Ochenta


Conversamos con Santiago Saferstein

Proyeccion:

Domingo 22. 17:40hs.

Sede Central Teatro Municipal Brazzola
Sarmiento 90
Chascomús

 

Link: Ochenta

Trailer:

 

Entrevista a Santiago Saferstein, director de Ochenta


¿Cómo surgió la idea para realizar una película que toca temas tan duros como el analfabetismo, el Alzheimer y la soledad en la tercera edad?

La idea de la película surgió en el 2011: por ese entonces mis abuelos vivían y contaban con una persona que los acompañaba durante el día para resolver los quehaceres domésticos y pormenores. Lorenza era su nombre, una mujer de unos treinta años oriunda del Paraguay que poco tenía que ver con la vida de Adolfo y Elsa. Ellos eran dos ancianos de 80 y medios que estaban más cerca del arpa que de la guitarra. Con el correr del tiempo su estado de salud se agravó cada vez más, teniendo mi abuelo maculopatía (una enfermedad degeneratoria del órgano visual) y mi abuela demencia senil (una condición con coincidencias con el alzheimer, por lo que en la película puede darse para un lado como para el otro). Mi abuela fue internada en un geriátrico ya que la convivencia era insostenible, aunque mi abuelo se quedó en su departamento reascio a ser atendido en una residencia así. Sus ojos debieron ser sometidos a una cirujía, por lo que sus constantes visitas a su esposa se vieron interrumpidas, pero al reincorporarse en su vida habitual se encontró con una sorpresa. Lorenza, quien aún trabajaba en su departamento, había tomado las riendas de la situación doméstica y se mantuvo al lado de Elsa para evitarle el trago de soledad. Adolfo, docente en sus primeros años como esposo y profesional, se vió en la situación que retrata la película - esa que se podría sintetizar en el "dejarle algo al mundo" - y optó por entablar una relación de maestro y alumna, alfabetizando a su empleada doméstica. La película la comenzamos a realizar en el 2014, durante el último año de cursada de Diseño de Imagen y Sonido con mis compañeros de la materia equivalente a la tesis, año en el que mi abuelo falleció. El proceso se convirtió en un duelo y en una necesidad de sacar de adentro mío lo que me había guardado en las visitas que le daba a mis viejitos en los ratos en los que la universidad no me daba tarea.

 

Se destaca especialmente el papel protagónico de César André, ¿se realizó un casting o siempre supiste que el papel era para el?

Contar con César dentro del proyecto fue consecuencia de otros intentos de darle cuerpo al protagonista de esta historia. Otros dos actores pasaron por los textos de Samuel, pero por diferencias de physique du role terminamos buscando una nueva opción. Marianela - quien fuera la DF y cámara de esta película, además de haber sido la primera persona en escuchar un esbozo de película años atrás - sugirió a este talentoso actor, conociendo al director de la obra en el que en ese momento él trabajaba. Nos reunimos en una pizzería de Chacarita, cerca de la estación, y acordamos en enviarle el guión. Ignacio - el asistente de dirección de esta cuestión - me confirmó al despedirlo que era el tipo que estábamos buscando para la película.

¿Cómo se financio “Ochenta”?

Como bien dije antes, Ochenta fue un proyecto de largometraje en el marco de una de las materias de Diseño de Imagen y Sonido, una carrera de la UBA. En ese entonces se llamaba "A puño y letra" y nos empecinamos en conseguir un poco de dinero para resolverla. Si bien experimentamos las bondades de las plataformas de financiamiento colectivo como lo fue idea.me, una gran parte del dinero provino de nuestros propios bolsillos. Con mucha felicidad puedo contar que nuestras familias, creo yo al verse reflejadas un tanto en la historia de estos ancianos, colaboraron en todos los pormenores que podés imaginarte, sea comida, colaborar con un auto, vestuarios, utilería, entre otros. También fuimos acompañados por una casa de postproducción de La Plata - Sync - la cual nos concedió un apadrinamiento en el proceso de color y de sonido, luego de haber sido distinguidos con el premio WIP del festival REC6. Un párrafo aparte necesito dedicarle a mi madre y a mi tío, quienes al encontrar muerto a su padre, dieron con una diyuntiva importante, teniendo una historia familiar atravesada por una película universitaria a todo galope con la intención de grabarse en ese mismo departamento. Si, la película la realizamos en el deparatmento de mis abuelos, donde la historia efectivamente sucedió. Conseguir una locación para un grupo de estudiantes universitarios por esa cantidad de tiempo - me refiero a 18 jornadas completas de filmación, además de otras 6 en otras locaciones - no es fácil ni barato, por lo que bastante de la película se lo debo, además de a todos los que formaron parte en las áreas técnicas y artísticas, a mi familia.

 

¿Tenes expectativas para estrenar la película comercialmente?

Claro que tengo expectativas, pero se que no es un paso fácil de dar. El cine independiente es, creo yo, el más difícil por ser el cual uno debe resolverlo todo con las herramientas que tiene a su alcance. Obviamente que la internet y la informática lo facilitan bastante, pero hacer llegar una obra de este tipo a ese tipo de ventanas requiere una visibilidad que solamente se logra a través de eventos como este: festivales de cine y mercados de distribución. Estamos totalmente abiertos a esta posibilidad.

 

¿Te encontras trabajando en otros proyectos?

Luego de terminar la universidad opté por dedicarme a proyectos más cortos: registrar recitales en vivo y videoclips. Como meta a largo plazo me encuentro desarrollando el guión de un documental con versos en la hipoacusia y las deficiencias auditivas, para explorar las posibilidades del sonido, como también una ficción sobre la relación entre un actor y un director en el proceso de desarrollo de una película, una puesta en abismo. Con mucha felicidad recuerdo hacer Ochenta, la primer película, la más virgen de todas, con la que me llevé mucho más que deseos de continuar con esto que le dicen cine.

Mauro Lukasievicz

mlukasievicz@caligari.com.ar

@MLukasievicz

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