Entrevista a Carolina Ruiz, directora de La noche que ganamos

Por Antonella Defranza

¿Cómo decidiste ir a cubrir la vigilia desde el ojo participante? ¿Fuiste sola?

En realidad cuando fui a la vigilia lo hice, en primer lugar, por el motivo que nos convocaba a todas que era estar presente para hacer presión de alguna forma para que el voto por la legalización sea afirmativo. Después decidí llevar mi cámara porque quería documentar lo que iba a suceder esa noche porque era histórica. No tenía pensado en ese momento hacer el corto que ahora es. En ese momento simplemente grabé lo que estaba pasando porque me parecía increíble, literalmente; era algo que si te lo contaran en unos años, costaría creerlo. Así que lo quería tener todo registrado para poder volver a ese momento cuando yo quisiera.  En cuanto a si fui acompañada o sola a la vigilia; yo fui con una amiga y ahí en el congreso nos encontramos con otra amiga más. Pero a lo largo de la noche ambas hicieron la suya y yo me encontré por casualidad con una ex compañera del secundario con la que al final pasé toda la vigilia y es la que aparece casi al final del corto sonriendo a cámara. Fue un encuentro muy lindo porque después de años de no vernos ni hablar nos sentíamos más cerca que nunca. 

La voces que cuentan son voces jóvenes, de mujeres que podemos ser todas, y hacen hincapié en la necesidad de estar. Eso es lo que muestra el corto: que hay que estar. ¿Cómo creés que se puede estar hoy desde lo remoto, desde lo virtual para que no se olvide este pedido?  

Creo que una buena manera de estar es a través de las redes, y este festival es un buen ejemplo de eso, ¿no?. Afortunadamente tenemos maneras de hacernos presentes incluso sin el cuerpo. En ese sentido las redes sociales aportan un montón; son una gran herramienta si se la utiliza a consciencia y de manera crítica. Entonces, seguir a las organizadoras de la campaña por el aborto legal, mantenerse informade y generar contenido, ya sea desde lo personal o buscar personas dentro de redes sociales para crear grupos nuevos y realizar proyectos virtuales o a futuro para cuando esta cuarentena se termine, me parece que son formas muy válidas de estar presentes y sostener el pedido por el aborto legal seguro y gratuito. 

¿Trabajaste en una segunda parte con lo que sería la noche en la que al menos yo sentí, no sé si perdimos, pero sí que nos atrasaron en el tiempo en agosto de ese año?  

No, no trabajé en eso. La verdad que al igual que vos, yo también sentí que esa noche perdimos y me ganó la frustración. Lo que sí me animó fueron las palabras de muchas mujeres compañeras que se manifestaron – de nuevo a través de las redes – para hacer hincapié en todo lo que habíamos ganado. Y que nos alentaban a no bajar los brazos y a seguir haciendo lo que ya veníamos haciendo, que básicamente es hacer visible una problemática que hasta hace muy poco era completamente naturalizada. Y en ese sentido seguir luchando por nuestros derechos. Los de las mujeres cis, las mujeres trans y los hombres trans también.

¿Cómo llegás al mundo audiovisual? 

Estudié Dirección de Arte en la Universidad del Cine y actualmente trabajo en la industria audiovisual – mayormente en publicidad – dentro del equipo de arte. El mundo audiovisual es algo que siempre me atrajo y de hecho todavía quiero ampliar mi conocimiento y realizar talleres de animación para experimentar con ese formato en el futuro. 

¿Qué sentís al estrenar mundialmente en Vanda Duarte y ante esta circunstancia de aislamiento tan opuesta a lo que cuenta tu película? 

En lo particular, estrenar un corto dentro de un festival en el cual hay películas y cortometrajes de mujeres grosas me parece fascinante. Y también dentro de lo particular pero yendo al contexto global me parece que es muy oportuno estrenar ahora porque creo que hay más chances de que la gente se conecte a internet a ver películas cuando no tiene la posibilidad de salir de su casa para buscar un espacio de ocio.
Igualmente, si bien la situación no es idónea, porque lo que se está viviendo es angustiante, sí creo que hay una posibilidad de conexión con une otre,  como se ve en el corto. Quizás en este momento de aislamiento preventivo a muches nos pase que extrañemos la conexión con un otre y busquemos esa conexión de la forma que sea, a través de una red social o de un simple llamado telefónico. Después de todo este virus deja en evidencia que no importa quién seas, en el fondo somos todos iguales; así que acá estamos, todas personas de piel y hueso buscando la mejor manera de pasar este tiempo tan angustiante. Supongo que puede haber otras cosas pero por el momento que nos toca ¿qué otra cosa puede unirnos más que la sola idea de sabernos iguales?

Me voy a meter en un tema polémico, pero necesario de re pensar en este nuevo paradigma donde un virus puede congelar todo. ¿Qué pensás de las plataformas de streamig, que fueran enemigas del cine presencial durante tanto tiempo? ¿Creés que hay manera de poder hacer convivir ambas pantallas como por ejemplo lo hace Cinear? 

En mi opinión, el cine presencial y las plataformas de streaming nunca fueron enemigues per sé. Como vos mencionas, Cinear es un claro ejemplo de que ambas pueden coexistir. Lo que sucede es que hay un cambio de paradigma importante y que tiene que ver con las nuevas costumbres que adopta la gente. Ya no es tan común ir al cine, por un lado porque es caro – acá me refiero a las salas de cine más grandes y no a cines como el querido Gaumont u otros – y por otro lado porque a veces una no tiene ganas de salir de su casa y prefiere mirar desde su computadora, ni siquiera te digo televisor y no me parece malo que exista esa posibilidad. Quizás se puede trazar una analogía con lo que pasó entre el cine y el teatro. El cine no reemplazó al teatro, son dos experiencias distintas. El teatro sigue vivo y no parece que vaya a irse a ningún lado. De hecho, las salas de teatro se reinventaron. Yo creo que algo parecido puede pasar con las salas de cine. En mi caso particular, yo elijo ir a cines chicos, de barrio o de centros culturales y me gusta ir a esos lugares independientemente de la película. Me gusta conocer salas de cine nuevas y me gusta llevar amigues a esos lugares que no son tan conocidos y que quizás no irían por su cuenta. Y lo tomo como una salida, después de la película me gusta ir a una pizzería o una heladería a comentar lo que vimos. El cine presencial lo veo realmente como una experiencia distinta a la de ver una película en la soledad de mi casa. Y eso no significa que una cosa sea mejor que la otra.  

¿Estás trabajando en nuevos proyectos? 

En realidad estaba trabajando en un corto documental que quería titular Crecer en Argentina, inspirado en la angustia que me producía hacer los últimos años de facultad bajo un gobierno macrista. Pero lo que había recopilado con mi cámara estaba guardado en un disco duro que se rompió. Así que ahora tengo que juntar dinero para poder llevarlo a un service y continuar con dicho corto. Mientras tanto, una de las formas que tengo de pasar la cuarentena es ilustrando desde mi wacom. Así que se podría decir que el otro proyecto en el que estoy trabajando ahora es la ilustración, que es mi otra actividad favorita.

Título: La noche que ganamos

Año: 2020

País: Argentina

Director: Carolina Ruiz

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