Los caballos mueren al amanecer (2022), de Ione Atenea

“Jugar a la arqueología”

Por Sebastián Francisco Maydana.

 

Ione, natural de Navarra en el norte de España, se muda al Mediterráneo. A Barcelona, a una casa que no puede sentir propia porque está repleta de las pertenencias de los anteriores ocupantes. En un principio empieza a meter todo en bolsas de consorcio, pero de a poco se da cuenta que no puede tirar todo. La presencia de los tres hermanos que habían vivido ahí es demasiado pesada, y no le va a ser fácil apropiarse de esa casa que no es apenas las cosas que la pueblan, sino las historias que alberga. Pinturas, grabaciones, dos pianos, cientos de escritos, revistas y cómics, todos testimonios de la vida de los que ahí vivían, hablando de historias de vida tan notables como discreto su apellido: García.

La tarea la arranca como un exorcismo, simplemente un ritual para poder habitar esa casa, para poder llamarla propia. Pero en algún momento Ione se da cuenta de que lo que está haciendo es jugar a la arqueología. Entonces se vuelve un ejercicio científico. Ya no se trata de contar una historia, sino de dejar que los objetos cuenten su propia historia.

Como documental, Los caballos… pasa por todos los estilos o modalidades, sin detenerse demasiado tiempo en ninguno, e incluso se da el lujo de incursionar en la muy desprestigiada modalidad expositiva. Y lo hace de forma impecable, aunque con una diferencia: en este tipo de documentales, el narrador, a veces llamado “la voz de Dios”, es omnisciente. Aquí, la omnisciencia es apenas una aspiración. Ione no lo sabe todo, pero quiere saberlo. Es decir, que también es una película de detectives. Aquí es donde más se involucra la autora, y a veces parece que cuenta más la historia que querría que fuera que la que realmente es. Quiere ver en los hermanos García, que a esta altura son una especie de tíos suyos, la resistencia al régimen franquista, y también busca cierto rechazo a la moral burguesa y una militancia feminista en Rosita, la mayor de los tres. Pero no, lo cierto es que son tres hermanos que atendían un bar y vivían juntos en un departamento de dos plantas en un barrio residencial de Barcelona.

El material que dejaron atrás los García es, esto lo reconoce la directora, un tesoro arqueológico. La labor de ordenarlo, montarlo y darle sentido fue monumental, y la directora la abordó con una responsabilidad y obsesión clínicas. Lamentablemente, no hay casi videos, apenas fotogramas de películas que a ellos les hubiera gustado filmar. Hay grabaciones de entrevistas en la radio, donde le preguntaban a Antonio cuál era su secreto para triunfar dibujando historietas, y a Rosita le pedían que cante un fragmento de ópera. Pero lo que más le llama la atención a la documentalista son las fotos. Antonio era el de las puestas en escena, Rosita era la heroina, y Juanito el que inventaba las historias. Ione monta esa película inacabada a lo Chris Marker, yuxtaponiendo las fotografías de los hermanos García vestidos de vaqueros y gángsters con un track de sonido de radionovelas de los cuarenta tipo El llanero solitario. Cobran vida entonces los personajes, no los del far west sino los García, con sus ganas de vivir, sus preocupaciones artísticas, sus pasiones y desamores. Ione reconstruye posibles bailes, fiestas, alegrías que imagina sucedieron en aquella casa.

Pero por más que buscó, faltó la otra parte. El conflicto, la angustia, una crisis a resolver. Sabemos que los tres tenían grandes planes para la vida. Rosita iba a ser concertista de ópera, Antonio logró contratos de dibujante en París y Londres, y Juanito, que era el más cerebral de los tres, tenía inteligencia para los negocios. Y sin embargo terminaron sus vidas compartiendo ese único departamento, una especie de Grey Gardens catalán ¿Qué les impidió hacer caminos independientes, llegar a sus metas, trascender contando sus propias historias? La tragedia de la arqueología es esa, que lo que soporta el paso del tiempo es lo que tiene éxito, no lo fallado, no lo popular, lo olvidado.

Los caballos mueren al amanecer es una excavación arqueológica, un exorcismo filmado, un misterio para Samuel Spade, una exploración de las posibilidades del documental y un ritual necesario para poder llegar finalmente a un lugar que se pueda llamar hogar.

Titulo: Los caballos mueren al amanecer

Año: 2022

País: España

Director: Ione Atenea

Foco: Punto De Vista. Festival Internacional de Cine Documental de Navarra. Del 14 al 19 de marzo

 
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