Entrevista a Mercedes Gaviria Jaramillo, directora de Como el cielo después de llover

Por Mauro Lukasievicz

¿Cómo surgió la idea para realizar Como el cielo después de llover? ¿Viajaste a Colombia teniendo alguna idea previa?

No se si apareció un día una idea. Fue un proceso lento, de filmar intuitivamente como si estuviera haciendo un diario. Pero creo que la película nació de experimentar en el montaje con esos materiales que había filmado en Buenos Aires, con las imágenes del rodaje de la película de mi papá , y con un material de archivo que me ha acompañado desde siempre, como parte de una herencia.  Pero quizá sí hubo un inicio de algo. En 2015 cursé la materia de dirección 4 con Rodrigo Moreno y Juan Villegas, era una especie de taller donde empezamos a filmar, cada quien, una película. Ahí empecé a registrar mi cotidianidad en Buenos Aires y las conversaciones que tenía con mi papá acerca de la película que estaba por filmar. Por esos días estaba segura de que lo único que tenía que hacer en la vida era ir a ver como mi papá dirigía a sus actrices y actores. Hubo muchas idas y vueltas para tomar la decisión de viajar al rodaje que sucedería en Medellín porque iba a perder ese año de facultad y sobretodo porque no había un rol específico para mi en el set.  Así que viaje finalmente con la idea de ser  “asistente personal” de mi papá, y convencida de que iba a tener tiempo para seguir filmando mi diario. Ese rol de todo y de nada al mismo tiempo me hizo vivir el rodaje distinto. No pude filmar con tanta rigurosidad como había imaginado. Fueron doce semanas de rodaje salvaje.  Estábamos haciendo una película de violencia de género completamente explícita, con no actores y no actrices; creando imágenes que se iban fijando en mi mente sin dejarme descansar ni un segundo. Había estado por fin cerca del papá director, y había entendido y conocido muy bien su método de hacer cine. Pero no la pasé muy bien esos meses y volví a Buenos Aires pensando que no quería hacer ese cine y que mi única experiencia con el mundo sería para siempre la del desarraigo.

¿Cómo fue para vos realizar la búsqueda de todo el material de archivo familiar y revivir esos momentos?

No me acuerdo en que año, mi papá digitalizó todo el material que tenía en cinta, y un día nos sentamos en el sofá, apagamos la luz y lo vimos. Mi hermano nunca quiso verlo porque le daba vergüenza. Pero con mi mamá y mi papá nos reímos sin parar y nos permitimos sentir nostalgia. Éramos esa familia que había resistido al tiempo. Y cuando vine a vivir a Buenos Aires me traje todo en un disco. Cada vez que me sentía sola, buscaba algo en esas imágenes una y otra vez, con la sensación de que podían devolverme algo de ese tiempo que habíamos compartido.

Tu papá es un reconocido director de cine, pero luego de ver Cómo el cielo después de llover podemos afirmar que tenés un estilo totalmente diferente al suyo. ¿Cómo es el trabajo para marcar tu propio camino?

Creo que naturalmente buscamos lo opuesto a nuestros padres. A veces inconscientemente, u otras veces para defender nuestra identidad y definirnos a toda costa. Yo tuve que buscar una distancia literal a los 17 años para encontrar un lugar.  Después defendí el cine desde lo técnico y empecé a trabajar como  sonidista. Y finalmente decidí hacer una película opuesta a la épica social del cine de mi papá. Creo que mi recorrido personal en Argentina me hizo encontrar otra manera de hacer y de pensar el cine. En Buenos Aires está muy presente el cine en primera persona y creo que mi interés por este tipo de relatos de no-ficción o ese híbrido permanente fue lo que conquistó mi deseo. Desde entonces no dejo de pensar en que este es el cine que me interesa.  A veces pienso que no hubiera podido hacer esta película sin tener presente la poesía de mi papá. Aprendí a mirar el mundo inspirada por la sensibilidad del poeta más que la del cineasta. Creo que es el lugar donde nos encontramos y nos reconciliamos siempre.

¿Qué directores te sirven de inspiración?

Todos. pero más afines a mi búsqueda. Akerman. Petra Costa. Alan Berliner. Boris Gerrets. Stéphanie Argerich. Albertina Carri. Andrés Di Tella. Laurie Anderson.

¿Cómo cambió o se vio afectada la relación con tu papá luego de terminada la película?

No se si algo cambió cuando se terminó la película. Mejor dicho las cosas fueron cambiando en el hacer la película. A lo largo de estos años fui viviendo procesos personales que me hicieron crecer y cambiar mi perspectiva de las relaciones. Creo que sin esta evolución hubiera sido imposible terminarla. La adultez hace que mires a tus padres y a tu familia en general desde otro lugar. De a poco fueron desapareciendo las recriminaciones y reproches. Me gusta pensar que aun estando lejos podemos seguir compartiendo el mismo techo, disfrutando del personaje que somos en la película y en la vida misma. 

Últimamente, y con motivo de muchas luchas, estamos viendo cada vez más  películas dirigidas por jóvenes directoras. ¿Cómo ves el futuro? 

Ahora ya sí que nadie puede ver el futuro. Pero si la máquina retoma su movimiento o inventa otro, pienso que ahora más que nunca estamos dispuestas a decir lo que pensamos. A renovar una tradición y de posicionarnos con distancia. Nos define la diferencia. Es en esa tensión en la que estamos haciendo nuestras películas y cada vez aparecen más preguntas.  En términos de producción, sabemos que podemos hacer cine con otra metodología, que necesita de una paciencia descomunal sin duda, pero que nos brinda una libertad indiscutible y desde ahí el cine se vuelve una herramienta posible para todas.

¿Te encontras trabajando en otros proyectos?

Siempre estoy haciendo películas de otras y otros. Trabajo como Directora de sonido y esto me mantiene en permanente comunicación con directoras y directores, cada uno con ideas cinematográficas distintas y fascinantes. La verdad es que como directora no tengo ahora una idea muy clara, pero me entusiasma pensar en una película sobre mi abuela materna. Una mujer que quedó viuda de muy joven con cuatro hijas mujeres, que se lanzó a la política y que vivió en una contradicción dentro del feminismo de esa época

Titulo: Como el cielo después de llover

Año: 2020

País: Colombia

Directores: Mercedes Gaviria Jaramillo

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1 comentario

  1. Me encanta que estés triunfando. Te deseo mucha suerte eres muy emprendedora inteligente y carismática te quiero mucho merce. Besos te recuetdo.

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