El Navegante Solitario (2019), de Rodolfo Petriz

“Más cercana a la verdad que a la realidad”

Por Sebastián Francisco Maydana

Crecí en una familia de navegantes. Cuando era chico, mi abuela me llevaba bastante seguido al Museo Naval de Tigre, y siempre se detenía frente a un barco, pequeño pero entero, que había dentro del edificio. Este es el barco de Vito Dumas, decía, y lo tocaba. Y me alzaba para que yo también lo tocara, así de importante era. Con los años dejamos de ir, pero nunca me pude olvidar de ese nombre, corto y severo, que era el nombre de un héroe (entre nosotros) más grande que San Martín. Se lo repetía a la gente, a mis compañeros de colegio, a profesores. Nadie lo conocía. El misterio alrededor de esa figura era enorme, y el tiempo no hizo más que acrecentarlo. Muchos años después empecé yo a navegar, y me encontré con toda clase de supersticiones alrededor de Vito Dumas. Que no se podía nombrar, que no se podían llevar sus libros (que, a pesar de esto, estaban siempre agotados) a bordo, que no se podía ponerle su nombre a un barco so pena de sufrir terribles consecuencias en el mar. Para mi sorpresa, los navegantes extranjeros lo conocían y amaban. El nombre de su barco, LEHG, es legendario entre los hombres y mujeres de mar ¿Quién era este hombre, desconocido por muchos y disimulado por otros tantos, que aún así realizó las hazañas marítimas más grandes de la historia? 

Rodolfo Petriz zarpa de esta paradoja para contar la historia incontada de quien por muchos años fue “el innombrable”, “el mufa” de los mares. Y lo hace con la propia voz del navegante, a veces proveniente de una grabación en disco de pasta, a veces leída por un narrador directamente de los libros de Vito. Las reconstrucciones y animaciones, lejos de ser parches para aquellos momentos del guion donde no se posee registro en video, tienen un sentido claro al darle dramatismo a la historia. Una historia, como diría Herzog, más cercana a la verdad que a la realidad. Y en este sentido, un acierto del director ha sido el de mantener el aura de misterio que rodea la figura. La incógnita acerca de qué significa LEHG, el destino de varios escritos y objetos personales de Vito que según se dice fueron quemados, las motivaciones y cavilaciones del navegante solitario, todo esto nunca se revela del todo, y no porque no se haya investigado lo suficiente sino para estar a tono con la leyenda. 

Este documental sin duda interesará a quienes ya conozcan la gesta, debido a la cantidad de imágenes y datos que la extensa y profunda investigación aportan; pero también a quienes no hayan oído hablar de Vito Dumas en su vida, porque lo sigue en sus viajes, éxitos y fracasos, con la puntillosidad con que el navegante coloca cruces en una carta náutica indicando su posición diaria. Cada plano, cada marca, van adquiriendo sentido a lo largo del relato, para terminar formando un rumbo cierto hacia buen puerto⚫

Titulo: El navegante solitario

Año: 2019

País: Argentina

Director: Rodolfo Petriz

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