidad del cine, el fundador y consejero delegado de Mubi, Efe Cakarel, negó rotundamente cualquier relación entre la financiación recibida y el conflicto. “La inmensa tragedia humanitaria en Gaza —la pérdida de vidas civiles, incluidas miles de niñas y niños, la destrucción de hogares, hospitales y centros culturales— es insoportable y debe terminar. Nos oponemos a la guerra y a la tiranía en todas sus formas”, escribió.

Cakarel explicó que los beneficios que genera Mubi no se destinan a otras empresas de la cartera de Sequoia, como Kela, la start-up fundada por exmiembros de la inteligencia israelí que figura en el centro de las críticas. “Nuestros retornos van a los socios limitados de Sequoia —universidades, fundaciones y fondos de pensiones—, no a financiar a otras compañías respaldadas por ellos”, aclaró.

También se refirió directamente al socio de Sequoia, Shaun Maguire, acusado de mensajes islamófobos en redes sociales. Según Cakarel, Maguire “no forma parte de los fondos que invirtieron en Mubi, no tiene cargo en la empresa, ni relación con su equipo, ni intervino en la negociación con Sequoia”. Añadió que la compañía no comparte sus opiniones y que ha expresado a Sequoia su preocupación por dichas declaraciones.

El directivo subrayó que Sequoia es un accionista minoritario sin capacidad para influir en la programación, las decisiones editoriales o la gestión financiera de Mubi. Para reforzar esta independencia, la plataforma pondrá en marcha una Política Ética de Financiación e Inversión, así como un Consejo Asesor de Artistas, formado por cineastas que ayudarán a garantizar la separación entre los intereses de los inversores y los criterios curatoriales.

Además, anunció la creación de un Fondo para Artistas en Riesgo, que en los próximos tres años apoyará encargos, residencias y restauraciones de cineastas que trabajen en contextos de conflicto, desplazamiento o censura, con especial atención a creadores palestinos.

Desde su fundación en 2007, Mubi ha construido una reputación como refugio para narradores internacionales y directores con propuestas arriesgadas, estrenando en salas y en su plataforma películas de Jafar Panahi, Mohammad Rasoulof, Haifaa Al-Mansour o Elia Suleiman. En los últimos años, la compañía ha tomado decisiones alineadas con esa filosofía, como cancelar su festival internacional en Turquía por riesgo de censura o apostar por estrenos en salas cuando otros optaban por el streaming inmediato.

La controversia actual llega en un momento de gran visibilidad para Mubi, que este año viajará al Festival de Venecia con varios títulos destacados, entre ellos La Grazia de Paolo Sorrentino en la apertura. Sin embargo, la carta de Cakarel deja claro que, más allá de su agenda cinematográfica, la empresa quiere transmitir que su independencia creativa y sus principios éticos permanecen intactos.

 

Carta Completa: 

A nuestra comunidad:

Quiero agradecer a todas las personas que se han tomado el tiempo de ponerse en contacto durante las últimas semanas. Sus palabras, sus preguntas y sus preocupaciones han sido escuchadas y tenidas muy en cuenta.

He pasado estos días en profunda reflexión, conversando con nuestro equipo, cineastas, productores y socios de todo el mundo. Hemos estado explorando cómo actuar con reflexión y determinación, manteniendo siempre los valores que nos han guiado desde el inicio.

Lo que está ocurriendo en Gaza es increíblemente trágico y devastador. La pérdida de vidas civiles, incluidas miles de niñas y niños, la destrucción de hogares, hospitales e instituciones culturales, y el ataque deliberado a la capacidad de toda una población para sobrevivir y prosperar son hechos inaceptables. Condenamos todos los actos que dañen a personas inocentes y reafirmamos el derecho de todas las personas a vivir en paz y seguridad. El inmenso sufrimiento, desplazamiento y hambre que padece el pueblo palestino es una catástrofe humanitaria que debe terminar. Nos oponemos firmemente a la guerra y a la tiranía en todas sus formas, y apoyamos la dignidad y la libertad de todas las personas.

También quiero aclarar nuestra relación con Sequoia Capital y Shaun Maguire. Tras la inversión de Sequoia, algunas personas han sugerido que somos cómplices de los acontecimientos en Gaza. Estas acusaciones son totalmente contrarias a los valores que defendemos como individuos y como empresa. Los beneficios que genera MUBI no financian a ninguna de las otras compañías de la cartera de Sequoia. Nuestros retornos se dirigen a los socios limitados de Sequoia —instituciones como universidades, fundaciones y fondos de pensiones—, y no a otras empresas respaldadas por ellos, como Kela. Cualquier sugerencia de que nuestro trabajo esté vinculado a la financiación de la guerra es sencillamente falsa.

Shaun Maguire, el socio de Sequoia en el centro de gran parte de esta controversia, no es socio de ninguno de los fondos que invirtieron en MUBI. No tiene participación alguna en la empresa, ni a nivel operativo, estratégico o de ningún otro tipo. No forma parte de nuestro consejo, no tiene relación con nuestro equipo y no intervino en nuestra alianza con Sequoia. No compartimos ni respaldamos sus opiniones, y hemos transmitido directamente a Sequoia nuestra profunda preocupación por sus declaraciones públicas.

Por último, como inversor minoritario, Sequoia tiene una participación mínima en MUBI. Como fundador y director ejecutivo, sigo siendo el mayor accionista y mantengo el control absoluto sobre todas las decisiones empresariales y curatoriales. Sequoia no tiene supervisión ni autoridad sobre nuestra programación, nuestras decisiones editoriales ni nuestras decisiones financieras.

Dicho esto, reconocemos que la forma en que financiamos nuestro trabajo es importante, y queremos compartir las iniciativas que estamos poniendo en marcha para garantizar mayor claridad en el futuro. Estamos formalizando una Política Ética de Financiación e Inversión, que establecerá criterios claros para futuros socios financieros, definirá salvaguardas para separar los intereses de los inversores de las decisiones editoriales y de comisionado, y detallará un proceso para revisar y abordar cualquier preocupación que surja. La política se publicará el 15 de agosto de 2025 para consulta pública, invitando comentarios de cineastas, artistas, audiencias, festivales, organizaciones de la sociedad civil y todas las personas interesadas en la misión de MUBI. Revisaremos todas las aportaciones y publicaremos la versión final el 15 de octubre de 2025.

También crearemos un Consejo Asesor Independiente de Artistas, que se constituirá antes del 15 de septiembre de 2025. Este grupo estará formado por cineastas, artistas y voces culturales de distintas regiones, junto con una persona experta en diligencia debida en materia de derechos humanos. Su función será asesorar sobre la Política Ética de Financiación e Inversión, avalar la versión final y, de forma continua, ofrecer orientación independiente en cuestiones relacionadas con los valores y responsabilidades de MUBI.

De forma paralela, ampliaremos nuestro apoyo a creadores en situación de riesgo a través de un Fondo para Artistas en Riesgo. Durante los próximos tres años, financiaremos encargos, residencias y proyectos de restauración, gestionados de manera independiente por un comité externo, con especial atención a cineastas que trabajen en contextos de conflicto, desplazamiento o censura, incluidos creadores palestinos. Los detalles completos se darán a conocer antes del 30 de octubre de 2025.

Sabemos que algunas personas de nuestra comunidad desearán que vayamos más lejos, y otras sentirán que hemos ido demasiado lejos. Nuestra responsabilidad es proteger un espacio donde cineastas y público puedan encontrarse. Esto implica ser transparentes sobre cómo nos financiamos, ser claros en cómo protegemos la independencia artística y ser humildes respecto a lo que aún debemos aprender.

De cara al futuro, seguimos comprometidos con la misma misión que nos ha guiado durante los últimos 18 años: elevar el gran cine y hacerlo accesible al público en todo el mundo. Continuaremos defendiendo voces valientes y diversas, manteniendo fieles nuestros valores y asegurando que un cine excepcional llegue a la mayor audiencia posible.

Con afecto,

Efe Cakarel
Fundador y Director Ejecutivo
MUBI