Entrevista: Francisco Quiñones Cuartas y Rocío Pichirili, director y productora de Mocha

La mayoría de las personas desconoce la realidad de las personas Trans, la existencia de este bachillerato o los motivos del complejo acercamiento a la educación

Entrevista a Francisco Quiñones Cuartas y Rocío Pichirili, director y productora de Mocha

10-Febrero-2019. Por Antonella Defranza  – antodefranza@caligari.com.ar

¿Cómo surge la idea de hacer este documental?

Francisco Quiñones Cuartas: Esta película podría haber sido muchas otras, existía como idea antes de la existencia de la propia escuela. Se ha registrado históricamente cada movimiento, cada discusión, cada decisión que implicó la construcción del bachillerato como un documento del hecho histórico, como es ser la primera escuela del mundo para travestis, transexuales y transgéneros no exclusiva. Mocha se ha transformado, mutado, repensado y deconstruido a sí misma como una identidad trans. ¿Quién es Mocha Celis? ¿La persona física, la escuela o las personas que la integran? ¿Quién narra y con qué mirada registra esos procesos de transición hacia una institución educativa? Mocha podría haber sido narrada desde la observación de profesionales cinematográficos que reflejen exclusivamente su mirada audiovisual mediando la interpretación de la experiencia y teniendo a sus integrantes como sujetos – objetos y no como sujetos productores de conocimiento. Haber sido construida desde una lógica extractivista del conocimiento, pero no,  deseamos que fuesen sus integrantes quienes tomarán las herramientas y contarán, desde sus múltiples miradas y con un relato en primera persona. No sólo testimonialmente sino en acción, delante y detrás de cámaras, apropiándose y construyendo desde un verdadero lenguaje audiovisual inclusivo. Aquello que resultaba distante ahora era próximo.

¿Cuánto tiempo llevó realizarlo? ¿Contaron con algún apoyo externo?

Rocío Pichirili: El proceso fue largo y complejo. Estamos estrenando luego de 5 años de trabajo. Comenzamos junto con el año lectivo en 2014 dando clases de lenguaje audiovisual a lxs estudiantes de 3ero. junto a nuestro compañero, Rayan Hindi. Allí construimos el guión y el plan de acción. Luego de las vacaciones de invierno, nos convertimos en un gran equipo técnico. Financiamos el rodaje mediante una campaña de crowdfunding y filmamos en las últimas semanas de ese año, mediando con la emoción de la primera camada de egresadxs de “la Mocha”.  Algún tiempo después, recibimos apoyo del INCAA para completar el proceso de postproducción.

La película se presenta como un ensayo, un backstage que termina siendo el documental en sí mismo. ¿Estaba preconcebido o fue surgiendo?

Rocío Pichirili: Desde el primer momento. El desafío para nosotrxs como profesionales fue pensar cómo hacíamos para que esto sea realmente un relato en primera persona. Entonces se nos ocurrió que la mejor forma era darle a lxs estudiantes las herramientas para hacer una película. Desde el primer día, hubo cámaras a su disposición para que registraran todo y esa fue la línea narrativa principal desde el inicio. Al comienzo les resultó un juego, se grababan entre ellxs, se hacían preguntas. Una vez en edición, pudimos confirmar que lo más rico estaba concentrado en esos registros.

¿Cómo fue para lxs alumnxs del bachillerato poder ser parte, poder hablar de sí mismxs a través de un relato audiovisual? ¿Ya habían hecho alguna práctica anteriormente en la escuela?

Francisco Quiñones Cuartas: Para muchxs estudiantes fue algo nuevo dado que no conocían el lenguaje audiovisual y la herramienta poderosa que puede ser para expresar ideas y sentimientos. Tanto así que a partir de este proyecto, algunxs de ellxs, como es el caso de Sebastián, decidieron estudiar una carrera relacionada. Siempre tratamos en la escuela de realizar alguna producción audiovisual pero nunca habíamos hecho algo de este nivel de producción, magnitud y compromiso.

Hay una premisa que surge de la lucha de Mocha por el acceso a la educación. Muchxs de lxs estudiantes expresan no haber sentido ese derecho anteriormente e incluso dudaron mucho en merecerlo. ¿Qué creen que logra en el público la película terminada?

