Book chon bang hyang (The Day He Arrives)

 

Titulo: Book chon bang hyang (The Day He Arrives)

Año: 2011

País: Corea Del Sur

Director: Hong Sang-soo

Guión: Hong Sang-soo

Música: Eduardo NoyaYongjin Jeong

Fotografia: Hyungkoo Kim (B&W)

Reparto: Yu Jun-sang, Song Seon-mi, Baek Jong-hak, Kim Sang-jung

 

“Hong Sang-soo es lacaniano”. Una digresión acerca de la repetición y la escritura. Sobre The Day He Arrives (2011).


Un cine oriental:


La afirmación entre comillas del título, corre por cuenta propia. La enuncié después de haber visto la película del director titulada “The day he arrives” (2011). Y es que nunca me pareció encontrar antes en el cine una producción que dé cuenta tan claramente de cuestiones que nos interrogamos los analistas, como ser la repetición y la escritura, íntimamente relacionadas con la dirección de la cura.

Pero las cosas no quedan allí, en el Seminario 18, Lacan dice que “Quizás sólo soy lacaniano porque en otro tiempo estudié chino.” Es decir, hay algo que liga íntimamente la escritura oriental con el psicoanálisis, y es que en el fondo el inconsciente no se trata más de que trazos, marcas sin sentido, que apuntan a cernir un real, imposible de escribir.

Me parece que en esta película Sangsoo trabaja todo el tiempo y de diferentes maneras la dimensión de la historia y la escritura. Uno de la repetición y el uno de lo singular. La serie y el unitario.

El cine es esencialmente discontinuidad, consiste en planos o secuencias aislados, y es el montaje lo que permite  crear la ilusión de continuidad narrativa entre cada plano o secuencia. El cine que se denomina clásico justamente se caracteriza por brindarnos ciertos elementos que nos permiten ya anticipar lo va a  venir. Es decir, sostiene una temporalidad ligada a la sucesión, y al despliegue de una acción, que conflicto mediante, hallará un desenlace.

Sang-soo es un director de cine posmoderno. Y lo fascinante es como Sangsoo, allí donde el montaje teje la ilusión de continuidad, se encarga de poner cuestión la narración misma cada vez, y señalar la discontinuidad. Y no se trata de la fragmentación en términos de distintos puntos de vista de una misma situación, ni de la fragmentación al servicio del entretenimiento. Claramente el de de Sang-soo, no es un cine que apunte a las masas, no es un cine que busque producir reacciones homogéneas en el espectador.

Se trata más bien de la fragmentación ligada a un cine  que podríamos definir como “oriental”, vinculado esencialmente a otra idea del tiempo. Aquí el tiempo se expresa como puro instante, nuevo y singular, cada vez a nivel de cada plano, y ya no importan la secuencia anterior, ni la posterior. La operación Sangsoo logra producir lo nuevo cada vez, a nivel de la estructura narrativa misma, y en sentido, se emparenta con la operación del analista.

 

Repetición:


En el seminario 11, Lacan hace suya la frase de Picasso “Yo no busco, encuentro”. Dos dimensiones entonces: la búsqueda y encuentro.

Tenemos en la película situaciones que tienen que ver con la búsqueda, por ejemplo, la visita a su amigo. El director Joo llega a Seúl después de pasar un tiempo retirado viviendo en el campo, y busca volver a ver a su amigo, (Joungho) Joo dice: “Es la única persona con la que me voy a encontrar”. Lo programado, la cita es el encuentro con su amigo.

opiezo, lo azaroso  en relación al programa es que no puede concretar la cita en el momento mismo de su llegada porque le contesta el contestador del teléfono de su amigo y de ahí se sucede su deambular por Seúl, y el encuentro con la actriz, con los estudiantes de cine, con la dueña del bar, y otros más.  

