Crítica: Mocha (2019) de Francisco Quiñones Cuartas y Rayan Hindi

Mocha (2018) de Francisco Quiñones Cuartas, Rayan Hindi

“Me van a ver estudiando”

¿Qué significa vivir una vida digna? ¿Cómo se hace para tenerla? Como bien explica una de las alumnas del Mocha, hay cuatro aspectos esenciales para lograr esto, y los cuatro están conectados entre sí, interdependientes: trabajo, vivienda, nutrición y educación. Para tener donde vivir y qué comer necesitás trabajar, pero a la vez las oportunidades de obtener un trabajo dependen de que tengas un techo para pasar las noches, y comida para nutrirte. La educación ha sido, y sigue siendo, ese factor cuyo carácter de “derecho” se pone en discusión, y por más que exista ya un sistema legal que avale esta perspectiva, hay varixs que quisieran que la educación, no solo universitaria, sino inclusive secundaria, sea un lujo para un sector.

Volviendo al asunto de interdependencia de aquellos cuatro aspectos vitales, Mocha expone la realidad del “abandono” escolar —¿son las personas las que abandonan la escuela, o será la escuela la que las abandona?— que fue la regla para las personas trans: ¿cómo puede alguien vivir una vida digna si la escuela se convierte en una meta inalcanzable, porque las instituciones de formación rechazan tu identidad? ¿Cómo puede alguien seguir yendo a la escuela si se vuelve más urgente conseguir dinero para vivir? Y, por último, ¿cómo se logra conseguir un trabajo fuera de la violencia de la calle, cuando nadie le quiere dar un trabajo a alguien como vos?

El Bachillerato Popular Travesti-Trans Mocha Celis tal vez sea la primera institución educativa en ser nombrada en base a una persona que no sabía leer ni escribir, es decir, en ser nombrada por esa misma injusticia cuya fundación intenta corregir. Y este documental, creado de manera colectiva por alumnxs y trabajadorxs del bachillerato, y dirigido por Francisco Quiñones Cuartas —director del Mocha— y Rayan Hindi, es un intento no solo de mostrar la importancia de la educación, sino fundamentalmente hacerle justicia a todas las personas travestis y trans y disidentes a lxs que las instituciones y el Estado han tratado con desidia y violencia.

No hay carteles que indiquen quién habla, ni su título, ni su trabajo, la presentación queda a cargo de la voluntad de cada entrevistadx, porque lo que más importa en este breve largometraje son las voces, los rostros, la humanidad de todxs aquellxs que han sufrido tratos infrahumanos a lo largo de sus vidas. Las mismas personas que fueron abandonadas por la escuela, que sufrieron palizas tanto del puño de civiles como de uniformadxs, que tuvieron que ir a la esquina a trabajar porque la única fuente de ingreso que les quedaba era aquella que surge de la unión entre violencia y tabú, que tuvieron y tienen todavía que soportar que haya personas confundidas  y hostiles ante esas identidades revolucionarias: esas mismas personas tomaron todo el hostigamiento y lo convirtieron en hambre de aprender, en fuerza colectiva para construir un espacio que les dé todo lo que otrxs les negaron.

Hay un quinto aspecto para una vida digna, mucho menos tangible, más simbólico, pero que no por ello deja de ser sustancial para que las personas nos sintamos completas: se trata, por supuesto, de la representación. Y la representación es de las pocas cosas que podemos llegar a reconquistar con nuestra propia voluntad, pero no una voluntad individual, sino colectiva: representación es que mujeres como Mocha Celis —asesinada por la policía en los noventa, asesinada por pobre y por mujer trans— y sus historias lleguen a la gran pantalla⚫

Título: Mocha

Año: 2019

País: Argentina

Directora: Francisco Quiñones Cuartas, Rayan Hindi