Little Joe (2019), de Jessica Hausner

“Felicidad adulterada”

Por Lucila Da Col

Barbijos, virus, cuarentena. Todos elementos que hoy nos resultan familiares pero que se corresponden con una ‘nueva normalidad’ que nos mantiene aislados, en nuestras casas y en nuestras mentes, que restringe lo espontáneo y lo social. Los medios y expertos del mundo nos hablan de cientos que virus que se encuentran en la naturaleza y sin embargo, suelen omitir aquellos generados bajo el microscopio. Lejos de la paranoia y la distopía, Little Joe de Jessica Hausner nos presenta un relato donde la biotecnología y la manipulación genética muestran su doble faceta de perversión y libre mercado. 

Little Joe es una planta, una nueva cepa de laboratorio alterada con un virus, cuyo único objetivo es la de brindar felicidad. Y sí, el propósito es difuso teniendo en cuenta que se trata de un sentimiento que pareciera funcionar de igual manera en los seres humanxs pero que a medida que corre el metraje caemos en cuenta que la supuesta felicidad genera un vicio por la planta y una desconexión de los vínculos sociales. ¿Será que la felicidad solo se alcanza a través de estímulos externos? Adiós a la autoayuda. 

“Contiene un precursor de la oxitocina” enuncia el científico, “madre-hormona que se supone inicia el vínculo entre una madre y su recién nacido”. Little Joe abre así otra coordenada desde el comienzo que luego desarrollará de manera específica. La maternidad como eje temático se pone al descubierto a través de la científica Alice Woodard, su hijo Joe y su última creación, Little Joe. Un vínculo problemático que oscila entre la falta de atención y la dedicación plena que sufrirá un quiebre con la aparición de la planta y una distancia inexorable. 

“La sociedad del rendimiento está dominada en su totalidad por el verbo modal poder, en contraposición a la sociedad de la disciplina, que formula prohibiciones y utiliza el verbo deber. A partir de un determinado punto de productividad, la palabra deber se topa pronto con su límite. Para el incremento de la producción es sustituida por el vocablo poder. La llamada a la motivación, a la iniciativa, al proyecto, es más eficaz para la explotación que el látigo y el mandato”. Este acercamiento a la relación hegeliana del amo y el esclavo que soslaya el filósofo coreano Byung-Chul Han en La agonía del Eros (2012) nos sitúa precisamente en esa dicotomía que plantea Little Joe a la hora de comprender la esfera de control que supone manipular la biología con los patrones que el mercado impone. Al fin y al cabo, la finalidad de Little Joe es la de vender felicidad real y científicamente comprobada, aunque decida ignorar sus consecuencias reales. Así quien lo posea será feliz sometiéndose a los cuidados y designios de una planta, un bien sustraído de sus atributos naturales que se convierte en la mercancía ideal. A su vez, la promesa de la planta transforma esa felicidad en alienación. Enajenados de los vínculos y las sensaciones reales, el polen adulterado es tan eficiente que todo lo demás no genera más que estímulos superfluos, un verdadero virus que se propaga con la planta. 

La cámara de Hausner es narradora constante de estas alteraciones. Con planos abiertos que van cerrándose para dejar por fuera a sus protagonistas no solo juega con ese fuera de campo que da lugar a la imaginación sino que también y justamente deja afuera a lxs sujetxs enunciando esa enajenación perturbadora que se va generando a lo largo del film. Asimismo, la paleta de colores que desde un principio se centra en los colores pasteles y ambientes luminosos va virando a cierta oscuridad y centrándose cada vez más en el rojo, el color de la flor ‘mágica’. Por su lado, el diseño de sonido se fusiona con la imagen para generar un clima de inquietante extrañamiento, el ruidismo se pone en acción y su ritmo incesante e inesperado aterra por su proximidad al plano del terror. 

No hay fórmulas mágicas para ser felices, esa pareciera ser la fábula. Sin embargo, hay vacunas que nos inmunizan de ciertos virus. Y en esa grieta entre naturaleza y ciencia, entre ética y mercado es donde hallamos lo potente del largometraje. Little Joe se convierte así en una elaborada actualización cinematográfica de aquello que Aldous Huxley desarrolló en Un mundo feliz (1932) ya que si todxs somos felices, no podemos apreciar la ausencia de libertad⚫

Titulo: Little Joe

Año: 2019

País: Austria

Directores: Jessica Hausner

También te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *