Crítica: El día que resistía (2018), de Alessia Chiesa

El día que resistía (2018), de Alessia Chiesa

19-Febrero-2019. Por Ian Quintana  – ianquintana@caligari.com.ar

“Un encuentro en el bosque”

La película de Alessia Chiesa comienza buscando, siempre está buscando. Busca algo entre la espesura y la profundidad del bosque. Algo entre las ramas y los árboles, bajo el rayo del sol y las nubes que pasan. Quiere adentrarse en el bosque, caminar por los senderos ocultos que esconde ese espacio, porque allí está sucediendo algo, allí hay un mundo que merece ser explorado. El mundo de la infancia, de la pubertad, de la primera inocencia. La cámara lo busca de una forma nerviosa, desesperada. Pareciera tener la imperiosa necesidad de registrar todo lo que encuentra. Allí, detrás de las hojas y de las ramas, hay una historia, un cuento de hadas fantástico y real, y la cámara de Chiesa lo encuentra, sin detener su búsqueda, sin controlar o anticipar lo que sucede, lo encuentra, lo observa y lo registra.

¿Y qué encuentra? Encuentra una casa escondida en el bosque en la que sólo viven tres niños y un perro. Como si fuera el hogar que edificaran Hansel y Gretel luego de ser abandonados por sus padres en el bosque, en el famoso cuento que recogen los Hermanos Grimm, los niños pasan sus días viviendo allí, con una normalidad extraña. Sin adultos, sin padres, sin civilización cerca disfrutan de la soledad pura de la infancia, del juego simple e inocente de la niñez. Son Fan (Lara Rógora), Tino (Mateo Baldasso) y Claa (Mila Marchisio), tres hermanitos que disfrutan los días estando juntos. Al comienzo los encontramos en una situación de juego, de divertimento inocente en donde nada parece ser extraño. La cámara observa a los niños a una distancia prudente, carente de cualquier incidencia en lo que sucede frente a ella, sin intenciones de modificar o interpretar lo que nos muestra. Los niños continúan su día y los juegos varían en las más diversas formas. Comenzamos a entender la pequeña sociedad que se ha edificado entre los niños. Fan, la mayor de los tres, debe cuidarlos, darles de comer, bañarlos, y leer cuentos a la noche para que puedan dormir los más pequeños. Ella toma el rol de los padres ausentes y sus hermanos deben responder a sus demandas. Los conflictos de relación pronto llegarán y las peleas, y el desconcierto reemplazarán al juego.

Cuando el sol cae en el medio del bosque la situación se torna aún más extraña. Los paseos nocturnos y misteriosos de Fan, los secretos pasados, la violencia del paisaje, las mentiras, el ambiente enrarecido que se genera, las sombras y los sonidos que provienen del bosque, perturban el universo inocente e infantil en el que hace un momento estábamos. Las preguntas y las incógnitas aparecen: ¿Dónde han ido los padres? ¿Por qué no aparecen? ¿Los han abandonado, al igual que a Hansel y Gretel? ¿Por qué los niños actúan de una forma tan natural, estando solos, perdidos en el bosque? La narración de Chiesa no da lugar a respuestas concretas, abandona también al espectador en el medio de ese bosque, quiere hacernos sentir extraños, en una contradicción de emociones al pensar la situación ante la que estamos. Las tensiones irán creciendo y la vida en la casa de campo de los niños se volverá cada vez más extraña y perturbadora.

La cámara de Chiesa encuentra a los niños en su casa, encuentra el bosque, encuentra el día y la noche para construir una historia que se destaca por la creación de atmósferas y espacios oscuros en el medio de un universo infantil. A través de un tratamiento poco convencional logra sumergirnos en ese espacio único, escondido, en el cual nada es lo que parece. Más allá del desconcierto que las imágenes puedan generar, su película brinda el tiempo necesario a los niños protagonistas para que puedan desenvolverse de una forma natural. Alejándose de las formas comunes de representar la niñez en el cine o la televisión, Chiesa se arriesga al trabajo con niños y animales y logra con ello un resultado notable. A través de las actuaciones que propone crea una atmósfera enrarecida con la intención de sostener el interés a través de la potencia de las imágenes, la luz y el sonido y así construir un relato sobre el bello y extraño período de la niñez⚫

Título: El día que resistía

Año: 2018

País: Argentina

Directora: Alessia Chiesa