Crítica: Lobos (2019), de Rodolfo Durán

Lobos (2019), de Rodolfo Durán

14-Marzo-2019. Por Lucila Da Col  – luciladacol@caligari.com.ar

“Hoy llovió y todavía esta nublado”

El comienzo de la travesía del clan Nieto en Lobos esta enmarcada con una lluvia torrencial que con sus grises ilumina lo que será el ocaso del “negocio” familiar y cuya humedad invadirá el escenario de esta historia de dramas cotidianos, aguaceros y nocturnidad. Entre las localidades bonaerenses de Avellaneda y Lobos transcurre Lobos, la última película del director Rodolfo Durán. Este policial con mucha acción, tiros y suspenso también aborda las historias humanas de sus protagonistas y sus avatares personales. La familia de ladrones Nieto desata una serie de lealtades y deslealtades a lo largo de un raid de crímenes delictivos que tienen un propósito sencillo: sobrevivir a un último atraco para saldar deudas y continuar una vida más tranquila. Sin grandes pretensiones estéticas pero con un elenco muy logrado encabezado por Daniel Fanego, César Bordón, Luciano Cáceres y Alberto Ajaka, que funcionan como el pilar más firme del filme, Lobos es un nuevo exponente del cine local que dentro de un contexto económico complejísimo despliega un gran nivel de producción independiente.

A la hora de construir los personajes femeninos en el género policial, Lobos realiza un tratamiento sobre sus protagonistas postulándolas no como víctimas o victimarias ni como mujeres ingenuas o ajenas a los chanchullos familiares. La hija y hermana del clan de los Nieto es el sostén de la vida cotidiana que por un lado, trata de salir de esa vida del hampa en la que esta envuelta por legado y proximidad, pero que a la vez es funcional a las necesidades que desaten las acciones criminales de sus parientes. Asimismo en el caso de la joven secuestrada, no se trata de una víctima débil y dócil sino de resistencia y sobrevivencia.

Por otro lado, y como una suerte de Michael Corleone (El padrino, 1971), alejado de la vida criminal familiar pero con grandes habilidades para la misma, el personaje de Luciano Cáceres será quien se encargue del “trabajo” final resolviendo las traiciones a su familia. Y el gran César Bordón, últimamente reconocido por ser el manager de Luismi en la serie de Netflix, se pone en la piel de un policía atípico, de naturaleza corrupta pero con mucho apego a los Nieto quien finalmente les soltará la mano para guardarla en algún saco de dinero ajeno.

Como se dijo al inicio, en términos productivos, es importante resaltar la colaboración de “Avellaneda filma” , parte del programa de la Dirección de Industrias Creativas del Buenos Aires Film, que brinda servicios para las producciones audiovisuales en dicha localidad. Su asistencia financiera fue esencial para esta producción ya que con las nuevas políticas de recorte que se vienen aplicando a todos los ámbitos y que el cine nacional lo sufre en gran medida, sumado a las demandas que una película policial suele tener en cuanto a costos (requerimientos técnicos y narrativos como armas de fuego, persecuciones y demás aditamentos), la intervención económica fue clave para lograr un producto fílmico de calidad audiovisual como lo es Lobos.

Siguiendo la línea del policial clásico argentino, la película despliega las herramientas del género enfocándose en el drama familiar del clan de ladrones donde la empatía con ellos y ellas surge desde un comienzo. Se demarcan capas de poder y deudas pendientes entre los protagonistas que conforman el entramado social y político típicas de la vida social. Sin una mirada estereotipada, no hay en este relato ni buenos ni malos, ni fuertes ni débiles, solo personas tratando de tener una mejor vida. Y corrida de una lectura de héroes y antihéroes, si “el hombre es el lobo del hombre” entonces esa premisa está cumplida, en Lobos todos son víctimas y victimarios⚫

Título: Lobos

Año: 2019

País: Argentina

Directora: Rodolfo Durán