“Los salarios más elevados y los lugares de poder son ocupados por hombres”. Entrevista a Nicole Brenez

Por Rolando Gallego

Con perfil bajo, bien predispuesta, y con ganas de compartir información y conocimiento, Nicole Brenez no sólo fue jurado de la Competencia Internacional, sino que además brindó una MasterClass en la que el cine fue la estrella. 

Brenez es una de las grandes pensadoras del cine, ha trabajado con Chantal Akerman, se especializa en cine de vanguardia, programando la Cinemateca Francesa y actualmente trabaja con Jean-Luc Godard y Jacques Kebadian. Caligari pudo hablar con ella en exclusiva para conocer más de su trabajo, sus ideas, y sus profundas reflexiones.

Repasando tu carrera en varios lugares se lee “especialista en cine de vanguardia”. ¿Cómo es hoy en día vislumbrar y pensar la vanguardia? Hoy se vive una meseta en la producción cinematográfica…

Pienso que donde siempre hay opresión hay vanguardia, hay muchas vanguardias de hecho, porque las formas de opresión son múltiples, pueden ser militares o dictatoriales, las más básicas son económicas y sociales y también las sexuales, con la opresión a las minorías, además está la historia de las formas en sí misma y de las luchas e iniciativas que los artistas y ciudadanos pueden llevar adelante a través de las tecnologías. Hay muchas razones por las cuales las imágenes en movimiento no están en estado de inmovilidad o estancadas, sino que son muy apasionantes.

¿Es más difícil encontrarlas a raíz de la multiplicación de dispositivos y plataformas?

En la historia del cine había un movimiento de vanguardia que monopolizaba la atención de la gente, se trataba del dadaísmo, el cine soviético, el expresionismo, una historia de movimientos de vanguardia tradicionales, que ahora se ha multiplicado, en todas partes del mundo hay diferentes formas de expresión, por ejemplo de los realizadores que utilizan el celuloide, o los que trabajan con el digital como el colectivo Abu Nadarak en Siria, inspirado en Dziga Vértov cineasta soviético de los años veinte. Gracias a la multiplicidad de los avances tecnológicos tenemos un abanico de posibilidades de expresiones posibles y para los observadores es imposible llegar a conocer absolutamente todo, por eso, lo realmente apasionante es que se construye no una única historia del cine, o una historia única de una película por sí sola, es necesario escuchar diferentes tipos de lenguajes y de lenguas, también, es crucial, por ejemplo algo que vienen haciendo realizaciones brasileños con poblaciones autóctonas, diferentes tribus que viven en Amazonas, films hechos por ellos mismos, dándoles la oportunidad de que cuenten su propia historia, esto es crucial para la defensa de lo que se hace en esta parte del mundo, haciendo su aporte político y ecológico, por ejemplo, porque ellos están al frente de la lucha y a través de imágenes expresan la defensa del planeta. Es un frente que siempre estaba como calmo y de repente se despertó por el gobierno de Bolsonaro, y en esto vemos como lo digital se configura como un patrimonio esencial.

En este contexto, y con lo que mencionas, ¿el  rol del crítico tiene que apuntar a esto o tiene que seguir corriendo tras la agenda de los estrenos semanales?

Es un problema porque sabemos que los críticos no pueden vivir si no trabajan para el circuito comercial, hay que hacerlo, pero están por otros lados los críticos independientes que pueden dar cuenta de todos los proyectos, películas sin pantallas, hay tantas iniciativas cinematográficas en todo el mundo que hay que contar con todos, historiadores, analistas, que den cuenta del material que no está en el circuito tradicional.

¿Los festivales son lugares de visibilización de producciones no comerciales?

No hay que llamarlos “productos”, pero muchos festivales sí lo hacen, en retrospectivas, muestras, lo que me interesa en estos fenómenos de multiplicación fuera del circuito es que para mí la Universidad tendría que ayudar a esto, en Francia, por ejemplo, la historia se hace a posteriori, mirando por el espejo retrovisor, por eso hay que dar visibilidad a los proyectos.

En Argentina no hay medios de comunicación masiva con críticas mujeres, en Francia sí, ¿a qué responde esto teniendo en cuenta que en el origen la crítica tuvo a mujeres como impulsoras de la actividad? ¿Cómo logró borrarla?

Eliminándola de lugares de poder… por ejemplo, el Festival Internacional de Cine de Mar Del Plata va por su edición 34 y hace dos que sumó a una mujer como Directora… La mujer tiene que ser excelente para trascender y ocupar lugares… Eso también sucede en Francia (risas).

¿Te fue difícil abrirte camino entre hombres?

Yo no soy crítica de profesión, soy docente universitaria, para llegar ahí  escribí tesis y trabajos puntuales, y elegí dedicarme a cine experimental y el cine comprometido, por eso me transformé en una especialista, en ese tiempo varias revistas de cine me pidieron que escribiera sobre esto, pero los salarios más elevados y los lugares de poder son ocupados por hombres, de hecho pasa al igual que aquí que los hombres escriben en medios especializados y ejercen la crítica, pero pocos pueden vivir de la crítica, y de hecho escribiendo sobre arte periférica y no sobre blockbusters aún te complica más la vida y la economía.

Cuando te sentás a escribir textos y libros ¿dialogas con un posible lector, con vos misma, cambia de acuerdo el tipo de artículo o trabajo? ¿Es importante tenerlo en cuenta al escribir?

Hay muchos casos, la mayor parte del tiempo mi trabajo es como investigadora, así que ese es el objetivo, una disciplina del estudio cinematográfico y por ese lado es que escribo, desde ese punto de vista, así escribo los libros, generalmente son por encargo, excepto Cine de vanguardia, que yo pedí escribirlo para la colección de Cahiers du Cinema, quienes desarrollaron la política del autor, y para mí era importante escribir sobre las vanguardias, que estaban olvidadas en la publicación, recuperando un corpus de obras. El segundo objetivo era dar claves fundamentales al público general, dando acceso a este tipo de cine, derribando prejuicios, borrando eso, compartiendo claves para que entendieran que este cine es crucial para la historia del cine, por su libertad, en sentido práctico, existencial y estético. Lo escribí de la manera más clara para divulgar conceptos.

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