The Capsule (2012), de Athina Rachel Tsangari

“Un ciclo que ¿se termina?”

Por Rocío Molina Biasone

¿Qué es la feminidad? ¿Cómo puede representarse su sentido y construcción en una obra audiovisual? ¿Tiene que ver con la ropa que se usa, con los deseos, con la forma de moverse en el espacio, con la corporalidad, con la actitud frente a una autoridad? La directora griega Athina Rachel Tsangari juega con esta pregunta sin respuesta en un cortometraje de 35 minutos titulado The Capsule, realizado a pedido de una fundación dedicada al arte contemporáneo en Atenas. 

La idea detrás de este encargo era inspirarse en una colección de alta costura, pero al mirar el corto, afortunadamente, los vestuarios resultan ser un elemento más en la construcción del micromundo surrealista e inquietante que existe dentro de esa mansión: cuartos semivacíos, muebles que son utilizados fuera de toda lógica funcional, la construcción de espacios artificiales con efectos de imagen, seis “nacimientos” distintos y maravillosos; estamos dentro de una alegoría no del todo obvia y un tanto terrorífica de la feminidad. 

Una mujer joven, que aprendemos pronto es quien controla esa enorme casa, le da la bienvenida a seis muchachas distintas —no se puede decir que sean representativas de la diversidad corporal que existe en el mundo, pero bueno, tratándose de la haute couture, sería quizás inocente esperar otra cosa— que simplemente “aparecen” allí: salen desde abajo de una montaña de sillas, se materializan en una cama, o surgen desde la cabeza de otra mujer, por ejemplo. Esta mujer asume un rol dominante, entre ama, reina y gobernanta, y las hace pasar por una serie de pruebas, clases o —si queremos jugar con la mitología local— tareas, posiblemente para seleccionar a la indicada, o para crear mujeres. 

Y ya que hablé de mitología, no se puede pasar por alto la cantidad de alusiones a la mitología griega o a los elementos propios de la brujería en el imaginario occidental. La isla misma donde se rodó el corto se llama Hydra, lo que nos remite a la famosa Hidra de Lerna, uno de los monstruo vencido por Hércules, un reptil enorme que contaba con la capacidad de regenerar dos cabezas por cada una que le cortaba su adversario. En The Capsule, una hidra animada con las cabezas de estas muchachas ruge ferozmente: ¿será que cada vez que intentan silenciar a unas, nacen miles de otras, listas para tomar revancha? 

Una animación similar muestra a una de las muchachas encarnando a una serpiente, animal popularmente asociado a la feminidad gracias al mito judeocristiano de Adán y Eva: la bestia diabólica que seduce a la primer mujer, quien de esta forma se convierte luego en la seductora del hombre. La dueña de la mansión, oportunamente, revela que ella es la primer mujer, y que está buscando un reemplazo, ya que está allí desde el principio de los tiempos. ¿Se trata acaso de la misma Eva, expulsada del Paraíso, que ahora le transmite a generación tras generación de mujeres aquel conocimiento pecaminoso que le hizo perder toda inocencia? 

¿O acaso esteremos frente a Lilith, la que según una parte obscura de la misma mitología habría sido la primera mujer destinada para Adán, y a la vez hija del mismo Lucifer? Los rituales con cabras, las máscaras y sombreros que imitan dos cuernos, las referencias a aquelarres y bailes grupales sin ropa. 

Una fábula de la feminidad arquetípica también se hace discretamente presente en este relato surrealista: el de la princesa que duerme sobre muchísimos colchones apilados uno sobre otro, pero que a la mínima perturbación de la superficie en la base de esa torre, se vería imposibilitado su sueño. Las muchachas en formación también duermen sobre varios colchones, pero en vez de colocarles un guisante para probar su pureza, la ama de la casa les pone un huevo —símbolo del nacimiento y el despertar— en la boca. 

La feminidad, al fin y al cabo, no puede ser un enigma a revelar, porque no existe más que en un entramado social construido gracias a los mitos de las culturas que nos atraviesan y a través de normas y parámetros que se reflejan, por ejemplo, en la vestimenta, sea esta más “alta” o “baja”. Pero las reglas del juego para las mujeres en construcción sí resultan a menudo confusas y misteriosas, bellas de observar en la superficie, pero incómodas y hasta espeluznantes al escarbar un poco en su origen y sentido: no es casual que estas mismas palabras puedan usarse para describir The Capsule

Titulo: The Capsule

Año: 2012

País: Grecia

Director: Athina Rachel Tsangari

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