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DESARROLLO GUION

Paula Hernández

METODOS

El viento que arrasa se escribió bastante rápido al comienzo, me junté con Hernan y Eugenia Rattclife, y fue mucho de ping pong sobre el posible camino, no hubo más de dos versiones de guión. Después reescrituras que hago siempre, que tienen que ver con la puesta en escena. Muchas veces es escuchar a los actores e ir adaptándose a la realidad de lo que va sucediendo, y también me pasa de terminar escribiendo escenas después de ensayar con los actores. 

PROCESO

Siento que una cosa es lo que se escribe y otra cuando aparecen los cuerpos, hay cosas que proponen y funcionan y otras que no, se nota que puede ser más interesante lo que está pasando en el ensayo que lo que estaba escrito. A partir de eso es volver a tocar la escena.

TRABAJO

 Yo creo mucho en la instancia de guión. Creo que tiene que estar en un nivel óptimo cuando llega a la instancia de poder filmarse. Y en la instancia de rodaje creo que es poder soltar el guión y darle libertad en relación a la puesta en escena y lo que va sucediendo, con ese conocimiento previo obviamente. Los sonámbulos por ejemplo tenía tres escenas más después del que fue el final, fue pensar ¿para qué va a pasar esto?

"Hay películas que crecen como hongos, debajo de las hojas, y de la noche a la mañana ya se encuentran grandes… Y hay películas que, en cambio, son plantas mucho más lentas y obstinadas, como La chimera, que se desarrollan a lo largo de los años, agregando delicadamente hoja tras hoja a medida que la autopista de la vida pasa por ellas. Y en cierto momento se convierten en árboles, dan sombra. Y nos empujan a parar el carro, a detenernos en esa sombra, a darles el espacio que se merecen.”.

ALICE ROHRWACHER

Brenda Howlin (Guionista) de Me gusta cuando hablas

"El guión, es el corazón de todo. Es la ilusión, es la imagen, es la sensación, es la impotencia, es la bronca, el dolor, el amor, la fuerza, la experiencia, el cuerpo, el pasado, el futuro, es la mirada. La mirada propia. Singular. Y poética. Es el primer latido, es la intuición de que con todos esos elementos y sensaciones se puede crear un proyecto que ponga en imágenes algo que se quiere comunicar. Una vez que esas imágenes y sensaciones decantaron y pudimos bajarlas al papel, cuando hubo certezas de lo que se quería contar, armamos una dinámica de trabajo en donde nos propusimos armar una hoja de ruta, una guía, una posible estructura que pudiera contener a todas estas mujeres que queríamos que formen parte de este documental. El guión de esta película, fue colectivo, y tuvo mucha escritura y reescritura. Se pensó, se debatió, se borró y se volvió a escribir hasta que todas estuvimos de acuerdo. Y como dice Marlene, tuvo muchas etapas. Una primera etapa cuando no había “personajas”, una segunda etapa en la que buscamos a las “personajas”, una tercera etapa en la que escribimos en función de las mujeres que formarían parte de la película. Una cuarta etapa en la que, ya en rodaje, las mujeres pusieron su propia voz y una última etapa, en la isla de edición"