Catorce (Fourteen, 2019), de Dan Sallitt

“Una indagación sobre quiénes somos”

Por Sebastián Francisco Maydana.

Algunas películas nos describen la personalidad de sus protagonistas. Otras, cómo esos personajes van cambiando a lo largo del tiempo. Eso es lo que esperamos de una ficción. Pero pocas veces nos exponen a ver qué aspectos personales nunca cambian, y hasta dudar de si algún cambio es posible. Muchas veces nos encontramos en situaciones que nos hacen pensar y repetir el lugar común que “alguna gente no cambia” ¿Qué pasaría si fueran nuestros amigos, si fuéramos nosotros mismos? 

En Fourteen seguimos a Mara y a su amiga Jo a lo largo de varios años de su vida adulta, durante los cuales nos acostumbramos a una escena recurrente: Jo mete la pata con algo o con alguien, llama desconsolada a Mara, Mara va al rescate muchas veces a costa de planes propios que tenía de antes. Las parejas de ambas entran y salen de escena, nunca pasando de ser personajes secundarios, al igual que los trabajos de los que siempre están echando a Jo. Mara siempre está ahí, a pesar de todo, porque desde que se conocieron siendo niñas lograron algo que ningún novio consiguió, que es entenderse. 

Pero las dos saben que no fue siempre así su relación, que la dinámica cambió o se consolidó después de un evento, algo que ocurrió cuando tenían la edad que da título a la película. Cuando esto se revela, el mundo que construyó Sallitt, compacto y hasta ahora reducido a dos mujeres unidas por un magnetismo que los demás personajes-satélites considerarían irracional, se agiganta para dejarlas chiquititas, presas de aquello que algunos llaman destino pero que no es más que la suma de varias contingencias sin ningún orden ni sentido. En esto el relato se parece a una novela de Paul Auster, y hasta el lugar donde está ambientada es un topos austeriano fácilmente reconocible, uno de los núcleos urbanos más grandes y densos del mundo y un mundo imponente y temible para dos chicas luchando contra sí mismas y la frustración de no poder realizarse. 

Todos los ingredientes del Indie americano están presentes: un guión acotado con pocos personajes, filmable con un presupuesto que para la media de películas norteamericanas es prácticamente monedas, centrado en conflictos personales que involucran abuso de sustancias y relaciones malogradas, un elenco reciclado de películas anteriores del director, y la ciudad de Nueva York. Si bien el presupuesto limitado se nota en la construcción del espacio sonoro y la postproducción, esto se compensa con unas honestas actuaciones y una puesta en escena y ambientación impecables. 

Decir que es una película sobre la amistad, o que celebra la amistad, no sólo es un cliché sino que es falso. De lo que realmente habla Fourteen es de la lealtad, pero también de las cosas que nos constituyen como personas, que nos llevan a ser como somos, y en ese sentido también puede ser el punto de partida de una indagación sobre quiénes somos⚫

Titulo: Fourteen

Año: 2019

País: EEUU

Director: Dan Sallitt

 

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