Crítica: The Rider (2017), de Chloé Zhao

The rider (2017), de Chloé Zhao

13 -Enero-2019. Por Ivan Garcia  – ivangarcia@caligari.com.ar

“¿Qué es un hombre?”

En el presente parece seguir existiendo cierta forma mítica del oeste americano, que persiste en el lenguaje fílmico y que, en conjunto con la realidad, se va transformando. Y si aquellos grandes héroes son hoy solo fantasmas, hombres de carne y hueso que desmontan aquellos arquetipos, las representaciones más humanistas salen a flote. Este es el caso de la película de Chloe Zhao, que con un tacto y un lirismo pocas veces visto se adentra en la cultura de los cowboys para retratar aquello que más duele, el lugar donde se forma la identidad, en este caso la del héroe masculino de la pradera.

Trabajando con una familia real, con personas que realmente viven las historias que se cuentan y en su mismo entorno, Zhao enfoca el filme desde esa “docuficción” que hoy en día se usa bastante, y permite armar una narrativa propia controlando ciertos elementos discursivos y al mismo tiempo mantener la empatía, el contexto y la valorización de aquellos personajes que son más una realidad palpable que un constructo ejemplificador. Brady Blackburn es una estrella del rodeo, la jineteada de los yanquis, admirado por su valor y su juventud, además de su capacidad con los caballos, que hace a más de uno sospechar de una conexión íntima, personal.

La historia comienza cuando Brady debe reevaluar su vida y su posición a partir de un brutal accidente que lo deja con profundas cicatrices y secuelas que amenazan con ser permanentes. Mientras muchos le aconsejan que abandone la vida de jinete y consiga un trabajo mundano y prosaico, él ve desmoronarse a su alrededor todos sus ideales, la vida que había conseguido y que le había merecido celebridad en su entorno. A partir de la relación de Brady con su familia y con sus pares se va poniendo en evidencia cómo se constituye el modelo de hombre, de macho, el ideal al que ese grupo social intenta llegar, aquel lugar de pertenencia. Si bien superficialmente a Brady se lo insta a cuidar su salud y pensar en el futuro de su pequeña hermana, subyace siempre la idea de ser validado por sus hazañas como jinete. Verse separado de este mundo es, en cierta forma, como estar muerto.

Zhao no esquiva las implicaciones más profundas y peligrosas de este dilema. Como ejemplo de la nocividad de este modelo de vida se encuentra su amigo Lane, quien ha quedado parapléjico tras un accidente similar al suyo. Lane era también un prodigioso montador y héroe local. Son esas masculinidades, esas construcciones sociales que arrinconan al protagonista y que lo hacen dar la vida por aquella hazaña, lo ponen en la cuerda floja de la épica, de la cual se cae indefectiblemente en la tragedia.

The Rider es una película en apariencia pequeña, pero que trata temáticas profundas y complejas con un pulso y una cercanía muy difíciles de lograr. Zhao ha logrado desmontar esta épica de hombres y bestias para mostrar los mecanismos sociales que conforman estos arquetipos, y su costado más oscuro, más trágico, de heroísmo y muerte. Todo con una ligereza etérea y un lirismo visual que sin duda la posicionan como una de las producciones más interesantes de los últimos tiempos⚫

Título: The rider

Año: 2017

País: EEUU

Directora: Chloé Zhao