Amor Fati (2020), de Cláudia Varejão

“Vínculos armónicos”

Por Ian Quintana

Amor Fati (2020) es una película que no presenta una estructura convencional ni personajes estereotipados. No posee un arco narrativo en el que se describa un relato clásico o protagonistas definidos que luchen por un objetivo claro. Tampoco se ve una progresión dramática que alcance el pico máximo de tensión en el desenlace ni grandes puntos de giro. Lo que se observa es un compuesto de variadas historias, todas únicas y cotidianas, en las que predomina muy fuertemente el sentimiento del amor. 

La película se construye de manera coral, como una colección de fragmentos de la vida cotidiana de ciertas personas, sus historias y sus relaciones. Cada historia afirma la diversidad de formas en las que el amor se expresa a través de la relación habitual que tienen las personas, cualquiera sea el vínculo que mantienen. Así, la película refleja el mundo actual a través de historias y personajes tan comunes como singulares, retratando situaciones que construyen un cosmos por momentos mágico y en otros hiperrealista. 

La esencia del amor se expresa en el retrato poético que se hace de las relaciones que mantienen los personajes, en su necesidad de dar y recibir amor para vivir. De esta manera, la película presenta personajes que se alejan de la construcción conservadora del amor heterosexual para expresar todos los caminos a través de los cuales se puede dar amor:  dos ancianas en un pueblo que comparten la religión, un adolescente ciego y su madre que se cuidan mutuamente, una pareja de niños que desafían las convenciones de género, un músico y la pasión por su instrumento, mujeres gemelas que comparten la vida personal y laboral, un artista drag que acaba de adoptar un cachorro y debe hacerse responsable de él o un ermitaño hombre perdido en la montaña que cuida y adora a su caballo blanco. Éstas y otras son las historias que se cuentan en Amor Fati. Historias que podrían pasar desapercibidas o podrían ser poco interesantes si no se las captura con la mirada contemplativa y poética que plantea Cláudia Varejão, directora del film. La cámara loga así una intimidad única en su relación con los personajes, y estos presentan una frescura tan natural que se logra transmitir en toda la narración. A esto se suma una muy inteligente construcción del montaje, que permite un fluir dinámico entre las historias, encadenándose por elementos comunes y acciones armonizadas entre los personajes, quienes parecieran estar todos enlazados en su mecánica de dar y recibir amor cotidiano.

El amor fati puede entenderse como un amor ciego al destino que toca vivir, como una aceptación total a lo que sucede en cualquier tiempo posible de nuestra vida, como una manera de realización personal en la que ninguna desgracia o dolor es tomada de forma negativa ya que se ama lo que sucede como una construcción propia, única y perfecta. El amor fati es ese amor sin barreras que se expresa en cada instante y frente a cualquier vínculo que se construya en nuestra vida. Es lo que los personajes del film de Cláudia Varejão representan, un amor que construye su propio destino en la aceptación y en la total disposición hacia la vida que se ha elegido y se elige en cada instante, más allá de las apariencias y convenciones sociales⚫

Titulo: Amor fati

Año: 2020

País: Portugal

Director: Cláudia Varejão

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