Goodbye Mister Wong (2020), de Kiyé Simon Luang

“Ecos de Fitzcarraldo”

Por Sebastián Francisco Maydana.

Wong es un seductor inversor chino que desembarca en Laos para evaluar la factibilidad de desarrollar una serie de complejos turísticos cerca de un lago. Paralelamente, llega al país Hugo, buscando congraciarse con su esposa Nadine, quien vive desde hace un año en una isla local ¿Qué tienen en común ambas historias? Más allá del entorno, en ambos casos lo que arranca siendo un arribo en plan de conquista termina convirtiéndose en un viaje de (auto)exploración. Los veremos desprenderse poco a poco de lo que creían que eran sus planes, para descubrir nuevos sentidos y sentimientos.

Con una hermosa fotografía, que busca el contraste de los colores plenos del paisaje con las complicadas volutas del arte y la arquitectura laosiana, el paisaje se constituye en un protagonista más. Al explorar este paisaje exótico Hugo, munido de su camisa blanca y sombrero Panamá, reaviva apagados ecos de Fitzcarraldo. Con una meta menos ambiciosa, quizás (salvar su matrimonio), pero no por ello menos quimérica. No hace falta subir un barco a una montaña para poner a prueba la tenacidad del ser humano. Sobre todo cuando están los sentimientos de por medio y a flor de piel. 

Lo siguiente a destacar es algo que últimamente parece cada vez más patrimonio exclusivo del cine hollywoodense: la música. Parecería que el cine independiente ha abandonado paulatinamente ese recurso, ya sea por limitaciones presupuestarias o por elección estética, para dirigir la atención del espectador a la imagen. En este caso, algunas de las composiciones más bellas del cine reciente acompañan y realzan la cuidada fotografía, contribuyendo de esa manera a lograr un inusual balance estético. Las notas locales suenan no para dar una idea de exotismo sino porque parecen traducir naturalmente en sonido la selva y el agua turbia donde los personajes nadan, pescan, navegan y se relacionan entre sí. 

Un ritmo que se acelera recién en la segunda mitad de la película protege celosamente las brillantes actuaciones, que de esa manera sorprenden aún más, haciendo que haya valido la pena la lenta construcción de las situaciones en que se desarrollan. Así, la historia que va contando Luang es la de una creciente familiaridad de los viajeros con el lugar, del que se van apropiando poco a poco, de la misma manera que lo hace el espectador frente a la pantalla. Es una estrategia de relato novedosa y que requiere paciencia, pero que termina por probar que vale la pena tenerla, una lección valiosa en la actualidad.

Titulo: Goodbye Mister Wong

Año: 2020

País: Laos / Francia

Director: Kiyé Simon Luang

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