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CALIGARI

Partes del todo (2023), de Juan Renau

“Indicios del desastre inevitable”

Por Sebastián Francisco Maydana

 

Una vez que termina la película, se entiende que el título es completamente apropiado. Muestra algo que empezó como un viaje y se fue fragmentando a la par de la relación que retrata. Quedan retazos, algunos porque son difíciles de soltar, otros porque son lindos y otros porque son significativos en cuanto a la historia que cuentan. Una parte de esa historia, por lo menos. Lo que está detrás del armado y del desarmado de esta historia es la obsesión de Juan Renau por registrar todo aquello que pueda formar parte de una película. Afuera de la cámara está el mundo, el que supieron construir alrededor suyo él y de su pareja, la actriz y directora Camila Fabbri, y en cuya caída la mediación de esa misma cámara parece tener, por lo menos, parte de la culpa.

Pero no se hace una película sólo con fragmentos y retazos, lo importante es ver cómo se ensamblan estos entre sí. El montaje es crudo, despojado, implacable. Sólo imagen tras imagen tras imagen en estricto orden cronológico como quien trata de hacer memoria para ver en qué exacto momento todo empezó a salir mal. Verlo desde afuera es terapéutico, ahí se ven los indicios del desastre inevitable. Renau detrás de la cámara, Camila y otros delante de ella y recomendándole que guarde la cámara, advirtiéndole que se está quedando atrás, y el registro documental con esa potencia momificadora que ya vio Jean Bazin en su momento.

El primer y tardío largometraje del talentoso Juan Renau surge de un empecinamiento. La idea que para algo tuvo que servir este viaje que costó una relación, el convencimiento de que después de todo hay un sentido y las cosas no pasan porque sí. Ese esfuerzo es lo que transforma un duelo personal en una experiencia universal. De hecho, lo más valioso de este film parece ser la participación del espectador como tercero en discordia, no sólo juzgando el contenido, sino experimentando la película de una forma necesariamente distinta a la que quiso el director. Esto se exacerba por una paradoja propia del medio audiovisual, y es que si Juan y Camila compartían el espacio en el momento del registro, nosotros los percibimos como separados por un abismo, esa cesura que se produce por la posición de una delante de la cámara y del otro detrás, invisible, un voyeur de su propia vida y hasta cierto punto desconectado. Pero es esa precisa desconexión la que hace que sea más fácil y quizás hasta inevitable una conexión íntima de parte del que la ve.

Titulo: Partes del todo

Año: 2023

País: Argentina

Director: Juan Renau