Lo que se busca, es en el terreno de lo simbólico ya dado, ya “traído”, en la estructura de lenguaje inconsciente. Nos sitúa en la línea del objeto perdido y el re-hallazgo de objeto, que siempre es fallido, pues lo hallado nunca coincide con lo perdido, hay diferencia entre lo buscado y lo hallado.
Es la línea de lo que en el Seminario 11 Lacan trabaja como Automaton, retorno de los signos, del chishé en la cadena significante y por otro lado, como la Tyché, la fortuna, o el encuentro fallido con lo real que tiene la estructura del trauma. (Entendiendo real como aquello que queda excluido del aparato simbólico, la Tyché supone la marca que bordea aquello traumático, siempre vinculado a la muerte o la sexualidad)

Tomemos ahora por ejemplo los encuentros con la actriz. Hay un encuentro,  donde ella le cuenta que está con unos estudiantes en el bar y que estuvo trabajando en una obra llamada “Estreno”.  Hay un estreno entonces, que funda algo nuevo que antes no estaba, y luego la serie de los encuentros que se suceden. En la serie, ellos se reconocen cada vez, (dicen: “Que bueno encontrarlo, director Joo!” o “Tu otra vez!”) , y se va desplegando la historia a partir de la lógica de la sucesión. Y nosotros como espectadores, asistimos a un primero, que en realidad es un segundo encuentro, puesto que se reconocen, hay una historia previa que no sabemos, antes de encontrarse.

Los  encuentros con la actriz hacen serie, están en el terreno de lo que se va derivando de lo simbólico mismo, si bien en cada repetición hay una diferencia y en absoluto se trata de la repetición de lo mismo.  En qué va a hacer uno pie para pensar la repetición, en el rasgo significante o en la pérdida?

 

 

Escritura:


Por otro lado tenemos la frase del amigo: “Todo podemos ser similares y diferentes al mismo tiempo. Todo depende del enfoque”.  Y esa me parece que es la cuestión; desde qué perspectiva nos vamos a situar.  Propone Hong Sang-soo una temporalidad donde se trata de distintas variaciones sobre las mismas situaciones, o se trata de una apariencia de cronología, y en realidad hay saltos temporales y nos propone algo nuevo cada vez?  ¿Se trata de: el día que él llega y los momentos-días sucesivos.....o se trata cada vez del acontecimiento, de “el día que él llega”?

Los encuentros con la dueña del bar permiten pensar algo de este interrogante. Varias escenas ocurren en “un bar llamado Novel”. (Nótese que Novel es por un lado “que es nuevo” y por otra parte, es novela en inglés, cuando justamente esta película es una anti-novela)

Dice la voz voz en off, “Por tal motivo, fuimos a un bar llamado novel”, no dice “fuimos al bar novel”, como dándolo como ya conocido; ya dado en la estructura,  dándose luego  un mismo diálogo con mínimas variaciones que podríamos tomar en la línea de la repetición. Sin embargo, tomando otra perspectiva, el “fuimos a un bar llamado novel” se presenta cada vez como un unitario, como instantes aislados que no vienen del anterior,  porque el amigo le presenta cada vez a la dueña del bar al director Joo. No hay recuerdo de lo anterior, ni retorno ni continuidad, ni identificación entre ellos.

Estas dos dimensiones en el Seminario 18, “De un discurso que no fuera del semblante”, Lacan los lee en términos de la diferencia entre razonamiento  e intuición. El razonamiento lógico implica aquellos elementos simbólicos que se van derivando dentro del campo simbólico mismo. La  intuición matemática es imaginarizar un real para escribirlo, y en este punto implica lo nuevo y la discontinuidad, pues lo intuido y escrito  nunca viene del saber anterior.

De algún modo, lee lo que había formalizado en el Seminario anterior como discurso del analista que,  implicaría el analista haga soporte de un agujero, que posibilite al sujeto la producción de un S1, un significante nuevo, que no vendría del saber anterior, que no es el Padre o la ley edípica que instaura la repetición. La operatoria discurso del analista produciría una discontinuidad con la estructura.

Avanzando en su enseñanza Lacan va a introducir la Letra, como inscripción que permite articular el sujeto y lo real. Esta lógica implica partir de lo que no hay, de lo inexistente, para escribir un simbólico nuevo, y en ese mismo punto hacer ex-istir un real que antes no estaba.  Y si no vino de lo simbólico, si no vino del campo del Otro, la letra en tanto escritura nueva es singular; de cada quien y por lo tanto, no hay posibilidad de identificarse a la letra, ni tampoco posibilidad de que la letra haga serie repetitiva.  Por eso, el desafío en la experiencia analítica sería poder separarse de la estructura de la repetición inconsciente, para producir una escritura nueva cada vez.

Carla Leonardi

carlaleonardi@caligari.com.ar

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