Rocío Pichirili: Conocimiento. La mayoría de las personas desconoce la realidad de las personas Trans, la existencia de este bachillerato o los motivos del complejo acercamiento a la educación. Y para quienes son más cercanos, es un relato de mucha emoción.

Mocha no sabía leer. Esta realización viene a cerrar un ciclo que no pudo concluir ella. ¿Cómo fue el trabajo de reconstruir su figura desde lxs alumnxs del bachillerato? ¿Qué pasaba con ellos a nivel emotivo en los momentos de teatralización de situaciones que tienen que ver con el problema laboral, habitacional e incluso burocrático?

Francisco Quiñones Cuartas: Las charlas con las personas que conocieron a Mocha Celis en especial con Lohana Berkins, fueron fundamentales para construir esta historia. Algunos relatos se contraponen respecto a la vida de Mocha Celis pero todxs coinciden en que era una persona muy alegre y que se sobreponía a la adversidad con mucho humor siendo muy resiliente. También recuerdan que solía hacer reuniones y festejos donde se divertían mucho y de donde quedaron muchas anécdotas. Al descubrir la historia de Mocha Celis, muchxs estudiantes fueron recordando hechos similares de su propia vida y de sus afectos cercanos. En una de las clases planteaban el hecho de que la historia de Mocha Celis podía ser la de Luciano Arruga o la de amigxs que ya no están.  Por ello concluyeron en la idea de que todxs somos Mocha y que ningunx merece ese destino. A partir de eso decidieron que en las escenas ficcionadas la figura de Mocha sea interpretada por identidades diferentes que llevaran algún objeto o vestimenta de color rojo, ya que ese era el color característico de Mocha Celis. Cada escena provocó muchas emociones y recuerdos que fueron registrados con las cámaras de backstage como se ve en el film manifestando así su deseo de que cada tópico pueda provocar una reflexión y un acercamiento de cómo viven las personas travestis y trans aún hoy en día, a 20 años del asesinato de Mocha Celis.

¿Cuál es el estado del bachillerato en este momento? ¿Se logró continuar con él a pesar del vaciamiento en educación y cultura por parte del gobierno actual?

Francisco Quiñones Cuartas: El Bachillerato se fundó en el 2011. Funciona dentro del edificio que pertenecía a los ferrocarriles y que actualmente administra la Mutual Sentimiento. El sostenimiento de las escuelas le corresponde a cada provincia y por estar en el barrio de Chacarita nos corresponde la jurisdicción de la Ciudad autónoma de Buenos Aires. Hasta el año 2014 recibimos el aporte de Ministerio de Educación de la Nación, que aportó los fondos para la construcción de las instalaciones actuales. Recién en el año 2014 logramos el reconocimiento de la planta orgánica funcional que reconoce puestos directivos y docentes, pero no al resto de lxs trabajadores (psicólogxs, trabajadorxs sociales, bibliotecarix, maestranza, psicopedagogx etc) y tampoco el sostenimiento integral (expensas, luz, gas, teléfono, etc). Eso significa que desde entonces y hasta el día de hoy, nos autogestionamos, siendo a veces docentes y directivxs quienes hacemos los aportes. Y también desde entonces estamos luchando por el sostenimiento integral del espacio.

¿Están trabajando en nuevos proyectos? ¿Cuáles?

En Groncho, nuestra productora, estamos con un nuevo documental llamado Cuidadoras, sobre identidades trans femeninas que cuidan de adultxs mayores y el vínculo único que se forma entre ellxs, con dirección de Martina Matzkin y Gabriela Uassouf. También con el corto de ficción EL NOMBRE DEL HIJO, que es la historia de Lucho, un chico trans que tiene su primera menstruación durante unas vacaciones con su padre. En el bachi, esta construcción colectiva del conocimiento, se convirtió en una práctica usual y esperada para lxs estudiantes. De allí nacen el libro La revolución de las mariposas, a 10 años de La gesta del nombre propio y Travar el saber. Durante el 2018 se hizo un kit para escuelas para aplicar la ley de ESI. Durante el 2019 definiremos otro proyecto junto a la 6ta promoción⚫

Funciones todos los domingos de febrero a las 18:00hs en MALBA cine.

Título: Mocha

Año: 2019

País: Argentina

Directora: Francisco Quiñones Cuartas y Rocío Pichirili