Crítica: Sueño Florianópolis (2018) de Ana Katz

Sueño Florianópolis (2018), de Ana Katz

Libertad onírica.

La comedia siempre parece ser un género dejado por fuera del cine arte, como si hubiera un dificultad inherente de reconciliar la risa con lo elevado: desde los inicios de la sociedad occidental aparece esta división irreconciliable entre comedia y tragedia, entre el teatro sobre la gente común y aquel de nobles y dioses, entre lo entretenido y lo sabio. No es fácil animarse a hacer comedia en el cine independiente, por la simple razón de que no es fácil hacer reír a un público entero constituido de individuos cuyos gustos, experiencias y personalidades constituyen un número de variables tan infinito como el de los granos de arena en las playas brasileras.
Ana Katz es de las pocas realizadoras que sigue apostándole a ese género, al disfrute y a las sonrisas en el cine, sin que eso haga que sus películas apunten al comercio más que al arte. Sueño Florianópolis es un filme fresco e inteligente, audiovisualmente impecable, con un humor que se basa en detalles y malentendidos cotidianos, pero también en la caracterización de un núcleo familiar en el que hija e hijo son los claros productos de la crianza de esa madre y ese padre, psicoanalistas de clase media.

Lucrecia (Mercedes Morán) y Pedro (Gustavo Garzón) ejercen un tipo de paternidad basada en el “soltar”: a sus hijos, a la sexualidad, al matrimonio, a la convivencia. Viven en un estado de incertidumbre para con vínculo y unidad familiar, pero hacen de cuenta que nada les molesta, y al momento de confrontación reina lo no dicho, como si de diplomacia se tratara. Viajan juntos, pero no están juntos, ponen reglas a sus hijos, pero estas se negocian, son una familia de vacaciones, pero cada quien hace lo que quiere: son estos los detalles que producen los desencuentros y malentendidos que son la base de la comedia de esta película, que pone un poco en ridículo la máscara burguesa del “está todo bien”.
La suspensión de responsabilidades, el sueño edénico que se crea al estar en una playa poco poblada de Florianópolis, o en el medio de la selva, durmiendo en la hamaca paraguaya, es simplemente eso: una suspensión. Todo termina, especialmente las vacaciones, y apenas lo hacen, el lado más real y menos glamuroso de la vida se pone al día, presentándonos a realidades que no esperábamos —ni queríamos— tener que enfrentar⚫

Título: Sueño Florianópolis

Año: 2018

País: Argentina

Directora: Ana Katz